Tag: parella

La relación de pareja (con hijos) capítulo 2: cuando criamos distinto

La relación de pareja (con hijos) capítulo 2: cuando criamos distinto

 Con el primer capítulo de la relación de pareja ya os dije que daba para mucho y que vendrían nuevos videos, pues aquí lo tenéis: cuando criamos distinto. 

Porque a veces eso es lo que produce más tensión en la relación de pareja cuando tenemos hijos: esos roces que van saliendo con la crianza de los niños, esas formas distintas de hacer las cosas, de comunicarnos con ellos etc.

Recibo muchas consultas al respecto: parejas que estaban muy bien antes pero que el día a día de la crianza de los hijos, el poco tiempo para hablar de lo que va sucediendo y de cómo nos sentimos, etc, acaba pasando factura.

La relación de pareja… ¡con hijos!

La relación de pareja… ¡con hijos!

Ay, el mundo de la pareja con hijos… cuánto aprendizaje, ¿verdad? Sí, a veces puede parecer complicado, lo sé. Y a veces lo es. Pero es que hay muchas cosas nuevas a las que adaptarse de golpe y no es fácil. He hablado de este tema en otras ocasiones: LA RELACIÓN DE PAREJA CUANDO LA PAREJA SE ROMPE CARTA DE…

No sé si a tu et passa

No sé si a ti te pasa, pero ahora que soy madre de dos y que vuelvo a estar en plena vorágine criando, no echo de menos ni ir a cenar con las amigas, ni ir a bailar, ni viajar (bueno, esto un poco), ni… sólo echo de menos a mi marido, mi compañero, mi amante… Porque en esta vorágine, a ratos es difícil incluso tener un momento para mirarnos a los ojos, para re-encontrarme en él, para re-encontrarse en mi. Porque cuando uno acuesta a una niña, el otro acuesta a la otra, porque cuando uno baña a las niñas, el otro hace cenas, porque cuando uno lleva al cole, la otra da el pecho… y así un día y otro.

No me toques los pechos

No me toques los pechos

Teresa y Xavi hacían el amor. Inesperadamente los astros se habían alineado y habían encontrado el momento, el lugar y lo más importante, les había apetecido. Pol, su hijo de dos meses y medio, dormía un poco más allá y aunque lo oían respirar, esta vez su sonido no era suficiente como para hacerles bajar la libido. Tenían ganas el uno del otro. Hacía días que no se tocaban y se echaban de menos. El tacto, el calor, la caricia, el encuentro íntimo de los dos… necesitaban encontrarse juntos, solos, con contacto.

Relleus

Un día me encontré a una amiga que hacía tiempo que no veía. Mientras hablábamos, me fijé que en la mano tenía alguna palabra escrita. Me contaba que iban a tope con el trabajo, los dos niños y que tenía la sensación de no llegar a nada. Cuando le pregunté qué llevaba escrito en la mano, lo miró (ya no se acordaba) y se puso a reír. “Adivínalo”, me dijo, y lo tuve clarísimo: “Te has apuntado algo que tienes que contarle a tu marido” y nos pusimos a reír las dos porque sí, era exactamente eso.

Hacía sólo unos días yo misma había escrito en un papel una lista con tres palabras. Eran, de hecho, tres temas, tres cosas que no podía olvidar decirle a mi compañero.

X