Lactancia

Lactancia materna, mi experiencia

Lactancia materna, mi experiencia

¡Nuevo video! En esta ocasión, uno distinto y más personal, donde os cuento mi experiencia con la lactancia materna, ahora que ya he puesto el punto final.   He amamantado 3 años y medio a mi hija mayor, que ahora tiene ya 9 años, y 4 años y medio a la peque, que ahora tiene esta edad. En total, 8…

Empezamos a decir adiós a la teta

Empezamos a decir adiós a la teta

Pues mis vacaciones empiezan con una frase notición de la peque. Su “buenos días” ha sido, “mamá, he decidido que quiero dejar la teta”. Me lo esperaba. Ayer, cuando estaba a punto de acostarla, dijo que quería a papá, así que me fui a ver anochecer. No es ni mucho menos la primera vez que se duerme sin teta, pero…

Las quejas, mejor por escrito

Las quejas, mejor por escrito

Estoy todavía procesando todo lo que me habéis contado a raíz del video “Cuando a las madres nos tratan de tontas” tanto aquí en el blog, en este post, como en la página de Facebook. Madre mía… que frases más horrendas os han dicho, qué mal os han hecho sentir a tantas… Lo siento, lo siento mucho. Me entristecen estas experiencias de…

Lactancia: Cosas que pasan cuando das el pecho

Lactancia: Cosas que pasan cuando das el pecho

¿Qué tal? ¿Os habéis sentido identificadas? Espero que almenos, os haya hecho sonreír. ¡Pasan tantas cosas cuando damos el pecho…!  Es tan habitual que madres que dan el biberón se sientan mal cuando otras dan el pecho o cuentan su experiencia, y viceversa, que a veces me desespero. Es como que no acabamos de aceptar que no todo el mundo hace…

Un bebé al Congreso

Un bebé al Congreso

A las 10:30h he recibido un whatsup de un amigo periodista que decía “Pon el 24h. Ya puedes preparar un post sobre la que está en el Congreso con su bebé”. Yo, que no sabía ni de lo que me hablaba he encendido el televisor y, al mismo tiempo, con el móvil: Twitter. La red ya sacaba humor con la diputada de Podemos Carolina Bescanda, que estaba en el hemiciclo con su hija de 6 meses a quien tenía en brazos y que tomaba pecho cuando necesitaba.

La pausa perfecta

Estoy escribiendo muy poco sobre esta segunda lactancia de mi vida, la de Lua. En la primera, todo me sorprendía tanto, todo me conmovía tanto que necesitaba urgentemente contarlo a los cuatro vientos, era todo un descubrimiento para mí. En esta segunda, después de haber amamantado a Laia 3 años y medio, todo está siendo tan absolutamente natural y lo tengo tan integrado que ya no necesito explicarlo como la primera vez. Forma parte de mí de una forma tan espontánea, fácil y natural que me parece lo más normal que he hecho en mi vida: amamantar.

Segunda lactancia

Diría que desde que ha nacido Lua os he hablado muy poco de nuestra lactancia, y hace unos días que ya sé por qué no me ha salido todavía escribir sobre ello: porque nos es tan natural, tan espontáneo, tan obvio, que siento que está integrado en nuestro día a día sin sorpresas ni estridencias. La primera vez que amamanté, los 3 años, 7 meses y 16 días que amamanté a Laia todo era nuevo y alucinaba con cada toma. Cada mes que pasaba descubría algo nuevo de nuestra lactancia y era un aprendizaje continuo y apasionante. Con Lua estoy volviendo a tener una lactancia extremadamente fácil y sale tan de dentro, tan de la entraña y de la conciencia de la importancia que tiene, que me siento fluir en ella desde los primeros días.

La teta cura

Si habéis amamantado a vuestros hijos, sabéis que la teta cura. La teta cura la añoranza de mamá, la teta cura los golpes en la cabeza cuando aprenden a gatear, la teta lo cura… todo. Cuando nos echan de menos, cuando se hacen daño, cuando se enfadan o cuando tienen algún disgusto, los niños que hacen teta, se curan. Porque el pecho es leche calentita, es calor, es piel, es contacto, es consuelo y además, es analgésico. De todo ello os he hablado en muchos posts que encontraréis en la categoría de “Lactancia”.

Lactancia materna: Ahora, que ya no hay teta

Lactancia materna: Ahora, que ya no hay teta

Ayer hizo dos meses que dejé de dar el pecho a Laia. Hizo dos meses que Laia mamó por última vez. Me acordaré toda la vida, seguramente, de aquel día en que quiso mamar de un pecho y lo hizo menos de 40 segundos para terminar diciendo “ya no quiero más”. Aquel fue el último día y ahora, que de eso ya hace dos meses, creo que puedo hacer un poco de balance…

Tras el éxito que tuvo el post de la “Fies-TETA”, mucha gente me decía “¿y no te ha dado pena?” “¿Y no lo echas de menos?” y mi respuesta era siempre “no”. Porque era el momento. Creo que era mi momento, pero diría que también era el de Laia. No ha sido nada difícil. Evidentemente que he detectado algunas cosas, algunos cambios, pero nada que no sea normal… Por ejemplo…

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