Ventajas del segundo embarazo

Ventajas del segundo embarazo

A menudo existe la costumbre de decir que el embarazo de un segundo hijo es peor que el del primero. En parte es normal, porque las mujeres vamos más cansadas ya que tenemos otro hijo que nos reclama atención y antes eso no pasaba. Descansábamos cuando queríamos y teníamos más tiempo para mirarnos nuestro ombligo y el del hijo que gestábamos. Pero sinceramente, gestar un segundo hijo tiene muchas ventajas. O al menos, así lo vivo yo! Y hoy os las quiero contar.

Y de repente, ves la luz

Y de repente, ves la luz

Hace cuestión de un mes empezaste a decir que me echabas de menos. “Hoy he llorado en la escuela porque quería estar contigo” o “no te vayasss…” y esas cosas. Yo, convencida de que era por mis fines de semana en la radio, que nos dejaban muy poco tiempo juntas, me convencí que era normal y que pasaría después que vieras que ya no iba más. Pero me equivoqué. No era eso.

A familiares y amigos

Estar embarazada por segunda vez tiene cosas muy buenas y una de ellas es que (a grandes rasgos) sabes un poco lo que te espera. Lo que te espera a ti y lo que les espera a los demás. Cada hijo es un mundo, y no tienen nada que ver unos y otros, es cierto. Pero hay algunas cosas que no cambian y como me conozco y como ya tengo la experiencia de la primera vez, he decidido escribir esta carta a familiares y amigos, ahora que todavía no estoy poseída (del todo) por las hormonas de la maternidad.

vosotras dos

A veces pienso en vosotros dos: en ti, que estás en mi barriga, y en Laia. En cómo será cuando estés fuera, y no sólo cuando nazcas sino más adelante. ¿Os llevaréis bien? ¿Os amaréis? ¿Os ayudaréis? ¿Qué relación tendréis cuando seáis mayores? Cada vez que oigo a alguien que me dice que tiene un segundo hijo porque quería que su hijo tuviera un hermanito y jugaran, deseo que no tenga una decepción. Porque he visto hermanos que ni juegan ni tienen ningún especial aprecio por aquel niño que tienen al lado. O hermanos con relaciones difíciles, complicadas. O hermanos indiferentes. O hermanos extremadamente celosos en la edad adulta.

Las hormonas

Las mujeres tenemos unos días cada mes en que las hormonas toman, casi, el control de nuestras vidas. Mejor hacerse amiga de ellas porque sino, no sólo vamos a sufrir, sino que además, nos perderemos el inmenso universo que nos pueden mostrar. De nuestra capacidad de crear, de nuestras sombras, de nuestra sabiduría, de lo que nos queda por resolver…

COS

Mi cuerpo está cambiando a marchas forzadas , me siento en constante transformación física. Al principio era todo muy sutil pero ahora ya no. La barriga ya ocupa su propio espacio todo el tiempo, no sólo por las noches, que es cuando me la veía más grande las primeras semanas. Ahora el embarazo ya es evidente. La gente ya no tiene miedo de preguntarme “¿estás embarazada?” Porque saben que la respuesta es sí.

Fusió

He llegado muy tarde de trabajar y hoy estamos solos tú y yo en casa. Tu padre y tu hermana han ido a dormir fuera. Mañana por la mañana iremos allí donde están ellos para pasar juntos el día. Me gusta sentirte, quería decírtelo. Te siento constantemente cerca, me siento constantemente acompañada y esta sensación, ya me pasó con Laia, me gusta. Estamos de 8 semanas, dijo el ginecólogo, y resulta que haces un centímetro, que tienes un corazón fantástico y precioso que late rápido y que creces sin cesar dentro de mí.

La Laia i tu

El día que explicamos a tu hermana que estabas en mi vientre pareció contenta, pero no habló mucho de ti. Nosotros decidimos que lo haríamos sólo si ella sacaba el tema porque no queríamos agobiarla, todavía faltaban casi 9 meses de embarazo, o sea que no había prisa. Cada uno va asimilando las noticias a su manera, y queríamos respetar su ritmo. Estábamos de vacaciones y al poco llegó un día que comenzó a estar excesivamente demandante. Sospechosamente demandante. “Mamá, mírame, mamá, mamá, mamá, mírame, papá, papá, papá, papá”, constantemente. Yo estaba muy cansada, aquel cansancio que ya te conté, y tanta demanda me era difícil de sostener. Pero lo hacía. Como podía, pero lo hacía .

El viatge

Escribo en el silencio de una tarde de últimos de agosto que parece más de otoño que de finales de verano. Cuando hago esto, escribir, me siento en conexión contigo, quizás por eso he vuelto a tener esa necesidad imperiosa de re-encontrarme de nuevo cada día con el ordenador a solas. Es como si este tiempo fuera sólo nuestro, ahora, cuando puedo plasmar en una pantalla lo que siento, lo que experimento desde que estás aquí. Lo mismo que me pasaba con Laia y me ha pasado durante muuuucho tiempo. Ahora, la diferencia con ella, es que todo lo que le quiero decir se lo digo, y me entiende, y podemos hablar, y esta conexión ya no es sólo en silencio.

Hores baixes

Hoy ha sido un día difícil… tu hermana se ha levantado con el pie izquierdo y hemos empezado el día del revés, con unos lloros de esos monumentales que hace ella con gritos y chillidos incluidos. Desde que estoy embarazada tengo menos paciencia y me cuestan más estas situaciones. Las gestiono peor y como ya lo sé, intento tomar distancia porque si se me lleva toda su emocionalidad, yo también me pongo a llorar porque me remueve de una manera tremenda.