La relación de las mujeres con la lactancia materna empieza mucho antes de tener un hijo. Queramos o no dar el pecho, la relación con la lactancia materna está ahí.

Porque un día vamos al Centro de Atención Primaria o a un centro privado donde nos hacen Preparación al Parto y nos explican cómo se prepara nuestro cuerpo para la llegada del bebé, o como se debe dar el pecho, en qué posturas, etc.

O algunas tendremos amigas que habrán o no dado el pecho y aunque no queramos, pensaremos “¿qué haré yo llegado el momento?”… Algunas lo tendrán clarísimo, otras no tanto.

Llega el día del parto y la relación con la lactancia materna, continúa. Tanto si hemos decidido tomar pastillas para que se nos retire la leche, como si queremos dar el pecho y empezamos a aprender, como si no sabemos cómo se hace y las enfermeras, madres o quien sea nos intentan explicar cómo…

Es una época en la que leemos de todo, escuchamos de todo y nos dicen de todo. Buenos consejos y malos consejos, muchos malos consejos.

Parece que la relación con la lactancia materna sea no sólo de dos, sino de tres, cuatro o incluso ocho personas.

Porque aquí se mete la madre, la suegra, la doula, la amiga, la vecina, el marido, el padre, el suegro, la cuñada, la enfermera, la pediatra…

Nuestras tetas se convierten en “públicas” y tanto si nuestro hijo está gordito como si crece más bien raquítico, nuestra relación con la lactancia materna está en boca de más gente de la que quisiéramos.

A menudo comienzan en esta etapa, a entrar los plazos: “yo quiero dar el pecho hasta que pueda, si son dos meses, dos meses”. “Pues yo hasta que vuelva a trabajar, después paso de sacarme leche”.

“¡Yo no! Hasta los seis segurísimo, lactancia materna exclusiva y luego quizás aguanto hasta los 8 o los 9, ya veremos”. “Yo le quiero dar el pecho hasta los 2 años segurísimo y después, depende de si ya estoy muy harta”.

“Yo se lo daré hasta el año, si llego”. “Yo, mira, no tengo ni idea… voy haciendo, pero me gustaría alargarlo al máximo”. “Yo ya tengo ganas de dejarlo pero como sé que es lo mejor para mi hijo, aguantaré hasta que pueda”, etc, etc, etc…

Los plazos… Los plazos que nos fijamos las mujeres… Las expectativas, las ideas preconcebidas, las ideas que nos han metido en la cabeza, las historias mentales que nos hemos creado nosotras sin saber (a veces) gran cosa… Todo esto mientras, en el mundo real, hay un bebé que mama y una mujer que amamanta.

 

Así, un día tras otro. Y con cada toma, más vínculo. Y con cada toma, más mirada, más risas de reojo mientras el bebé tiene el pezón en la boca. Y con cada toma, una nueva siesta de esas tan dulces.

Y con cada toma, un “te quiero cada día un poco más”Y con cada toma, aquella baba que nos cae a las madres cuando los vemos con las manos completamente abiertas y esa cara de placer.

Y con cada toma, más amor. Y con cada toma, más y más conexión, más y más vínculo entre ambos.

Y así, poco a poco, llega un día en que no sabes ni por qué, pero ya no recuerdas cuál era el último plazo que habías fijado.

Así, de repente, ya no piensas en meses, ni en días, ni en años y simplemente te das cuenta que esta relación íntima que habéis trazado gracias y con la lactancia materna es sólo vuestra.

Y así, poco a poco, te haces consciente de que en esta relación ya no se atreven a entrar ni el padre, ni el pediatra, ni la enfermera, ni la suegra, ni la cuñada, ni el hermano, ni la madre, ni el padre, ni la vecina, ni nadie… porque todo el mundo ha entendido o quizás no pero ya no te importa, que esto es sólo vuestro y que durará hasta que tenga que durar.

Te encuentras, de repente, viviendo el presente con cada toma sin pensar ya en lo que querías, lo que esperabas, lo que imaginabas que harías o hasta cuando pensabas amamantar.

Te das cuenta de que no tiene ningún sentido fijarse plazos. Te das cuenta de que en el fondo, no tiene ninguna importancia.

Te das cuenta, de alguna manera, que es la misma lactancia materna la que os toma a los dos (madre y bebé/niño pequeño) de la mano y os va llevando, si la dejáis fluir.

Te das cuenta de que es un privilegio poder disfrutar y entonces tiras calendarios, y expectativas y todo lo que sobra a la papelera y te das a ti el permiso de nutrir y nutrirte.

Ese día, el día que tiras el calendario, el día que las expectativas se esfuman, el día que lo que dicen los demás ya no te importa es EL día.

Ese día puede decirse que vuestra lactancia materna ya ha triunfado. Dure lo que dure y termine quien lo termine. Ya habéis triunfado. Los dos.

¡Enhorabuena!

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10 Comentarios

  • Núria

    Jo penso que sovint són els altres els que volen fixar aquests terminis. Són els altres els que sovint pregunten: encara li dones el pit? I fins quan li penses donar? Pero vols dir que encara tens llet? Doncs quina sort que encara et surti llet…
    I es que, malahuradament, encara hi ha molt desconeixement de com funciona la lactancia.
    Ah, i quan el bebé ja va sent més gran i encara es desperta a les nits: doncs deixa de donar-li el pit i ja veuras com dorm! De fet crec que és la principal raó per la que moltes dones que conec van deixar de donar el pit… Doncs mira, la meva petita dorm tota la nit i pren el pit 🙂

    • Míriam

      Hola, Núria.
      Sí, a vegades els altres també pressionen, però tot sovint hi ha una part de nosaltres que també se’n fixa. Que està molt pendent del què volíem, del que pensàvem, del que creiem que “hem” de fer… que també ens pressiona i no ens acaba de deixar de ser lliures en aquest aspecte. En molts posts he parlat del que ens diuen els altres, de les ganes que sembla que té tothom de què deixem de donar el pit… però avui volia aprofundir en això nostre que a vegades tampoc ajuda… Allunyar-nos de pressions (nostres i dels altres) ens fa ser més lliures, també en la Lactància!
      Una abraçada i gràcies per comentar.

  • Annuska

    Ja fa 19 mesos que fluim… I que duri! És de les coses més positives i inesperades que m’ha portat la maternitat. Al principi vam llençar el rellotge i ara ja hem llençat el calendari… Realment és una cosa de tots dos i, com diu la cançó “…que diguin el que vulguin, que jo ja estic content…”

    • Míriam

      Ole, Annuska!!!
      19 mesos fluint… quin plaer! Enhorabona. Me n’alegro pels dos. Seguiu així!
      Petons

  • Elena

    Muchas gracias por poner palabras a lo que siento! Es un placer leerte!

    • Míriam

      Gracias a ti, Elena! Qué bien que sientas todo esto… Lo celebro!
      Un abrazo!

  • Zary

    Así es exactamente. Ni más ni menos.

  • Maria

    Ai si, que guai quan triomfa Míriam. recordo que abans de parir un dia et vaig dir: fins els 9 mesos! I tu em vas mirar atònita i em vas preguntar “Però perquè?”, jo vaig dir que era molt lligat i com que el Quim tampoc ho havia tingut…
    Veient-ho amb perspectiva i ara que ja portem 18 mesos em fa riure…
    Tens raó, la nostra lactància ha triomfat, n’estic contenta i orgullosa (també pel Quim), i et dóno les gràcies altre cop per haver-nos-hi acompanyat!

  • Judith

    Me siento totalmente identificada. Madre mia cuantas palabras me he comido… De querer darle 3 meses, a hacerme asesora de lactanci, seguir formandome, crear un grupo de soporte, replantearme mi vida (te suena Miriam?) hasta seguir disfrutando de este placer que solo ea de nosotras dos. Y cuando alguien te pregunta hasta cuando le vas a dar? Pones una cara… De a ver que respondo… O bien, esto no van conmigo. Y la cara, de cuando sacas la teta, y te preguntan: aun le das? Coño que no es evidente?jajaj

    • miriam

      jajaja… Sí, Judith, exacto. Y sí, me suena! 😉 Un abrazo.

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