mal humor

Los niños y el mal humor: 10 consejos para llevarlo mejor

En el título he escrito la palabra también para hacer obvio que muchos adultos, a veces, estamos de mal humor. Ponerlo de manifiesto a pesar de que mucha gente lo está y no se da cuenta de ello, creo que es importante.

A menudo nos quejamos de los hijos sin darnos cuenta que los adultos hacemos muchísimo más lo que nos molesta de ellos.

Sigamos. Los niños a veces también están de mal humor y sí, es agotador a ratos. Hace unas semanas hemos vivido unos días así. Les llamamos los días del ceño fruncido. Esos días, se puede ya levantar así, con el ceño fruncido como si ya estuviera enfadada. Normalmente esos días sólo despertarse, llora.

Otros no y el día empieza sin problemas pero el mal humor llega más tarde. Bueno, los días de que os hablaba antes fueron justo después de la gripe o mejor dicho, durante. Ya no tenía fiebre, ya no tenía síntomas aparentes, pero llevaba un mal humor encima de agárrate.

No sé encontraba bien. La gripe, lo sabe todo el mundo, te deja cansado, como si te hubiera atropellado un camión, y tardas días en sentirte al 100%. Pues bien, ese no sentirse en perfecto estado la hacía estar de mal humor.

Ella no lo sabía claro, pero lo que le pasaba es que se sentía cansada, decaída, y lo que le decía su cabecita, sus ganas de hacer cosas o de jugar, no eran seguidas por su cuerpecito cansado y todavía aturdido.

Era cansado. Pasar con ella el día era agotador porque ponía trabas a todo. Estaba enfadada, todo era un drama y un “no” constante. Daba igual que yo me las ingeniara para hacer el día fácil. Nada de lo que pudiéramos hacer la sacaba de su mal humor.

El mal humor tenía su expresión no sólo en el ceño fruncido sino también en llanto, rabietas, tirando cosas o chillando y se requerían altas dosis de paciencia.

Todo esto que os cuento quizás lo habéis vivido. Como sé que es más común de lo que parece, voy a entrar un poquito más en detalle y voy a intentar daros algunas herramientas para poder acompañarles mejor en esos días de pura sombra…

LOS NIÑOS Y EL MAL HUMOR

Existe la idea de que los niños siempre están contentos y alegres y esto no es así. De la misma forma que es imposible que los adultos estemos siempre contentos y alegres. No se puede estar siempre exactamente igual. Las emociones vienen y van, por lo tanto, siempre hay variaciones.

Es cierto que, en general, los niños pequeños que están bien atendidos, vinculados y que tienen sus necesidades básicas y emocionales satisfechas son felices y a menudo expresan alegría. Pero un niño feliz también puede estar de mal humor. Vaya si puede! 😉

Por lo general tendemos a reprimir-les cuando están así. No gustan los niños de mal humor y se les hace saber que esto no está bien. Pero… ¿cómo no sentir algo que se siente?

Si están de mal humor no es por voluntad propia. Vamos, no creo que nadie, (tampoco ningún adulto) quiera estar de mal humor porque sí, por gusto.

Siempre hay un motivo. Siempre. Quizás no lo vemos, es cierto, pero motivo lo hay sin ninguna duda.

QUÉ TENEMOS QUE SABER

Pues que el niño está sufriendo. Estar de mal humor no es agradable, y si no, pensad en algún día o en alguna época en que hayáis estado enfadados con algo o con el mundo entero porque creíais que la vida no os sonreía. ¿Era agradable? Seguro que no. ¿Sufríais? Seguro que sí.

Por lo tanto, tenemos que saber que el niño no lo está disfrutando. No lo hace para hacernos sufrir a nosotros sino para manifestarnos una emoción: no está bien.

Nosotros tendremos luego la responsabilidad y el trabajo de averiguar qué le está pasando y ayudarle.

CÓMO GESTIONAR EL MAL HUMOR DE NUESTROS HIJOS

1. ACEPTACIÓN

Para mi lo más importante es aceptarlo. Aceptar que está de mal humor. Porque si nos ponemos de espaldas a lo que siente, si no queremos que esté así y se lo hacemos saber, todavía lo empeoramos más porque le estamos diciendo (de alguna forma): no te acepto así, no te quiero así. Y esto es lo último que necesita en este momento: no sentirse aceptado ni querido.

2. PACIENCIA

Tocará armarnos de paciencia. Sí, lo sé, es difícil porque cuando llevas no sé cuántas horas escuchando y soportando el malhumor de tu hijo quieres pillar un billete a Cancún sin vuelta, pero es lo que nos toca: respirar, contar hasta 100 y seguir acompañándolo.

3. VALIDACIÓN

Hazle saber que sabes cómo se siente, valida sus emociones: “estás de mal humor. Veo que estás enfadado y creo que es porque no quieres ir al cole, me lo has dicho muchas veces y aún así, te sigo llevando allí”. Que sepa que hemos entendido el mensaje.

Que sepa que entendemos lo que le está pasando, aunque no podamos cambiar la situación. Sentirse entendido hace que el malhumor disminuya.

4. TIÉNDELE TU MANO

Ayúdale: averigua qué le pasa. Si no tienes ni idea, investiga, pregunta a la maestra, obsérvale… pero intenta averiguar qué le está haciendo sentir tan mal.

5. ASEGÚRATE QUE NO ESTÁ ENFERMO

Confirma que se encuentra bien: como le pasó a mi hija, puede ser que le esté rondando algún virus o que se sienta un poco débil porque acaba de pasarlo.

Los niños necesitan tiempo para recuperarse: dáselo. Procura que no vaya al cole hasta que no esté perfectamente bien porque sino, el cansancio no le deja salir de ese estado.

6. MIRA ATRÁS

Mira el pasado: A veces lo que les pasa no tiene tanto que ver con el ahora y el aquí como con algo que pasó hace semanas. No pierdas de vista cosas importantes que hayan podido pasar para que tu hijo esté ahora tan descontento.

7. RELEVOS, IMPRESCINDIBLES

Procura tener relevo: los relevos son importantes porque estar muchas horas con nuestro hijo con los cables cruzados puede hacer que se nos crucen a nosotros.

Por lo tanto, cuando veas que no puedes más, pide un relevo. A tu pareja, a los abuelos, tíos, amigos, o quien sea con tal de que puedas tener un respiro, re-encontrar tu centro… si puedes salir un momento de la situación, tendrás perspectiva y desde ahí podrás averiguar mejor qué le pasa y cómo ayudarle.

8. PASARÁ

No estará así siempre: El miedo nos ataca siempre. ¿Y si está así siempre? ¿Y si mi hijo acaba siendo un malhumorado insoportable? ¿Y si…?

Deja los y sis y confía en tu capacidad de ayudarle y confía en su capacidad para salir de eso que le cuesta tanto atravesar, su enfado.

Confía en que juntos podréis superarlo y en unas horas, días o semanas, tu hijo volverá a ser el niño feliz que echas tanto de menos.

8. PERDÓNATE

A veces tenemos pensamientos que nos hacen sentir fatal. Pensar que nuestro hijo tiene un humor de perros, que no le aguantamos, dispara la culpa y nos quemaríamos nosotras mismas en la hoguera por pensar ese tipo de cosas.

No pasa nada. Respira. Sé amable contigo misma. Es normal que estés agotada cuando te dice “no” a todas tus propuestas del día. Es normal que te sientas frustrada y ofendida. Pero no es nada personal y tampoco tienes que sentirte mal por todo ello.

9. AMOR MÁS QUE NUNCA

Quiérele mucho y demuéstraselo. Lo necesita. Es, el amor, el gran antídoto al malhumor.

Cuesta a veces, lo sé… pero es ahora cuando tienes que derrochar todo tu arsenal de amor y demostrarle que también cuando está así, estás ahí, amándole como jamás has amado a nadie.

10. DUDAS FUERA

No dudes: no dudes que te quiere. La duda te hará entrar el miedo y desde ahí no podrás ayudarle. No dudes de que te ama más que a nada en el mundo.


Como todo en la vida, este mal humor también pasará. Cuanto mejor sepas gestionarlo, cuanto menos te lo tomes como algo personal, cuanto menos te ofendas y le riñas por ello, más rápido volverá la calma en casa.

En la nuestra, al cabo de unos días pudimos respirar y decir aquello de “ya vuelve a ser ella”.

Espero que este post te haya sido útil para poder gestionar un poquito mejor el mal humor de tu hijo. Por cierto, ¿cómo lo llevas?


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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

39 respuestas

  1. Aix… esa es nuestra batalla diaria… En eso estamos, intentando llevarlo bien, y tirar de paciencia y empatía, pero hay días que acabo yo con el cortocircuito. 😉
    Besotes!

    1. Te entiendo. Cuando llevan temporadas largas de mal humor es difícil y frustrante sí. Pero no queda otra que seguir apoyando, amando y acompañando. Y confiar. Confiar en que esto TAMBIÉN pasará. Un abrazo y ánimo!

      1. Hola!!
        …y sumando a diariamente,que escupe,luego no quiere comer,luego no quiere lavarse los.dientes,más tarde te reclama a jugar,si luego le dices que tienes que seguir con las labores,se enfada,luego tira cosas para llamar la atención….Qué pautas, qué método para modificar conducta, a parte de eso que nombras de acompañarle, hablar de su frustración (de a cada rato x.cosas distintas)… decirle que vaya a su cuarto? Decirle que no vamos al parque?? Qué??

  2. Parece sencillo cuando te leo y me digo: Qué razón tienes! Pero claro luego están esos días, a los que quizás coincides que tú tampoco estás al 100% (por mil cosas) y no sabes si darte un respiro porque además sólo quiere a mamá para tooooooooodo, hasta para enfadarse 🙂
    Gracias Miriam.

    1. Exacto, así es. Hay días muy difíciles y lo notan y nos retro-alimentamos todos con el agobio… Pero si podemos ponerle perspectiva, respiraciones, humor y amor, los superamos! 🙂 Un abrazo.

  3. En el punto 9 quería añadir, tomarlo con humor, porque para mi las barbaridades que pienso o digo por lo bajo y bromear con mi marido sobre ello me descarga bastante y me ayuda a llevarlo mejor. No se lo digo al niño por supuesto y por eso no me siento mal por ello, que nosotras también nos enfadamos!! Y también nos lo tenemos que permitir.
    Me encantan tus posts y tus vídeos, muchas gracias

  4. Hola Mirian, gracias por tus artículos y vídeos, nos hacen reflexionar muchísimo e intentar hacer mejor.
    Nuestro problema es que mi hijo pequeño, que ya tiene 8 años, tiene un carácter muy demandante, siempre ha sido así, se enfada por cualquier cosa, todo le sienta mal, protesta por la ropa que se tiene que poner, por ir a los sitios, por todo lo que te puedas imaginar. He leído bastante sobre estos temas y hemos llegado a la conclusión que es un niño de “alta demanda” e hipersensible a todo , a sentimientos buenos y malos, a las etiquetas de la ropa, a los sonidos….., hay días muy duros y agota psicológicamente bastante, pero gracias a personas como tu se lleva mejor. También decir que es un niño que tiene tratamiento todo el año de inhaladores y pastillas para el asma y eso hay veces que cuando esta Pachucho, le irrita aun mas.
    Poco a poco , va mejor

  5. Uffff hoy me has tocado mucho la fibra Justo ayer por la noche tuvimos una bronca por lo mismo… explote aiii que mal
    Me sentí pero es que llevamos meses en que mi hija de 6 años tiene el mayor mal humor que haya visto está siempre enfada sale del cole enfadada todo le molesta… y yo ayer con mi gripe horrible ya no pude más y le dije que no hablaríamos más porque sino discutíriamos ,hasta que pensara en porque siempre estaba así….. lo sé mal mal muy mal pero me salió así… y hoy cuelgas esto y uffffff llorera mil aiii que difícil es a veces ( si de algo sirve todo esto) es que hoy hablaré con ella con calma ,que buen trabajo haces…. gravias mil gracias

  6. Sabios consejos, me encanta tener a alguien que te recuerde la importancia que tiene el trabajo interior de una misma…..de padres sanos, niños sanos !!!

  7. Mil gracias Miriam por este articulo. Me recuerda la importancia de educar en el reconocimiento de emociones a nuestros hijos y te cuento que es algo muy difícil porque a nosotros los adultos no nos han educado en este tema. Yo tengo una hija de 2 años y el problema que tengo con ella es que siempre arroja todas las cosas que tiene a su alrededor al piso, cuando está de mal humor. Le he indicado muchísimas veces que las cosas no se arrojan al piso, pero no he podido identificar cómo ayudarle para eliminar esa conducta. Lo peor es que mi esposo se enoja muchísimo cada vez que observa a nuestra hija arrojando el vaso, la leche, los juguetes, los platos.. y todo lo que tiene a la mano, al piso. Es así como agradezco todas las recomendaciones y consejos para ayudarle a mi hija a controlar su mal humor de otra manera diferente al arrojar las cosas.

  8. me cae como anillo al dedo… mi hijo VIVE de mal humor… me da tanta pena porque su hermano es todo lo contraro!!! lo que sea disfruta!!! y me veo desando pasar tiempo con el pequeño y que el mayor se lo lleve su padre o se vaya con alguna amiga… 🙁
    Lo peor es que es un niño increible, generoso, empatico, sensible, divertido… los 5 minutos del dia que esta de buen humor… ¿porque no puede estar así más tiempo? ains…. como me gustaría disfrutar más de ese niño increible que tengo!!!!

  9. Asi estamos nosotros ahora tras un virus…q su humor es de perros y tiene una “mamitis” de caballo (frases muy comun en estos momentos) que para mi es agotador porq trabajando casi todo el dia tener q lidiar con eso es muuuuu dificil pero intento respirar y enseñar a los demas (papa y hermano) a respirar tambien…ayyyy cuabto camino nos queda…

  10. De las peores etapas que hemos pasado últimamente con mi hija mayor ha sido, hace no mucho, cuando estaba contestona, llorona, protestona…
    Preguntamos en el cole y nos dijeron que allí tampoco estaba bien, que se le notaba que había algo que no le dejaba ser ella.
    Al cabo de unos días descubrimos la razón: tenía lombrices. Esos bichos asquerosos que, según hemos comprobado, no sólo hacen que pique el culete sino que pone de un humor de perros.
    Fue darle el tratamiento y mano de santo.
    Hay una razón como tú bien dices, Miriam, solo hay que no perder la cabeza hasta encontrarla.

  11. Hola Miriam, si es complicado lo del mal humor y todo lo que trae consigo, si a veces cómo adultos no logramos gestionarlo de lo mejor, imagínate ellos pobres.!!! Respirar hasta 100, hasta 1000 si es necesario. Y el relevo me parece.muy necesario, ir a descargar fuera y no sobre ellos.

  12. Començo a pensar que vius a casa.. perquè cada post i cada video que fas ens van com anell al dit…. moltíssimes gràcies! vivim una temporada de mal humor, només amb mi, amb el pare no… i em sento frustrada, cansada i agobiada! gràcies per compartir!

  13. Analís tiene 20 meses y es dificil saber el motivo de su malhumor pq aun no habla, pero bueno intento ser adivina e ir descartando cosas hasta dar con la tecla. Lo malo son los dias en que ambas estamos de malhumor ella por sus motivos y yo por los mios, pero como bien dices tú “yo soy la adulta” y como tal intento respirar quitar mi cara agria y darle mi mejor sonrisa y amor para que se le pase y cuando lo consigo el mio desaparece. Gracias por tus consejitos y tus videos, eres de gran ayuda. Un abrazo desde Estepona en Málaga.

  14. És tot tan obvi quan ho dius… i cal tant que ens ho recordis! Què encertada estàs sempre i què afinada! Sóc terapeuta i m’encanta llegir com d’aquestes dues coses estàs sempre. Enhorabona! La teva labor és meravellosa i molt necessària Miriam. Petonàs

  15. Justament portem una època així. Hi he pensat i crec que se li ha ajuntat la tornada al cole (ell va molt content) però els altres nens ploren bastant i com a mestra se que és molt cansat, amb que encara no ha acceptat que fa dos mesos li vaig treure la teta de nit (només li dono 10min per adormirse)…

    Es molt cansat… surts de treballar i et trobes un nen de 2 anys que només fa que cridar “QUE NO” a tot… però tens raó, només els podem acompanyar, compendre, posar nom a allò que senten, i saber que passarà…

    Gràcies per la teva feina!

  16. Gracias Miriam, me ha venido genial este articulo. Que semanas llevamos!!!!
    Es agotador pero es verdad siempre hay una razón porqué esten así.
    Me imprimeré el articulo y colgaré por toda la CASA el consejo numero 7 nunca se sabe si algun adulto lo lea 😉 y el numero 8 para mi.
    muchisima gracias

  17. Buff a mí me cuesta, paso muchas horas con él y una tarde mala es muy muy larga no acierto con nada y hay días que he perdido la calma pero después de leer este post, lleve a cabo lo de empatizar más con él y de preguntarle porque estaba así y me ha sorprendido mucho lo grato que es y eso que mi hijo tiene 3 añitos, evitado algún berrinche!!! increíble!!!! La sensación es muy reconfortante. Gracias Miriam!!

  18. Súper interessant Miriam.
    La meva peque de 3 anys s’enfada molt ràpid, té un caràcter molt fort. Gràcies pels teus consells, els posaré en pràctica desde ja 🙂

  19. Me encantó leer tu artículo porque me llegó justo a tiempo!! Tengo 2 terremotos y cada una con su mal humor me ponen de cabeza!!! Gracias! Me encanta leerte y escucharte! Soy nueva en tu canal no se si has hablado ya de la relación entre hermanos, celos específicamente me ayudaría un montón!! Te mando un fuerte abrazo desde Cuenca- Ecuador!

  20. En nuestro caso creo que las actividades de la escuela infantil la agotan y llega la hora cero (que creo que con 16m ya no se le llama hora bruja). Hemos modificado horarios de cena (19h), baño y sueño (antes de las 20:30h preferiblemente), pero aún así parece que aún es difícil para ella. A veces es uy difícil porque también estamos agotados del día, pero seguiremos los consejos para acompañarla y que sea más fácil de manejar para ella..

  21. Pues me.ha encantado! Me he sentido muy.identificada y también sigue la línea de las demás cosas que he aprendido de tus artículos y vídeos anteriores!
    Yo le pregunto siempre qué tiene? Por qué está enfadado? Por qué se comporta así o dice esas cosas? Y él casi siempre me sabe decir lo que le pasa y yo logro explicarle el porqué de lo que ha sucedido, para que entienda que es normal y que son cosas que pasan y después de eso trato de distraerlo! Muchas veces funciana pero no siempre…. y los mimos nunca están de más! Abrazos, besos, cogerlo en brazos y decirle cuánto lo quiero, y también una merienda golosa o una salida al parque, un gesto que para él valga tanto y a nosotros no nos cueste nada con tal de hacerlo feliz!

  22. Toda la razon y a veces somos.nosotros mismos los que estamos de mal humor y son nuestros hijos los que tienen que lidiar con nosotros…y mucho mas cuando se juntan las dos partes…yo me he dadp cuenta que mi hijo y yo tenemos tendencia a asimilar las emociones del otro cuando todo esta bien es maravilloso pero cuando estamos tristes enfadados no tanto…muchas gracias Miriam por darnos estos consejos que nos hacen recuperar el control y ayudarnos como tu dices a respirar

  23. Gràcieeees!!Por tus palabras y tambien las de las madres que aquí exponen sus “uuffffs”, me siento menos sola y me ayuda a relativizar y, sobretodo, a ser paciente y a no tener espectativas…Es muy duro y frustrante cuando día tras día, te lo trabajas, meditas y respiras y no recibes la respuesta deseada. Tus posts me dan un buen rollo y ánimo que ni te imaginas!Vamos a seguir…!

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