¿Qué tal? ¿Os habéis sentido identificadas? Espero que almenos, os haya hecho sonreír. ¡Pasan tantas cosas cuando damos el pecho…! 

Es tan habitual que madres que dan el biberón se sientan mal cuando otras dan el pecho o cuentan su experiencia, y viceversa, que a veces me desespero. Es como que no acabamos de aceptar que no todo el mundo hace lo que nosotros hacemos, que no todos tienen nuestra situación, que no a todos les funciona lo que nos ha funcionado a nosotros… Estamos hablando de algo tan sensible, la lactancia materna (algo tan íntimo, tan primal, tan «de dentro»), que su existencia o su carencia nos remueve.

Porque quizás no todas somos madres pero sí todas somos hijas y todas hemos mamado o no-mamado. Hay algo impepinable, y son los beneficios de la lactancia materna. Pero hay otras cosas: la información, las dificultades, la circunstancia personal de cada madre, las ganas de amamantar o no… y todo esto, TODO influye. Por lo tanto, dejemos de juzgar: a las demás y a nosotras mismas. No somos más o menos madres por dar o no dar el pecho. 

En realidad nos sentimos juzgadas las madres que damos el pecho y también las que dan el biberón. Quizás tenemos que empezar a valorar todo lo que nos une y no lo que nos separa. Quizás tenemos que empatizar más con el otro, darnos cuenta que en realidad, no somos tan distintos… Y quizás pasito a pasito, empezamos a unirnos todas mucho más!

He escrito tanto sobre esto en el blog, que lo mejor será que os deje con lo ya escrito que encontraréis aquí:

«DE TETAS, BIBERONES, CULPAS Y DECEPCIONES»

POSTS SOBRE LACTANCIA

Dicho esto, vamos con más temas:

Lo de que nos tocamos mucho las tetas, es cierto, ¿verdad? Al menos yo me las toco mucho para saber qué teta le toca, etc! 😉

Tema manchas en la blusa: recomiendo llevar siempre una camiseta de recambio o un jersey abierto por encima que pueda tapar las dos redondas de leche en caso de no poder cambiarnos! 🙂

Lo de las críticas es tremendo, ¿verdad? pero volvemos a lo del principio… es un tema taaaaan sensible que todo el mundo se siente removido y tiene la necesidad de dar su opinión, aunque nos importe un bledo. Es que hay gente que opina y no ha dado nunca el pecho! Tapones para los oídos es un buen remedio y también, estar muy bien informadas para tener argumentos en caso que queramos entrar a discutir, aunque no lo recomiendo demasiado… (lo de discutir, digo!) Pero sí, a veces pienso que es como si molestara ver a los niños tomando pecho… algo muy profundo se remueve, supongo.

La lactancia es un tema privado, íntimo, de la díada madre-bebé y sólo ellos dos tendrían que decidir. Es fantástico si al lado de la díada están también una pareja que sostiene, una familia que apoya, etc, pero la cuestión de la lactancia es algo que atañe a la díada. Nadie más.

Nos despistamos. Sí, a veces vamos tan tranquilas con un pecho fuera sin darnos cuenta, porque amamantamos tantas veces que a ratos olvidamos cerrarnos el sujetador de lactancia. Esto es así! Y la verdad es que da momentos muy cómicos!

«Te utiliza de chupete»: Este tipo de succión se llama «succión no nutritiva» y no es que no lo sea, porque a ratos el bebé sigue tragando, pero no es como la succión más enérgica del principio en que no para de tragar leche. Pero también es succión, también es lactancia, también es mamar. Dejemos ya de comparar la teta con el chupete porque no tiene absolutamente nada que ver. La asesora de lactancia e IBCLC Alba Padró, lo cuenta muchísimo mejor que yo en esta foto que me ha dado el permiso de publicar aquí:

patrón succión.jpg

Esto es el patrón de succión. Por si no se lee bien: «Simulacro del patrón de succión de un bebé. Las secciones más largas (en las ondas verticales) corresponden a los ratos de succión nutritiva. Dentro de una toma, lo que más se produce es la succión no nutritiva o de confort que marca el inicio de la toma, con la estimulación de la subida de la leche, las zonas de relax intermedias en las que el bebé se recupera y descansa, y en la parte final de la toma hasta que esta termina. Por contra, se suelen producir un par o tres de ciclos de succión nutritiva. No usan el pecho de chupete, toda la succión realizada en el pecho es válida y necesaria. Toda forma parte de un ciclo normal de succión». 

Pues eso, a ver si va quedando claro que cuando el bebé mama de esta forma relajada, tranquila, sin casi tragar, también es mamar. Que no tenemos que retirarle del pecho, que no nos toma el pelo, que no es un vago. Es que se oyen cosas por ahí que dan grima, de verdad! 😉

Y por último. La lactancia es muy bestia a nivel emocional. Sí… a mi me ha producido momentos de absoluto placer, de éxtasis, casi y he sido y soy todavía tan feliz amamantando… Pero hay una cara B, también. Como en todo. Y la cara B es que a veces se te hace un mundo dar una toma, porque estás cansada, porque como te pones nerviosa el bebé tarda mucho más en dormirse y no suelta la teta, etc. La teta es emoción pura; de la buena, y de la que no te gusta sentir. Por suerte, almenos en mi caso, ganan de calle las emociones bellas vinculadas con dar el pecho.

Os recomiendo:

  • Si estás embarazada, infórmate, lee, habla con amigas que den el pecho,etc.
  •  Si puedes, busca un grupo de apoyo a la lactancia que tengas cerca y asiste a alguna sesión, es muy útil!
  • Mira la aplicación LACTAPP y sigue su blog.
  • Habla con tu madre y pregúntale si tomaste el pecho, qué pasó, cómo lo vivió ella… indaga en tu pasado, la propia información, la propia historia (que ya no recordamos y que necesita ser explicada), es oro a la hora de entender muchas cosas…! 😉
  • Ten a mano la web e-lactancia, para consultar cualquier cosa sobre medicamentos y lactancia.

Y tú, ¿cómo vives la lactancia?

 

 

3 Comentarios

  • Sonia Animalitostuyyo

    Jo la he viscut de tots colors, he patit una crisis als 3 mesos i etapa de mosegades entre els 13-14 mesos, però malgrat el cansament és el millor del món, crec que em deprimiré força quan ho deixem. Porta 27 mesos i es va destetant ell sol poc a poc. Petonets!

    • miriam

      Enhorabona per aquesta lactància prolongada y feliç! Que el final sigui també feliç. Una abraçada

  • Maria Antònia Orell Quetglas

    La meva gran va mamar 32 mesos, fins que ho va deixar a les 12 setmanes de l’embaràs del germà. Jo només podia plorar i dir-li al meu home que no podia ser, que era massa petita per desmamar-se!!! Ara reconec que no se si me n’hauria desfet amb un tandem… El petit te un any, ja te un any! Mama moltissim i als 4 ens encanta. Ara la Martina alleta les seves nines i se les posa amb un fular…
    La millor anecdota?? Obrir-li la porta a un repartidor amb la mama a l’aire… pobre home… surt que duia la nena al braç, si no m’hauria acusat d’assatjament, jejejej

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.