Recuerdo el día que escribí el post “HOY EMPIEZO ALGO NUEVO”  Era septiembre y empezaba el curso. Nuestra hija comenzaba la escuela por primera vez ya que nunca ha ido a la guardería, y yo me veía ante un nuevo panorama. De tempos, de ritmos, de personas, de cosas nuevas… sentía ilusión y expectación a la vez. Y en un abrir y cerrar de ojos el curso ha terminado.

A los que estáis con ese nudo en el estómago porque vuestros hijos tienen que empezar la nueva etapa en septiembre os diré que para mí ha sido un gran aprendizaje. Durante este curso todos hemos crecido en todos los sentidos; nos hemos separado cada día primero sólo por la mañana y cuando ella ya lo quiso, también por la tarde. Ella ha aprendido a quedarse en un ambiente que no se parecía en nada al que estaba acostumbrada y aunque al principio le sorprendía la diferencia, pronto comenzó a saborearla.

Nosotros hemos aprendido a relacionarnos con otra persona que cada año puede ser distinta pero que será importante para Laia pase lo que pase, para bien o para mal: la maestra o el maestro. Hemos aprendido a entendernos, y confiar, y el balance a final de curso, por las dos partes no podía ser mejor.

Laia en estos casi 10 meses ha crecido mucho y ya no es la que era cuando todo esto empezó. Sólo hay que mirar las fotos, o los dibujos que hacía los primeros días de escuela y compararlo todo con las y los de ahora. Está en continuo movimiento y durante este año el movimiento, el ritmo ha sido frenético.

A ratos no hemos llevado muy bien esto de los nuevos horarios, la prisa y en cierto modo el estrés, y hemos tenido que ir haciendo “paradas en el camino” para poder tomar aire, tomar distancia e intentar que la rueda frenética que a veces puede llegar a ser la vida no se nos llevara por delante.

Durante estos diez meses también ha habido virus, sobre todo en el primer trimestre. Que ha cogido ella y detrás yo! Incluso en esto las madres y los hijos vamos a la una…! 😉 Y también ha sido todo un aprendizaje convivir con resfriados, fiebres altas y todas estas cosas que a veces llegan de la escuela…

Estoy contenta de cómo ha ido. Estoy contenta de la decisión que tomamos un día de que fuera a la escuela y de que fuese a la que va. Y estoy contenta, también, de que lleguen las vacaciones.

 De poder ir a otro ritmo, de podernoslo tomar todo con un poco más de calma. Pienso disfrutar de estos meses y sé que, al mismo tiempo, también tendré ganas de que vuelva septiembre, porque yo a los septiembres siempre les he tenido un especial aprecio.

Sé que querré saber qué maestra le toca, y sé que tendré ganas de que todo vuelva a ir bien. Pero seguramente ya lo viviré muy diferente que hace un año: con mucha más calma, con más confianza, con más seguridad. Era novata y en cierto modo, todavía a ratos siento que llevo la L detrás de la espalda en este nuevo mundo que es llevar un hijo al colegio. Pero vamos aprendiendo y cogiendo bagaje. Exactamente igual que hace ella, Laia, que cada día se siente más segura y confiada.


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1 Comentario

  • Zary

    Me siento muy parecido!! Mi pequeña también acaba de cumplir un año de curso. Increible que el tiempo pasa tan pero tan rápido.
    Un abrazote!!

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