Tag: maternitat

10 cosas que hay que saber antes de tener hijos

10 cosas que hay que saber antes de tener hijos

Qué tal, qué os ha parecido el video? Como cada martes, aquí va mi ampliación: Todo el mundo opina: ¿o no? Es tremendo y supongo que a la vez, es bastante normal. Lo de tener hijos es tan apasionante y a la vez “removedor” que todo el mundo tiene que opinar de todo. Porque aunque alguien no tenga hijos, sí…

Parar y agradecer

Parar y agradecer

La vida maternal o paternal es tan frenética y a ratos tan agotadora, que a veces parece que sólo nos quejamos. Nos preguntan que qué tal estamos y respondemos “uf, cansados”, porque es cierto, creo que no hay etapa de la vida tan agotadora como la que vives cuando tienes hijos pequeños. El ritmo es tan rápido, tanto a nivel…

Solos

Solos

Yo creo que tenía unos 21 años, y estaba en Siria, de viaje. Sí, ese país del que prácticamente ya no queda nada y de donde huye todo el mundo por culpa de la guerra. Las vacaciones se estaban acabando y estábamos en Alepo. De repente, una noche, me empecé a encontrar mal, tanto, que acabamos en el hospital donde estuve ingresada ahora no recuerdo cuantos días. Creo que no me he encontrado nunca tan mal en mi vida. Cuando conseguía estar medio consciente sólo quería una cosa: mi madre. Que estuviera allí, que me cuidara, sentirla, escuchar su voz, que me diera la mano. Saberla cerca y conmigo.

La foto a Facebook

Es domingo. Os habéis levantado juntos y hace buen día. Os apetece hacer algo especial y decidís ir a la playa. Los niños gritan “¡sí, playa!” y os ponéis en marcha. Pero cuando tienes hijos, desde que decides hacer algo hasta que la haces pueden pasar, por lo menos 2 horas. Porque antes de salir de casa os ducháis, os vestís, desayunáis todos en calma y empezáis a preparar las cosas para iros, que no son pocas: el patinete para correr por el paseo marítimo, el frisby para jugar en la playa, algo de comer durante el viaje, pañales, toallitas, etc.

Corazas

Hay una cosa en la maternidad/paternidad que a veces incomoda muchísimo y es que las corazas que teníamos y que llevábamos con más o menos esportividad y orgullo, se funden. Nuestros hijos tienen la capacidad innata de vernos como somos, más allá de lo que queremos esconder o deseamos aparentar. No hay escapatoria, cuando tienes hijos: te descubren, te desnudan y no hay coraza que ellos no puedan atravesar o fundir de una mirada.

Hacia afuera

Sabéis aquellos momentos de la vida que tienes la sensación de “uauuuu, todo está cambiando?!” pues en este punto estoy yo. Hoy Lua cumple 19 meses y aunque falte mucho, ya hace días que siento que ha empezado otra etapa, más propia de los 2 años que del año. Habla a todas horas y se explica de maravilla, se reivindica y autoafirma con una fuerza y ​​una seguridad pasmosa, y empiezas a ver que a pesar de que todavía es muy bebé, esto se acaba.

Malabares

La primera fase del puerperio*, (para mi serían los primeros 15 meses de mi maternidad extraútero) me resultan más o menos sencillos: lo que quiere y necesita mi hija es lo mismo que necesito yo. El equilibrio, entonces, es relativamente fácil de encontrar en este sentido: hay otros elementos que lo desestabilizan como las necesidades de una niña mucho mayor, o el entorno (este mundo estresado que fácil, lo que si dice fácil, no se lo pone a la maternidad).

Ataques de amor

Ataques de amor

Empecemos por explicar qué es un ataque de amor: es aquel momento, inesperado, que no viene a cuento, en el que empiezas a sentir algo que se mueve dentro y que te hace decir “te quiero” o te hace correr a abrazar, besar o acariciar a alguien para que note cuánto le quieres. Los ataques de amor siempre son espontáneos y el que los recibe no está nunca prevenido. Pueden pasar al lado de la persona que suscita el ataque o también cuando se está solo por el mero hecho de pensar en él/ella. Ante un ataque de amor se debe actuar siempre porque si se reprime o se bloquea dentro del cuerpo, puedes estar seguro de que pronto te llegará alguna contractura en la espalda o te sentirás frustrado, porque aquel torrente de energía en forma de oxcitocina pura no habrá encontrado vía libre.

No quiero las migajas

No quiero las migajas

El otro día, acostaba a Laia le dije: “te quiero tanto… os amo tanto a ti, a Lua y a papa …!” Y ella me respondió “y a ti mamá, no te olvides de ti, que también te tienes que querer “. Esa noche, cuando era yo la que me iba a dormir, pensé que sí, que me quiero y que lo hago mucho más que antes de ser madre. De alguna manera, tener a Laia y luego a Lua me ha hecho quererme. Por muchos motivos.

Pistoles

Hace unos días tuvimos esta conversación en casa….
Laia (5 años): mama, existen las pistolas de verdad?
Yo: Sí
Laia: Y pueden matar personas?
Yo: Sí.
Laia: Y hay lugares donde matan a quien les da la gana?
Yo:…
Laia (escandalizada): Mamá, es gravísimo!!!

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