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Hacia afuera

Sabéis aquellos momentos de la vida que tienes la sensación de “uauuuu, todo está cambiando?!” pues en este punto estoy yo. Hoy Lua cumple 19 meses y aunque falte mucho, ya hace días que siento que ha empezado otra etapa, más propia de los 2 años que del año. Habla a todas horas y se explica de maravilla, se reivindica y autoafirma con una fuerza y ​​una seguridad pasmosa, y empiezas a ver que a pesar de que todavía es muy bebé, esto se acaba.

Malabares

La primera fase del puerperio*, (para mi serían los primeros 15 meses de mi maternidad extraútero) me resultan más o menos sencillos: lo que quiere y necesita mi hija es lo mismo que necesito yo. El equilibrio, entonces, es relativamente fácil de encontrar en este sentido: hay otros elementos que lo desestabilizan como las necesidades de una niña mucho mayor, o el entorno (este mundo estresado que fácil, lo que si dice fácil, no se lo pone a la maternidad).

Frases per deixar de ficar la pota

Demasiado a menudo oigo frases que me dicen a mí o a mis hijas y pienso “Nooooooo, acabas de meter la pata” o “hacía falta decirme eso ahora?”… Como es algo que vivo yo y muchas madres me cuentan que también sufren con determinadas frases que les dicen familiares, amigos o desconocidos, aquí os propongo algunas ideas y reflexiones para dejar, por favor, de meter la pata.

Lo más difícil de criar a dos hijas

Lo más difícil de criar a dos hijas

Lo más difícil de estos primeros 10 meses y medio siendo madre de dos hijas no ha sido la gestión de sus necesidades tan distintas, ni las tardes sola con ellas, ni gestionar los celos de la mayor hacia la pequeña. Para mí, lo más difícil de este tiempo ha sido mucho más profundo y es, gestionar mi necesidad de fusión emocional con Lua, mi necesidad de recogimiento, de silencio, de nido, de ir hacia adentro, teniendo al lado otra hija de 4-5 años que necesitaba todo lo contrario.

Ahora no me sale

Leí todo lo que salió al respecto con unos ojos como platos, la verdad. Que en el siglo XXI se digan tonterías como las que se han dicho me dejan estupefacta pero a la vez me sorprendía que no me viniera aquella indignación subiendo por la boca del estómago como en otras ocasiones con otras polémicas semejantes. Pasaron los días y me seguía preguntando por qué no me sentaba delante del ordenador y ponía el grito en el cielo. En otra época me habría indignado como la que más y habría hecho algún texto demoledor para sacar con palabras todo lo que aquello me hacía sentir.

11 Consejos para un puerperio y una crianza feliz

11 Consejos para un puerperio y una crianza feliz

Cuando tenemos un bebé, las primeras semanas y meses de crianza pasan a una velocidad vertiginosa. Todo se acumula: la felicidad, el amor por este bebé que cada vez interactúa más, el aprendizaje en esto de ser madres/padres… Pero también las noches de despertares, las horas de bebé en brazos o en el fular, la entrega ininterrumpida, etc. y el cansancio. El cansancio, que para mí es el peor enemigo de la crianza feliz. Porque cuando vamos cansados lo vemos todo negro, nos cuesta pensar con claridad, nos hablamos de cualquier manera, no tenemos ni ánimo de estar un rato con la pareja por la noche porque nos quedamos dormidos a la primera de cambio.

El cuerpo y el postparto

El cuerpo y el postparto

Vuelvo a estar en ese momento. En ese momento en que tu cuerpo parece que vaya por un lado y tú por otro. El post parto tiene estas cosas: hace que tu cuerpo vaya a su rollo! Después del parto, me volví a quedar con esa barriga que parece que estés de tres meses con la diferencia de que ya…

Ara fa un any…

Son las 6:40 de la mañana y escribo en las notas del móvil en pleno insonnio. Hace un rato, daba el pecho a Lua y se me hizo consciente que fue por estas fechas cuando me quedé embarazada de ella. Ahora empieza aquella época, que dura nueve meses, en la que vas recordando “hace un año me quedé embarazada. Hace un año fuimos allí y yo tenía una barriga así. Hace un año hicimos esto y noté a Lua por primera vez…….”, y así sucesivamente hasta cuando tendrá 1 año y recordaré el minuto a minuto de su parto.

No se cuando…

Os juro que intento encontrar un momento para escribir pero he empezado a ver que es bastante imposible. Mira que tengo la cabeza que me hierve, de frases, de textos, de temas… y que me muero de ganas de plasmarlo todo sobre el papel. Pero hay una pequeña Lua que quiere piel, brazos, leche… y todo esto no lo puedo hacer delante del ordenador. O sí que podría, si fuera indispensable, pero no me apetece hacer dos cosas a la vez, y una de tan importante como maternala. O sea que me he abandonado a lo que es y ya no lucho por encontrar un momento.

A familiares y amigos

Estar embarazada por segunda vez tiene cosas muy buenas y una de ellas es que (a grandes rasgos) sabes un poco lo que te espera. Lo que te espera a ti y lo que les espera a los demás. Cada hijo es un mundo, y no tienen nada que ver unos y otros, es cierto. Pero hay algunas cosas que no cambian y como me conozco y como ya tengo la experiencia de la primera vez, he decidido escribir esta carta a familiares y amigos, ahora que todavía no estoy poseída (del todo) por las hormonas de la maternidad.

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