Tag: temps

No quiero las migajas

No quiero las migajas

El otro día, acostaba a Laia le dije: “te quiero tanto… os amo tanto a ti, a Lua y a papa …!” Y ella me respondió “y a ti mamá, no te olvides de ti, que también te tienes que querer “. Esa noche, cuando era yo la que me iba a dormir, pensé que sí, que me quiero y que lo hago mucho más que antes de ser madre. De alguna manera, tener a Laia y luego a Lua me ha hecho quererme. Por muchos motivos.

No se cuando…

Os juro que intento encontrar un momento para escribir pero he empezado a ver que es bastante imposible. Mira que tengo la cabeza que me hierve, de frases, de textos, de temas… y que me muero de ganas de plasmarlo todo sobre el papel. Pero hay una pequeña Lua que quiere piel, brazos, leche… y todo esto no lo puedo hacer delante del ordenador. O sí que podría, si fuera indispensable, pero no me apetece hacer dos cosas a la vez, y una de tan importante como maternala. O sea que me he abandonado a lo que es y ya no lucho por encontrar un momento.

Relleus

Un día me encontré a una amiga que hacía tiempo que no veía. Mientras hablábamos, me fijé que en la mano tenía alguna palabra escrita. Me contaba que iban a tope con el trabajo, los dos niños y que tenía la sensación de no llegar a nada. Cuando le pregunté qué llevaba escrito en la mano, lo miró (ya no se acordaba) y se puso a reír. “Adivínalo”, me dijo, y lo tuve clarísimo: “Te has apuntado algo que tienes que contarle a tu marido” y nos pusimos a reír las dos porque sí, era exactamente eso.

Hacía sólo unos días yo misma había escrito en un papel una lista con tres palabras. Eran, de hecho, tres temas, tres cosas que no podía olvidar decirle a mi compañero.

Re-ubicando el parto

Hace 3 años, cuatro meses y 27 días que dí a luz. Aquello por lo que me estuve preparando durante nueve meses, mentalmente, emocionalmente y también físicamente, pasó un 19 de agosto de 2009 y ahora, la verdad es que me queda muy lejos. Más de lo que pensaba que me quedaría poco después de parir. Pensaba que siempre tendría un recuerdo punzante, claro y nítido del parto. Y evidentemente que lo recuerdo, faltaría más, pero todo ha quedado diluido: no sólo las imágenes de aquel día, lo que pasó y lo que sentí, sino también la importancia que a día de hoy doy a aquel hecho, el parto.

Y un día, se adaptan

Este no era el post que tenía que publicar hoy. Pero a veces la vida te da sorpresas, cosas que no te esperas y que cambian los planes. Esta es una de ellas: ya sabéis que desde el 12 de septiembre, acompañamos mi hija en el proceso de adaptación a la escuela, algunos días yo y otros su padre. Podéis ver los posts “ADAPTACIONES REALES ¡YA!” o “VIVO EN LA CLANDESTINIDAD” donde hablo de todo ello, para los que no sepáis la historia.

Laia ha ido contenta a la escuela desde el primer día: tle apetecía mucho y además, no tenía que sufrir porque su madre no se iba. Las primeras semanas fueron duras: sobretodo para mí. Ver tantos niños llorar desconsoladamente cuando se iban sus padres se me hizo muy difícil.

Milagro

Las cosas nunca pasan porque sí. Nunca. Poco después de parir tuve un disgusto enorme. Había volcado todas las fotos de los días antes del parto y las de las primeras horas de Laia en el ordenador. De repente, y una vez había borrado la tarjeta de memoria de la cámara, me di cuenta de que no encontraba las fotos por ninguna parte. Como si el ordenador se las hubiera comido. Busqué y rebusqué todas las carpetas y no hubo manera. Maldije la informática y los ordenadores un buen rato, pegando algún grito y diciendo más de un taco. Me puse de mal humor.

Tus manos

Tus manos

Subíamos la escalera de casa de los abuelos y me has dado la mano. Ha sido una décima de segundo, un impacto que me ha venido cuando menos me lo esperaba. Ha sido el tacto de nuestras manos, o algo que no puedo describirte porque se me escapa, pero en un momento, me he dado cuenta de lo mucho que has…

¿Y el hermanito?

Laia pronto cumplirá tres años. Seguramente este es a menudo el tiempo “prudencial” en el que se producen la mayoría de nacimientos del “hermanit@”; entre los dos y tres años del mayor es cuando muchas parejas se embarcan en la nueva aventura y nace el pequeño. Es el tiempo en que, muy a menudo, una familia de tres se convierte…

De puntetes…

26.4.2012 Hay algo que durante el primer año de Laia no llevé muy bien. Y lo quiero contar, a ver si de esta manera, si alguna vez tengo otro hij@, lo llevo un poco mejor… La situación era esta: de noche. Ella (de unos 5 o 6 meses, por ejemplo) mamando mucho rato hasta que finalmente, se dormía plácidamente en…

Carregar piles

30.3.2012 Ya es primavera, ya casi es abril, ya es Semana Santa… el tiempo pasa tan rápido. Esta semana ha estado marcada por esa sensación de no atraparme el tiempo, de no poder llegar a todo, batallando entre disfrutar del tiempo real, del que tengo, del que disfruto, y a la vez darme cuenta de lo rápido que se me…

X