No quiero que te vayas

 

Dentro de dos semanas tenemos visita al ginecólogo, y eso quiere decir que te hará una ecografía y te veremos, a través de una pantalla.

La última vez que te vimos eras como un puntito blanco, muy pequeño… ¡Nunca imaginé que un punto blanco en una pantalla negra me haría tan feliz!

Tengo la suerte de encontrarme muy bien. No tengo ninguna molestia fruto del embarazo y, de alguna manera, es como si no hubiera pasado aún nada, aunque ya ha pasado mucho. Hace unos días aún estaba muy cansada pero ahora ni siquiera eso. Me encuentro perfectamente y la barriga no crece.

Supongo que por eso aún tengo más miedo. Miedo de que el ginecólogo me diga que no estás, que tu corazón ya no late, que te has ido. Algo dentro de mí me dice que eso no pasará, que sí que estás, porque te noto de otra manera, mucho más profunda. No me das patadas aún, o al menos, yo no las siento, pero hay otra cosa.

La sensación de estar acompañada siempre, en todo momento. La sensación de ser dos. Pero cuando miro la agenda y veo que dentro de dos semanas tenemos que ser a las 9h en la consulta del ginecólogo me entra un no sé qué que me hace estremecer. Porque no quiero que te vayas.

Porque ahora, que no estuvieras, para mí sería un descalabro. Ahora, que tu corazón hubiera dejado de latir, me supondría un golpe durísimo… Nunca habría dicho que con tan poco tiempo te pudiera llegar a amar tanto. Es como si te conociera de toda la vida y como si, muy pronto, hubiera llegado la hora de abrazarte de nuevo, después de años y años de no vernos.

Estamos tan contentos que ya lo hemos dicho a todo el mundo; hemos proclamado que te estamos esperando y que somos felices. Nos era imposible reprimirnos. Pero incluso el ginecólogo me dijo que hasta la semana 12 de gestación podía pasar de todo. Bueno, en este caso, el “todo” era la posibilidad de que el embarazo no saliera adelante.

Tengo la sensación de estar corriendo una maratón y ver la meta situada en las 9 de la mañana dentro de 15 días. Aunque sé que esta meta es ficticia, y que del mismo modo que no hay nada que indique que tu gestación ha terminado, tampoco hay nada que elimine toda posibilidad de encontrarnos algún revés en los meses que quedan.

La semana 12 no quiere decir casi nada. Pasará lo que tenga que pasar. Con el trabajo de tu abuela, conozco muchos casos de muertes fetales… demasiados. Supongo que por eso tengo miedo… porque no quiero que te vayas.

Porque ahora, que estoy de 10 semanas, ya me pongo las manos en la barriga muchísimas veces al día sin ni siquiera darme cuenta.

Porque ahora, cuando estoy en la cama, imagino como serán tus ojos, como sonará tu voz, y si te gustará que te haga cosquillas. Porque ahora ya tenemos muchas conversaciones con tu padre y con el resto de la familia donde sales tú.

Porque cuando estoy en el tren, yendo hacia el trabajo, miro por la ventana y me pregunto cómo serás cuando seas mayor, qué te gustará, que pensarás, que querrás, que buscarás y qué sabrás.

Por eso, por todo eso, no quiero que te vayas, no quiero que te vayas, no quiero que te vayas, no quiero que te vayas.


 

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

5 respuestas

  1. Hola! Estoy de 10 semanas!… empiezo a leer blogs y a informarme de todo lo que va a venir!! Tambien estamos muy contentos pero tambien con un poco miedo, sorprendidos de cómo crece y de los distintos cambios! Esperemos que todo vaya bien! Gràcies!

  2. Caram Míriam ho has escrit tal com ho vaig sentir, una por i unes ganes de que estigués aquí creixent dins la panxa, jo a la setmana 10 vaig tenir una amenaça d’abort i durant 2 setmanes vaig haber d’estar al llit tumbada sense mourem esperant i desitjant que el bebe que hi havia dins no marxés!!! vaig sentir-me molt sola, plena de culpa i vaig plorar molt!! cada dos per tres pensava com estara? perqué no pot ser amb mi? perque ha de marxar que he fet malament? van ser 2 setmanes llarguissimes quan vaig tornar al metge i em van dir que ja no hi havia amenaça que tot estava controlat vaig respirar feliç i tot i no creure massa ni tenir massa fe en aqueslls instants vaig donar gràcies perque el bebe seguis amb mi creixent junts i es el que dius ja hi tens una conexió tan plena! ara és una nena fantàstica de dos anys i em fa tant feliç!!

  3. Q bonito! Yo creo que cuando una mujer se queda embarazada la preocupacion y las dudas se meten en lo mas profundo de su ser y este sentimiento la acompañará el resto de su vida, miedo a que su hijo este bien, sano, feliz….dudas sobre si estara haciendo las cosas bien en cada situacion, en cada momento…Todo queda pagado por toneladas de amor y millones de besos

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