Los buenos bebés

Una pregunta que ahora ya no me hacen mucho pero que me harté de sentirla, sobre todo cuando mi hija hacía poco que había nacido era: “¿Y qué, es buena?!” Ya lo puedo decir, era una pregunta que me sacaba de quicio. Me irritaba. Porque ya presuponía que había bebés, que no lo eran de buenos. Por lo tanto, que eran … qué … malos? pesados? Toca-pelotas? Y siempre, siempre, he pensado que todos los bebés son buenos. O mejor dicho, que son como son, como nosotros, con sus cosas cada uno, con su mochila de emociones, de historia … igual que nosotros, simplemente, que la mochila va menos llena porque tienen menos tiempo de vida.

La pregunta me dejaba tres opciones; contestar “uy, sí, es muy buena”, que de hecho, era lo que esperaban que dijera. Contestar “uy, no, dormimos fatal, no nos ha salido nada buena”, algo que nunca respondí. O contestar la opción que más veces usé y que dejaba al otro un poco fuera de juego “Todos los niños son buenos. Y hace como todos, se despierta cuando tiene hambre”. La conversación, lo reconozco, solía acabar rápido y quizás pensaréis que era un poco “antipática” y que hubiera tenido que optar por la primera respuesta y pá lante. Seguramente tenéis razón. Pero es que a mí, siempre me han gustado los niños, los bebés, e intento comprenderlos. Me sabe mal que se diga por la calle, por las casas, que hay niños que no son buenos. “Uy, el hijo de Paquita, ese sí que era malo, se despertaba cada hora, y aunque no tuviera hambre, eh!”

Si eres una mujer que está pensando en tener hijos, o que ya está embarazada, te romperé todo el misterio; debes saber que los bebés se despiertan por la noche. Sí, y a veces, más de una vez, y de dos y de tres. Y no sólo porque tengan hambre. A veces es porque buscan contacto, a veces es porque están nerviosos, o porque tienen algo que les molesta (frío, calor, dolor …). A veces es porque quieren sentirse seguros y buscan el calor de la madre, o a veces es porque se han desvelado y no saben volver a dormirse solos. Ahora algunos pensaréis “Pues el mio durmió seguido desde los 3 meses, o desde poco después de nacer y no se despertaba nunca por la noche”. Fantástico. Enhorabuena. Tu hijo, entonces, era de los que entran en la zona de la “excepción”, que siempre hay. Cada niño es un mundo y todos son diferentes, absolutamente todos. Sin ánimo de ponerlos a todos en el mismo saco, os diré que la mayoría, la gran mayoría, necesita despertarse por la noche. Es simplemente, un mecanismo de defensa. Somos animales y por lo tanto, el instinto hace que se vayan despertando para asegurarse de que su mamá no los abandona y quedan a su suerte si viene otro animal y se les quiere comer … Da risa, pero es así.

Y si tu hijo llora, quiere decir que no es bueno? No te preocupes, es bueno. Te lo aseguro. Es muy bueno. Pero le pasa algo. Piensa que cuando estaba dentro de la barriga, no debía preocuparse por casi nada. Sus necesidades, si era una gestación placentera, estaban satisfechas. Era feliz. Flotaba, te sentía las 24 horas el latido de tu corazón, que le acercaba a ti, que le daba un ritmo … Y un buen día sale de la barriga. Quizás en un nacimiento fácil, o quizás en uno traumático. Quizás decidiendo él cuando tiene que ir hacia fuera, o en un parto programado que lo hace salir, cuando aún no está a punto, de su espacio idílico. Quizás le separan de la madre porque tiene que ir a neonatos por algún problema, o simplemente, por protocolo del hospital. Finalmente llega a los brazos de mamá … y quizás ésta está fantásticamente disponible y le acoge como se merece, o quizás está triste, dolorida, asustada y agobiada por las visitas y la nueva situación, y no sabe cómo hacerlo para tener ese bebé en brazos y darle todo lo que reclama con gritos y llantos.

Entendamos qué les pasa, qué sienten. Pongámonos en su lugar. Si no lo entendemos, busquemos ayuda, informémonos … y entonces cada día seremos más los que pensaremos que todos los bebés son buenos. Lloren, se despierten, o nos reclamen en todo momento. Si les permitimos ser, sin juzgarlos, si les permitimos llorar acompañándolos, escuchando lo que nos dicen, si no nos enfadamos cada vez que se despiertan … veremos que todo pasa, y que cada vez lloran menos, y se despiertan menos.

Pongámoselo fácil … no los etiquetemos tan temprano!

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

2 respuestas

  1. El meu nin te poc més d’un mes i es molt bo, i SI plora. Tothom farda dls nadons q dormen 7hores seguides, però dels q es desperten o no dormen gaire ,ningu no en diu res…i si existeixen i crec que guanyen per golejada.
    Felicitats pel blog Miriam.

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