La relación adultos-niños: chinchar (molestar) NO es jugar

Seguro que has vivido alguna situación parecida en que un adulto en vez de jugar, lo que hace es chinchar: vas por la calle con tu hijo de 2 años y medio que lleva un juguete en la mano. Os encontráis a alguien que, para comunicarse con él utiliza alguna frase tipo “¿me lo das? ay que te lo quito”, sobre todo si el niño siente vergüenza y no quiere saludarle.

Seguramente al adulto le gustaría recibir un “hola, encantado de conocerte” pero lo siento, el niño tiene 2 años y medio y no lo va a decir. Y entonces lo que hacen es chinchar, molestar, meterse con él.

Es muy habitual que a muchos adultos les cueste aceptar que un niño no quiera hablarles o darles un beso, por ejemplo. El hecho de que no les conozcan de nada digamos que no lo tienen en cuenta cuando se trata de niños.

Como si hubiera una creencia colectiva de que los niños tienen que ser sociables y extrovertidos sí o sí.

Son tan monos, ¿verdad?, que todo el mundo quiere hablar con ellos y si el niño no responde, en vez de sentirse aludidos “no me conoce, es normal que sienta vergüenza, mejor le dejo tranquilo”, contra-atacan simulando jugar cuando en realidad, chinchan.

Frases del tipo “te vienes conmigo?” “le decimos a mamá que se vaya y tú y yo nos vamos a dar una vuelta” “uy, qué vergonzoso eres… pues no te voy a enseñar una cosa muy chula que tengo”,  “qué serio… seguro que tu hermano sí me saluda, ¿a que sí?”, “pues ahora quien no quiere decirte nada soy yo”.

A veces cuesta pensar que el que está diciendo estas frases es un adulto de 30, 40, 50, 60 o 70 años. Porque parecen más bien frases infantiles de quién está rabioso porque no recibe lo que esperaba.

Pero a veces el niño conoce al interlocutor, no tiene vergüenza en absoluto y está dispuesto a jugar pero entonces el adulto empieza a simular que juega cuando en realidad, le está molestando.

Molestando intentando que se enfade. ¡Es tan bonita la inocencia! ¿verdad? Y hay a quién le gusta burlarse de ella. Y molestar hasta que el niño, harto, empieza a llorar o a gritar y a defenderse. 

¿Y entonces qué pasa? “No te pongas así que no es para tanto! No chilles! Castigado por comportare de esta manera” 

¿Quién ha empezado portándose mal? ¿Quién es el adulto aquí?

Jugar no es chinchar.

Jugar no es molestar simulando que es broma.

Jugar no es comunicarse con rintintín.

CÓMO DESCIFRARLO

Es fácil. Normalmente en estas ocasiones sólo disfruta uno. Uno se ríe y el otro no.

No sabemos, como sociedad, comunicarnos con los niños. No sabemos respetar sus necesidades, ni sus tiempos.

No sabemos entender que necesitan hacer su proceso, madurar para poder hacer y entender ciertas cosas.

No sabemos que llegan aquí con algunos recursos (pocos) para defenderse de lo que no les es conocido, familiar y de confianza: la vergüenza, por ejemplo.

Y entonces nos molesta que no sean simpáticos y parlanchines. Da igual si se acaban de despertar y necesitan su tiempo para saber dónde están y con quién. Ya entra alguien a chinchar y a juzgar su comportamiento.

Da igual que estén cansados y no estén por la labor de hacer nuevos “amigos” que ya entra alguien a juzgar cómo están porque, simplemente, el niño no hace lo que le gustaría al adulto.

Pero… ¿y no tenemos que enseñar al niño unas normas básicas de respeto, de comunicación, de socialización?

Sí, pero no chinchando. Sí, pero no molestándole ni juzgándole.

El niño aprenderá, a través de nuestro ejemplo, a comunicarse con los demás. El niño aprenderá, a medida que vaya creciendo y madurando, a ser amable con los demás, también con los desconocidos.

Pero sobre todo si han sido amables con él mientras él no entendía qué era lo que estaba pasando.

Sobre todo si se ha sentido respetado mientras él era demasiado vulnerable para defenderse de ciertos comentarios muy fuera de lugar.

Sobre todo si no le han hecho sentir mal metiéndole el miedo en el cuerpo.

¿Queremos que compartan? No les amenacemos en quitarles las cosas.

¿Queremos que confíen? No sembremos en ellos la desconfianza chinchándoles todo el rato.

¿Queremos que sean respetuosos? Empecemos por respetarles.

Es nuestra responsabilidad y obligación. Por ser los adultos y por tener, se supone, más capacidad de empatía y comprensión.

Luego nos sorprende que los niños se chinchen entre ellos. ¿Qué queremos, si es lo que les hemos enseñado?

SI UN ADULTO CHINCHA A MI HIJO, ¿QUÉ HAGO?

A menudo me escriben mamás que no saben qué hacer en situaciones en las que alguien es desagradable con su hijo, especialmente si es algún familiar. Algunas aseguran sentirse cortadas, y tienen miedo de que, si hablan, pueden ofenderle.

“Es que lo hace con buena intención”, se dice a menudo. Sí, seguramente, es que si no fuera así ya sería de apaga y vámonos. Pero una cosa no quita la otra. Que se haga con buena intención no quita que esté chinchando a tu hijo, que le esté haciendo sentir mal.

“Es que estas cosas se han dicho toda la vida”, también se dice a menudo. Pues dejemos de decirlas. Dejemos de propagar una comunicación con los niños desde el molestar, el chinchar y el competir de forma absurda. Ya vale.

“Se van a creer que le sobre-protejo”. Sobre-proteger a un niño es estarle encima cuando no hay ningún peligro acechándole, ni nadie molestándole. No es el caso que nos ocupa.

En los casos que explico SÍ hay un abuso de poder de uno sobre otro: un adulto chinchando, molestando a un niño que por su edad NO sabe ni puede defenderse y que a veces ni siquiera entiende por qué le dicen lo que le dicen.

En este caso nuestro hijo necesita sentirse protegido. Nuestra actuación está, creo yo, más que justificada.

Lo más importante es que nos demos cuenta de qué le están diciendo y negarlo: “no te lo va a quitar, no te preocupes”, “no se te va a llevar, tu te quedas conmigo, tranquilo”.

Si se pone a llorar o nos agarra asustado, validar lo que siente “te has asustado porque has creído que haría lo que te ha dicho y te quitaría tu juguete, ¿verdad? Es normal” “te ha asustado que te dijera eso verdad? te entiendo, no le conoces, es normal”.

Si hay confianza suficiente, podemos hablar en ese justo momento con el adulto que acaba de decir tal cosa y decirle algo así como “no le digas eso que le has asustado”… pero si no la hay, creo que ni siquiera hace falta, porque ya se dará cuenta de que ha dicho algo que no era adecuado.

“Parece que tengamos que ir con pies de plomo” No. Simplemente tenemos que ser respetuosos con el otro, tenga 40 años o 4. Da igual. Actuar como nos gustaría que actuaran con nosotros si tuviéramos 2 años y medio, o 5, o 10.

Si no sabemos si lo que vamos a decir va a ser adecuado o no, preguntémonos si es algo respetuoso y amable. Si lo es, adelante. Si no lo es, callemos.

O sonriamos al niño, eso nunca falla y le da el tiempo a irse familiarizando con nosotros. Una sonrisa, respetando sus tiempos y si le vemos receptivo, entonces alguna palabra o frase amable.

De verdad, no es tan difícil. Sólo es necesario cambiar el patrón de siglos de relación con los niños desde el tocar las narices.

Pongamos consciencia en ello y veremos que no es tan difícil, que lo único que hace falta es tener la voluntad firme de respetarles siempre. Porque no merecen otra cosa.

Y a tu hijo, ¿le chinchan? Y a ti, ¿recuerdas si te chinchaban? Explícame en los comentarios…


 

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Comments · 48

  1. Genial post!
    Y si es de otra forma? Me explico..
    Mi hijo tiene un dinosaurio favorito favorito y para el es el más fuerte, el más grande, el más todo.
    A veces le chinchan diciéndole q otro animal se va a comer a su dinosaurio o que le va a ganar…

    Q opinas? Es chinchar? Hay veces que lo que le dicen es mentira pero otras veces es verdad como insistirle mil veces en que los dinosaurios ya no existen ( él dice que sí y que si)… Hasta que le hacen llorar

    1. Cómo que no existen los dinosaurios?!?!?!?! Pero si lo tiene en la mano!!!!!! 😛 La palabra dinosaurio para tu hijo significa su muñeco o el concepto de dinosaurio. Sí que existe. Pero para la otra persona significa el animal de carne y hueso que se extinguió. Es que están hablando de cosas diferentes. Pero es responsabilidad del adulto ponerse en el lugar del niño, el niño no puede pensar a qué es a lo que se refiere esa otra persona con muchos más años y otro punto de vista. Desde mi humilde opinión, yo creo que eso también es chinchar, sobretodo si lo dicen con la intención de hacerle reaccionar. Lo mismo con lo de que le van a comer al dinosaurio. Te imaginas que alguien viniera a decirte que va a hacer un cocido con tu hijo? Qué imagen tan perturbadora… Yo creo que él lo puede estar interpretando de una forma parecida. Negar las realidades de los demás o amenazar con hacer sufrir a alguien que amamos es un tipo de violencia. No sólo los golpes son violencia.

  2. Malauradament tenim algun que altre familiar que considera el “xinxar” la millor manera de jugar. Crec que no en coneix d’altra. El nen aguanta estoïcament una estona fins que s’ofèn. He provat de dir-li, però ni cas. Ni en això ni en altres coses com ara insistir perquè mengi quan no té més gana… Si no ens prenen seriosament, què fem? Perquè tampoc tallarem la relació… L’ estimen molt. Però és com que creuen que a la seva edat no els hem d’ensenyar res! … En fi. Tema sensible, aquest

    1. T’entenc, sovint això passa amb els avis: són grans, han viscut això a la pròpia pell quan eren petits i ho veuen una tonteria, com si no n’hi hagués per tant. Però segur que a ells no els va agradar però ara sí els agrada xinxar… si no s’hi posa consciència, es reprodueix el viscut. Jo em posaria molt ferma, posant molt clar el límit. I parlaria amb el nen i li diria que ell mateix aprengui a dir també “no m’agrada” o “Això no em fa gràcia”, li explicaria que hi ha adults que no se saben relacionar amb els nens i que fan aquestes coses perquè no en saben més…
      Sort. Una abraçada.

  3. Y cuando es el.padre?? Porque al de mi hija le encanta hacerla rabiar y yo sinceramente cuando va buscandole las cosquillas solo para encontrar el limite me pone de los nervios, pero como ya tenemos nuestros rifi rafes por el tipo de educacion acabo no diciendole nada y luego consolando a la pobre explicandole que solo estaba haciendo broma…

  4. uau!! Gràcies!! A nosotras nos ha tocado el abuelo, chincha, habla con rintintin y hace bromas pesadas por las ganas que tiene de que su nieta le haga caso con 2 años y medio o que le de un beso…. el hombre “se las ingenia” para obtener lo contrario de lo que quiere!!!
    lo mejor es que cuando entra la abuela a defender a la nieta riñendo al abuelo, luego la niña trata así al abuelo!!! callate! no digas eso!!
    buf, buf!! peor de lo peor!!!
    No se dan cuenta de lo que estan creando. Al menos cuando entro a explicar lo que veo que esta pasando me escuchan aunque sé que les incomoda un poco.
    Un abrazo!!!

  5. Me encontré con una situación muy parecida hace poco. Un hombre mayor, que sin conocernos, empezó a decirle a mi hijo que se lo iba a llevar, que mamá se iría… mi hijo se puso a llorar. Lo cogí en brazos y me fuí rápidamente. Luego empezó a decirme que vaya niño tan mimado… Estuve muchos días dándole vueltas y enojada con mi misma por no haber reaccionado, sobre todo por mi hijo, que vió que ante una situación así solo supe marcharme, sin defenderme.

    No entiendo como una persona mayor puede hacer esas cosas…

    Gracias por este post. Me ha encantado.

    1. yo te diria que sí lo defendiste! Ante un ataque, peligro o similar tenemos dos tipos de respuesta natural para defendernos, huir o atacar. Tu optaste por huir porque en ese momento era lo mejor para vosotros, y eso es una respuesta igual de correcta que el ataque como defensa (que en este caso podría ser el enfrentamiento verbal con la persona que le dijo eso a tu hijo). Esto también es un modelo valido para nuestros hijos, que cuando sientan la necesidad de marcharse ante una situación en la que se sientan vulnerables pueden hacerlo, y no por ello son mas “cobardes” o no han sabido defenderse.

  6. Y cuando dicen… ¿no quieres jugar conmigo? ¿No quieres que te de una cosita? Pues me enfado. A lo que mi hijo se viene corriendo conmigo. Y encima aun dicen, ¡vaya solo con mamá! Si es que está mimado.
    Creo que lo que peor llevo de todo esto es que sean los familiares más directos los que chinchan a mi hijo y los que quieren obligarlo a que se deje coger en brazos o a jugar con ellos.
    Cambiemos la manera de comunicarnos con niños desde ya.

  7. De pequeña me chinchaban demasiado…y aprendí rápido que eso no era normal, siendo adulta no soporto ver ese comportamiento y jamás lo he hecho con mis sobrinos y menos con mi hija. Cuando se lo hacen de momento me meto y le digo que no es verdad lo que le dicen me miran con cara de aguafiestas. ..me da igual lo único que importa es que mi hija se sienta tranquilam…no entiendo esta sociedad…

  8. Cuánta razón! He vivido muchas situaciones d este tipo con mi hijo mayor, de 4 años, y realmente hay adultos q no tienen ni idea d cómo comunicarse con un niño. No entiendo q sacan con todo ello. Me da mucho coraje la verdad y de lo único q tienes ganas es de decirle al adulto : por qué no te callas?? Intento reaccionar de la manera lo más cordial posible pero a veces es difícil. Muy buen post!

  9. ¿Y qué hacer cuando chinchan sin palabras? Mis suegros chinchan a mi hijo cuando está durmiendo para que se despierte, o le pellizcan las mejillas hasta que llora… Estoy harta y no quiero conflictos, pero no quiero que abusen de mi peque sin crear un gran conflicto familiar. No sé qué más hacer, salvo abrazar a mi hijo e intentar que no me lo arranquen de mis brazos.

    1. ¿En serio? Eso ya es lo más, eso merece una respuesta del tipo: a quien no van ha hacer caso es a “este señor/señora/abuelo/abuela” por decir esas cosas tan feas y la niña a quien quiere mas es a quien ella quiera porque sí.
      Y entonces serás como yo, que he llegado a un punto en que lo primero es el bienestar de nos hijos, y el resto del mundo que se apañe, que la mayoría son mayorcitos como para saber asumir un desplante o lo “borde que se ha vuelto ésta desde que es madre” Animo!!! #santapaciencia

  10. A jo me punyien (xinxar) de petita. Som la petita de 4 germans. Sobretot els 2 germans mascles. I record q me feia molta ràbia.
    A la meva filla gran també la punyen. A ella li fa molta ràbia i a jo també.
    Però hi ha gent q no ho enten i per moltes vegades q li diguis ho segueix fent…. I si jo els dic q deixin de molestar-la se posen a la defensiva.

  11. Maginifico post Miriam, esto lo vivo a diario con mi niña de dos años, raro es el día que no surge una situación de este tipo, cuando estoy yo no hay problema, le respondo al adulto y a la vez tranquilizo a mi hija, da igual que sea un familiar, un conocido o un desconocido. Ojalá vaya cambiando este comportamiento en la sociedad, yo ya he enviado tu artículo a familiares y amigos a ver si se van concienciando y poco a poco vamos logrando el cambio.
    Muchísimas gracias.

    1. Gracias José Luís, es que de eso se trata, de ir creando consciencia de lo que es jugar y de lo que no. Decir las cosas por su nombre y espero que los que chinchan sin parar, al menos algún día se sonrojen y dejen de hacerlo. Venimos de muchos años, siglos (diría yo) de falta de respeto a los niños, y este es un ejemplo más.
      Un abrazo.

  12. A mi con 33 años todavía hay gente que me chincha, hay mucha costumbre, esta muy extendido el decir uy que mala cara haces!, que sería!. Siempre me lo han dicho pero nunca he teñido herramientas para contestar a esas personas, y no quiero que a mi hija le pase lo mismo, de momento con 2 meses que tiene ya ha habido una situación parecida, estar en el carrito durmiendo y llegar una chica y le empieza a tocar los mofletes y a decirle cosas hasta despertarla. Y yo no supe reaccionar en ese momento, pero por dentro estaba hirviendo. A la próxima no me callo

  13. Justo este fin de semana, nos pasó una situación muy parecida, pero con algo muy delicado y muy muy importante: su hermano. Una vecina tomó a mi pequeño y le empezó a decir a mi hija que era suyo, que se lo iba a llevar. Yo soy tonta, porque tenía que haberlo cortado de raiz, pero ella siguió insistiendo y yo le dije a mi hija que no se lo iba a llevar, que era una broma. Y claro, las vecinitas por imitación, después hicieron lo mismo: Pau es mío! Y mi hija llegó a llorar defendiendo su propiedad. Ahí ya me puse sería y les expliqué que eso era una broma de mal gusto y no le dijeran más esas cosas. Que nadie le iba a quitar a su hermano. Ya en casa, por la noche, le expliqué que a veces la gente, dice bromas que no son graciosas, y que nunca nadie se iba a llevar a su hermano y que teníamos que responderle a esa gente, que no tenía ninguna gracia ese tipo de bromas y juegos.
    Me da rabia no reaccionar a veces bien, o con contundencia, con este tipo de cosas.

    1. Bueno, no te culpes… hiciste lo que debías y le dejaste claro a tu hija que esto NO se debe hacer. Pero no son bromas porque tu hija no se reía, al contrario. Esto es molestar, meter el dedo en la llaga, abusar de la inocencia de tu hija y sí, para eso no tenemos que cortarnos, tienen que saber que hay límites y este es uno de ellos! Un abrazo.

  14. Éste articulo me recuerda que a mi hijo le chinchan muchos adultos usando a nestra perrita. Tenemos una perrita muy pequeña. Mi hijo de 2 años la adora y le encanta pasearla. Son muchas las personas que saben ésto y le chinchan diciéndole frases tipo “¿me llevo a la perrita? ¿me la das? Ay que me llevo a la perrita que es mia, es mia”. Naturalmente mi niño no le encuentea la gracia a que alguien pretenda separarle de su amada perrita y muchas veces termina llorando. Yo les pido que no le chinchen, que no le mientan, pero es cierto como se dice en el artículo que es algo a lo que la sociedad está tan acostumbrada que la gente no entiende que no pueda “bromear” con el niño. Odio que se chinche a los niños asi. Y odio que se les mienta, como cuando les dicen “ven, te vienes conmigo a la calle, que te voy a eneñar una cosa, mamá se queda aqui, vente conmigo” cuando saben de sobra que no se puede ir con él o ella y que es mentira que lo vayan a lleva ni enseñar nada. Y lo peor es que solo se lo dicen para darse la satisfacción de ver al niño que se quiere ir con ellos. Para luego decirle que no y verle llorar.
    Cuando alguien hace éstas cosas les pido que no lo haga, que no chinchen, que no mientan, que traten a mi hijo con el mismo respeto que se trata a un adulto. Les pregunto que si dirian esas cosas a un niño de quinde años y…”no hombre no, se reiria de mi” , “hombre estas cosa las hace todo el mundo”, “toda la vida se ha cinchado a los niños, para ver que dicen”, “mujer! Solo queria ver si me quiere y se viene conmigo, ahora se le pasa”. A todas estas personas solo decirles que no respetan, que los niños merecen el mismo respeto que los adultos, que no son juguetes para divertirse, que a los niños como a los adultos no quieren a todo el mundo ni les cae bien todo el mundo. Que no hagan ni traten a los niños como si “no se enteraran” de que les mienten con sus bromas y que no, no divierten a nadie cuando les chinchan.

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