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Termina el cole

Termina el cole

Mañana termina el cole. A partir del miércoles estaré con 2 niñas a full time. Vale. Igual que muchos. Por un lado: oh, qué bien, fin a los horarios del cole. A tener que levantar a la mayor por las mañanas, a que los horarios escolares nos marquen la rutina. Bien. Me apetece mucho. Por otro lado: oh, Dios, ¿Qué…

Amar a los hijos no es suficiente

Amar a los hijos no es suficiente

Amar a los hijos no es suficiente, con amarlos no basta. Amar a tus hijos puede que no les baste si no lo notan en tus actos, en tu mirada. Amar a un hijo que has gestado, parido y criado es fácil. Es casi inevitable, es espontáneo y se hace sin esfuerzo. Pero demostrárselo, que ese amor le llegue a cada poro de…

ParenTip 3: “Mi hijo quiere comer solo”

ParenTip 3: “Mi hijo quiere comer solo”

Esta pregunta es muy típica en caso que no hayamos empezado ya con la alimentación complementaria dejando que siempre sea nuestro hijo quien coja la comida con las manos y se alimente solo. Si lo hemos hecho así, no nos sorprenderá en absoluto que nuestro hijo siga queriendo comer solo. Pero si lo que hemos hecho ha sido siempre alimentarlo…

Por qué insisto?

Por qué insisto?

La gente que me conoce o los que me han venido a algunas de las charlas o talleres que doy saben que soy muy insistente en un tema: el de la respiración. Justo antes de Navidad hice el video “RESPIRA”, pero ahora tenía ganas de explicaros por qué insisto tanto si, en el fondo, todos respiramos todo el día.

Solos

Solos

Yo creo que tenía unos 21 años, y estaba en Siria, de viaje. Sí, ese país del que prácticamente ya no queda nada y de donde huye todo el mundo por culpa de la guerra. Las vacaciones se estaban acabando y estábamos en Alepo. De repente, una noche, me empecé a encontrar mal, tanto, que acabamos en el hospital donde estuve ingresada ahora no recuerdo cuantos días. Creo que no me he encontrado nunca tan mal en mi vida. Cuando conseguía estar medio consciente sólo quería una cosa: mi madre. Que estuviera allí, que me cuidara, sentirla, escuchar su voz, que me diera la mano. Saberla cerca y conmigo.

La foto a Facebook

Es domingo. Os habéis levantado juntos y hace buen día. Os apetece hacer algo especial y decidís ir a la playa. Los niños gritan “¡sí, playa!” y os ponéis en marcha. Pero cuando tienes hijos, desde que decides hacer algo hasta que la haces pueden pasar, por lo menos 2 horas. Porque antes de salir de casa os ducháis, os vestís, desayunáis todos en calma y empezáis a preparar las cosas para iros, que no son pocas: el patinete para correr por el paseo marítimo, el frisby para jugar en la playa, algo de comer durante el viaje, pañales, toallitas, etc.

Corazas

Hay una cosa en la maternidad/paternidad que a veces incomoda muchísimo y es que las corazas que teníamos y que llevábamos con más o menos esportividad y orgullo, se funden. Nuestros hijos tienen la capacidad innata de vernos como somos, más allá de lo que queremos esconder o deseamos aparentar. No hay escapatoria, cuando tienes hijos: te descubren, te desnudan y no hay coraza que ellos no puedan atravesar o fundir de una mirada.

Malabares

La primera fase del puerperio*, (para mi serían los primeros 15 meses de mi maternidad extraútero) me resultan más o menos sencillos: lo que quiere y necesita mi hija es lo mismo que necesito yo. El equilibrio, entonces, es relativamente fácil de encontrar en este sentido: hay otros elementos que lo desestabilizan como las necesidades de una niña mucho mayor, o el entorno (este mundo estresado que fácil, lo que si dice fácil, no se lo pone a la maternidad).

Ataques de amor

Ataques de amor

Empecemos por explicar qué es un ataque de amor: es aquel momento, inesperado, que no viene a cuento, en el que empiezas a sentir algo que se mueve dentro y que te hace decir “te quiero” o te hace correr a abrazar, besar o acariciar a alguien para que note cuánto le quieres. Los ataques de amor siempre son espontáneos y el que los recibe no está nunca prevenido. Pueden pasar al lado de la persona que suscita el ataque o también cuando se está solo por el mero hecho de pensar en él/ella. Ante un ataque de amor se debe actuar siempre porque si se reprime o se bloquea dentro del cuerpo, puedes estar seguro de que pronto te llegará alguna contractura en la espalda o te sentirás frustrado, porque aquel torrente de energía en forma de oxcitocina pura no habrá encontrado vía libre.

Pistoles

Hace unos días tuvimos esta conversación en casa….
Laia (5 años): mama, existen las pistolas de verdad?
Yo: Sí
Laia: Y pueden matar personas?
Yo: Sí.
Laia: Y hay lugares donde matan a quien les da la gana?
Yo:…
Laia (escandalizada): Mamá, es gravísimo!!!

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