¿Por qué molesta tanto la crianza con apego?

¿Por qué molesta tanto la crianza con apego? ¿Por qué?

Me acuerdo de cuando mi madre estaba embarazada de mi hermano. Yo tenía 15 años. La veía gozar con su barriga. Se la tocaba, le cantaba, le hablaba…

En noviembre nació y la veía mecerle, pasearle, cantarle, amamantarle… La veía gozar criándolo. LOS veía disfrutar amándolo sin reparos, sin medias tintas.

Él fue creciendo y en mi mente adolescente aparecían cosas como “le dejan hacer lo que quiere”, “es un mimado”no acababa de entender por qué le tenían tan en cuenta con lo pequeñajo que era.

En esa época yo llevaba un rebote importante: habían nacido hermanos en las dos casas de mis padres. Mi padre tenía 2 y mi madre 1 y yo estaba todo el día rodeada de bebés.

A ratos me encantaba y a ratos quería huir sin mirar atrás. Estaba removida como ni imaginaba. Y adolescente perdida.

Estar tantas horas con niños tan pequeños me hacía resonar en mi mi propia infancia. Lo que había tenido y lo que no.

Crecí y viví mi proceso de catarsis en que te hundes y al final, vuelves a nacer y entonces lo entendí todo: eran celos. Lo que sentía cuando decía esas cosas de “es un mimado, le dejan hacer todo cuanto quiere” eran sólo eso, celos. Inconscientes, pero sólo celos.

Sólo y tanto, porque lo que llegan a hacer sufrir los celos sólo lo sabe la gente que los ha vivido. Y empecé a hacer las paces con todo. Con lo que yo había tenido y con lo que él había tenido: 15 años más tarde, absolutamente con todo distinto, el momento, las personas, la consciencia.

Los perdoné y me perdoné a mi misma por tantos celos y por tanta culpa.

Hoy mi hermano es un hombre. Joven, pero un hombre que a sus 23 años decidió conscientemente tener a su hija. Un hombre que es un padre como la copa de un pino y que no tiene ningún problema en entregarse a su hija sin reparos ni medias tintas. Y le sale así, sin más.

No ha necesitado leer libros ni empaparse de crianza respetuosa. Le sale así. No duda en respetarla desde lo más profundo y en atender sus necesidades dejando, muy a menudo, las suyas propias porque ahora, su hija pasa por delante de todo porque es pequeña y porque le necesita.

Y me di cuenta que no criaron a un mimado sino que criaron con apego seguro y con respeto. Que criaron con la confianza de que estaban haciendo lo que su hijo merecía y necesitaba.

Lo que yo a los 15 años llamé “les toma el pelo” era “lo tienen en cuenta y ceden en las cosas que no tienen ninguna importancia y que, en cambio, hacen la diferencia para este niño pequeño que necesita saber que puede tomar decisiones”.

Tuve una clase magistral durante días y años en casa, delante de mis narices, sin saberlo. De apego, de vínculo seguro, de respeto, de manejo respetuoso de los conflictos emocionales fueran cuales fueran… ¡Qué privilegio!

Yo no tenía ni idea, no estaba madura para valorarlo, verlo, entenderlo. Como un niño pequeño de un año que no está maduro para andar y tarda todavía un tiempo. Y un día lo estuve y lo encajé todo: los celos, lo que yo sentía y decía, lo que ellos hacían…

Por eso no me extraña que sean tantos los que critican tan a la ligera este tipo de crianza respetuosa con los hijos. Es muy posible, muy posible, que lo que ven les remueva de tal forma que no puedan hacer otra cosa que juzgarlo y criticarlo.

Porque ellos no lo tuvieron y eso, aunque no te des ni cuenta de ello, duele en un lugar muy profundo. Porque de alguna forma añoramos ese ser uno con mamá, eso que quizás sólo vivimos en el vientre materno, y verlo en otros, ver ese vínculo entre una madre y un bebé, un padre y un bebé, remueve y de qué forma.

Si no se ha hecho las paces con el propio pasado y se ha puesto todo en su lugar, y se han llorado y curado las heridas, duele.

Es siempre más fácil criticar y juzgar que reconocer y llorar. Siempre. Para sumergirse en uno mismo y en nuestra llegada en este mundo se necesita ser valiente para VER, reconocer, entender, llorar, perdonar…

Que los que te critican no te hagan desistir en tu empeño de amar y respetar a tu hijo. Se necesita paciencia porque esto es un camino de largo recorrido. Pero más tarde o más temprano el tiempo te dará la razón y ojalá sean lo suficientemente valientes para reconocer que se equivocaron juzgándote.

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Comments · 16

  1. M’acabes de fer pensar en la meva filla. En 5 anys ha tingut 3 germans, 2 a casa del pare i 1 a la meva. I moltes vegades he pensat que no és la tipica gelosia de germans, sino quelcom més profund. Del tipus: ” elĺs tenen als seus pares junts i jo no”.
    Espero saber acompanyar-la per que tanqui les seves ferides, com has fet tu.
    Moltes gràcies per compartir.

  2. La verdad es q mi madre es la 1 q lo critica…q tiene mucho vicio con la teta..q como duerm con nosotros…bla bla.No teng ni el menor reparo en mandar a tomar vientos al q sea…se q lo estoy haciendo bien.mi hija es super feliz,es muy amada por sus padres y estoy orgullosa de q soy aun mas fuerte y ni nadie me torea ni hago caso a lo que me diga el resto.

  3. …Mi padre tampoco ha leído ningún libro sobre crianza respetuosa, no ha escuchado charlas sobre apego o vínculo…. Pero ahora que soy madre, lo tengo como ejemplo para criar y educar a mi hijo como él y mi madre hicieron conmigo y mi hermano….Ojalá mi hijo sienta en el futuro, el profundo respeto, admiración y amor que yo siento por mis padres….. Ahora, cuando mi hijo está con su yayo, me maravillo de la complicidad, el respeto, el cariño con el que se tratan…..
    Ojalá sepa transmitirle a mi hijo todo el cariño, comprensión, apoyo, respeto, amor que me dieron a mi….Ojalá sea la madre que me gustaría ser…..
    Gracias Miriam.por exponer y remover

      1. Gracias Miriam
        Tu frase me ha recordado a una que nos repetía mucho Neus, una estupenda profesional y mejor persona que nos guiaba en las clases pre y post parto y que siempre nos decía a las mamis del grupo…”.Quizás no seáis perfectas pero para vuestros hijos/as sois las mejores madres posibles.” Gracias.

  4. Gracias por este excelente post.
    Eso es común al menos yo lo vivo día a día una cómo madre se siente juzgada todo el tiempo, frases cómo ” y todavía duerme con ustedes en la cama” ” qué terrible la mamitis”, se cae y pretenden que yo no haga nada que le diga ” no llores que eso no es nada” … uff fatal de verdad , pretenden que mi bebé de un añito cuándo está rodeado de extraños o familiares que no lo ven todos los días este pegado a ellos y si vienen o me busca o llora cuando no me ve es un mimado, no me siento libre de consolarlo de darle pecho para calmarlo lo hago por supuesto pero siento las miradas y críticas encima.

  5. Hola Miriam
    Me he hecho esa misma pregunta muchísimas veces, y en tantísimas de ocaciones, por qué le molestará tanto que le siga dando el pecho? Es mi cuerpo, mi tiempo… en qué le afecta? por qué le toca tanto? Algo le debe remover… Esos eran mis pensamientos, y con la personas allegadas (no con la vecina del 4°) he dicho cosas con el mejor tono, del estilo: te hubiera gustado darle el pecho más tiempo a tu hijo, no? te entiendo, qué pena que no has podido, lo siento mucho por ti y tu peque#o!
    De respuesta, solo he recibido, un silencio contemplativo…
    Y yo me lo sigo preguntando, por qué molesta tanto?
    No lo tuviste, no te lo dieron, no lo pudiste dar (aunque querías)… entonces lo niegas.

  6. La presión a la que estamos sometidas las.madres no la comprende una hasta que la vive. A mí sinceramente ya me da igual que me digan que el niño tiene mamitis, pues es lo natural y sé que lo estoy haciendo bien y acorde a mis criterios de crianza. Sé que así en el futuro será un niño, un joven, y un adulto seguro de si mismo.
    Lo que sí me tiene MUY angustiada y con lo que me.siento muy incomprendida es porque pronto empezaré a trabajar. Mi hijo tiene casi 5 meses, estamos casi siempre solos porque su padre trabaja y viaja mucho, no tiene abuelos jubilados… cuando lo he dejado un par de horas con mi marido o mis suegros, aunque tiene muy buen vínculo con ellos, monta perretones, no quiere tomar bibe….y no se.calma hasta que llego y le calmo. Ahora tendré que dejarlo 9 horas con una niñera, y por todos lados me.dicen que “es más la.madre la.que sufre….los niños se adaptan a todo…dejará de llorar cuando se canse y comerá cuando tenga hambre”. Pero yo sé que no es así, que SÍ me echará mucho de menos. Y se me parte el alma de imaginarlo.
    Voy a empezar a trabajar en un sitio nuevo, no es que ya estuviera allí de antes y me.incorporo de.la.baja. Por lo que pedirme una reducción de jornada nada más llegar y turno de mañana, me ds vergüenza. Pero tendré que hacerlo, porque por mucha concliliación de la que se habla, su padre no va a dejar de trabajar 12 horas al al día ni viajar 3 días a la semana porque tenga un hijo. Eso está mal visto. ¡Que lo cuide la.madre!
    En fin. Me.he salido un poco bastante del tema de tu post, pero.necesitaba desahogarme.
    Manda narices, que me.sienta mal.por tener un vínculo tan bueno con mi hijo que me.eche de menos…y que en lugar de estar disfrutando cuando toma pecho, se duerme conmigo, se me pone mimoso….esté sufriendo pensando: ¿y cuando yo no esté?

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