Empezamos nueva temporada hablando del síndrome del nido, de eso que pasa a las mujeres embarazadas en algún momento de su gestación y que puede parecer, a ojos de los demás, rarísimo. 

Sí, rarísimo porque, como he dicho en el video, si no se vive no se sabe, de verdad, la magnitud del tema. Es algo tan visceral, tan poco ligado a la razón, que por eso sorprende tanto, (a la mujer embarazada y a su entorno).

Seguro que hay mujeres a quienes el síndrome del nido les da en su máximo esplandor y otras que casi ni lo notan, pero en general, es algo muy común que nos pasa casi a todas.

La Naturaleza es sabia y supongo que nos ataca la bestia del nido para que no nos quedemos colgadas en los laureles y nos ocupemos de que cuando llegue el bebé, esté todo listo: si está todo listo supongo que la Naturaleza se asegura la continuidad de la especie, ¡qué se yo! 🙂

Y ahí estamos, haciendo cosas que a ojos de los demás parecen salidas de madre, fuera de lugar o exageradas. Yo no sé qué hicisteis vosotras o qué hicieron vuestras parejas, pero a mi me dio por limpiar, por plancharlo todo como si no hubiera un mañana y para tener listas algunas cosas cuando ni siquiera estaba de 3 meses.

Lo sé, totalmente irracional, pero me dio por ahí. Hice otras cosas raras, seguro, pero otra cosa que tiene el embarazo es que estás muy despistada y ahora ya no me acuerdo! 🙂

Y tú, ¿qué hiciste? ¿Te dio por hacer fondos? ¿Diste mucho la lata a tu pareja?

Porque esta es otra… como no nos entienden porque estamos en plan exageradas al máximo a veces no nos toman en serio y esto es lo peor, porque nos ponemos bastante histéricas cuando no se atiende a la bestia del nido.

Aquí una recomendación: haced caso siempre a una mujer embarazada. 

¡SIEMPRE! 🙂

¡Hasta el video que viene!

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