Quizás esta situación te suena: es invierno, hace frío pero tu hijo no quiere ponerse la chaqueta. Lo intentas, le explicas lo de las temperaturas y demás, y nada. Le cuentas lo de los resfriados, y nada. En este momento empieza, en muchas casas, la disputa más típica en los meses de frío. 

Y en este punto también es cuando muchos padres se preguntan: «¿Por qué no quiere ponerse la chaqueta? ¿No ve que afuera hace frío? ¿Nos está tomando el pelo? ¿Le obligo? ¿Qué hago?»

Yo soy bastante friolera. Antes de tener a mis hijas lo era todavía más, supongo que las hormonas hicieron de las suyas, pero incluso así, tengo mucho más frío del que tienen ellas la mayor parte del tiempo.

Con mi primera hija me pasó lo que acabo de contar más arriba: no entendía como NUNCA quería ponerse la chaqueta. Esa situación empezó a producirse cuando ella tenía 2 años y unos pocos meses y me di cuenta que teníamos demasiados conflictos por culpa de una triste chaqueta.

Algo estaba pasando y había que solucionarlo.

Así que ME observé: yo confiaba plenamente en su capacidad para saber cuando tenía hambre y cuando no. Confiaba sin dudarlo en que ella sabía perfectamente cuando tenía sed y cuando no. Cuando quería mamar y cuando no. Entonces…

¿Qué me hacía pensar que ella no era capaz de saber cuándo tenía frío y cuándo no?

Así que empezamos a hacer la prueba: si no quería ponerse la chaqueta, le decíamos que de acuerdo y que cuando ella tuviera frío, nos la pidiera.

Adivinad. Sí… sabía detectar TAMBIÉN cuando tenía frío.

Y por arte de magia, se acabó el conflicto con la dichosa chaqueta. Algo a lo que yo tuve que acostumbrarme y no me fue fácil.

Porque verla sin chaqueta me hacía sentir a mi incluso más frío! ¿No os pasa? Eso de que cuando tu tienes frío y ves a alguien menos abrigado que tú te entra todavía más frío?

Pero todo empezó a tener sentido para mi. Ella siempre fue (y es todavía), muy calurosa y me lo había demostrado en múltiples ocasiones. Era obvio que no quisiera ponerse la chaqueta en el momento que a mi me parecía que hacía frío porque ella todavía no lo sentía en su cuerpo.

También me di cuenta de otro error que cometíamos: le poníamos la chaqueta en casa, a la salida. Pero en casa no hace frío y como los niños viven el presente, si AHORA no sienten frío, por mucho que les digas que luego lo van a sentir, ¿por qué ponérsela? Para ellos no tiene ningún sentido…

Así que empezamos a actuar teniendo en cuenta su temperatura corporal y su edad, respetando sus necesidades también de frío y de calor y entendiendo que vivía siempre en el presente. Sólo en el presente.

El único conflicto que viví a partir de entonces era el de sentirme mal cuando la gente me miraba con una niña sin chaqueta, pero este es otro tema! 😉 Hablé de ello en este post: «La niña que tenía calor»

O el gestionar los comentarios de «¿pero no le pones la chaqueta?»… por suerte, ella era más rápida y contestaba «no, porque no tengo frío». Y listo. 🙂

Desde hace un tiempo vivo la misma situación pero con mi segunda hija, de poco más de 2 años y medio. Adivinadlo: tampoco quiere ponerse la chaqueta cuando salimos de casa. Pero igual que su hermana, sabe perfectamente cuando tiene frío y entonces, se la pone sin ningún problema.

Por eso, porque lo he vivido a fondo con mis dos hijas, quiero darte estos consejos si tu niño/a es de los que tampoco quiere ponerse la chaqueta:

1. ADAPTÉMONOS  A LA EDAD DE NUESTRO HIJO

Sí, cuando son bebés somos nosotros los que decidimos cuando les abrigamos o no. Pero los niños crecen y tenemos que adaptarnos al profundo cambio que experimentan cuando maduran y llegan a esa etapa en la que quieren tomar sus propias decisiones.

2. RESPETÉMOSLES

De la misma forma que a veces no quieren la chaqueta, otras querrán ir más abrigados de lo que nosotros querríamos. ¿Por qué no confiar en que saben notar perfectamente cuándo tienen frío y cuándo no? Respetemos sus necesidades de abrigarse o de no hacerlo.

3. PREGUNTÉMONOS: ¿LES ABRIGAMOS DEMASIADO?

Porque esto pasa muy a menudo: niños ultra abrigados sudando. Por nuestro miedo a que se resfríen acabamos vistiéndoles como si estuvieran en Siberia, con lo que acaban sudando y luego, resfriándose todavía más! 🙂

No hagamos eso del «abrígate que tengo frío»! Y abriguémosles si ELLOS tienen frío, que sería lo más lógico.

4. CONFIEMOS

Para poder hacer todo lo que he escrito más arriba necesitamos confiar en ellos. Confiar en su conocimiento de sí mismos, confiar en que sabrán notar la sensación de frío y de calor (si tienen, sobre todo, cierta edad) y confiar en que cuando lo sientan, nos lo dirán.

5. TOMEMOS DISTANCIA Y OBSERVEMOS

Si cada dos por tres tenemos conflicto en casa por la chaqueta, algo está pasando y necesitamos revisar qué hacemos y cómo lo hacemos. Quizás les abrigamos demasiado, quizás les ponemos la chaqueta dentro de una casa con calefacción, quizás se lo decimos de malas maneras…

Observemos qué hacemos y cómo y hagamos algunos cambios para que el tema del abrigo deje de ser un conflicto.

6. NO NOS ENFADEMOS

A veces los padres aceptamos que no lleven la chaqueta porque se han puesto a rabiar, pero nos enfadamos con ellos y les damos la lata todo el rato con que se la pongan.

Si nos enfadamos, les hacemos sentir mal y les agobiamos constantemente con lo de «ahora te la pones, eh?», podemos conseguir justo lo contrario: que a pesar de que tenga un poco de frío, le estamos agobiando tanto que prefiere no ponérsela. Sí, porque se acaba enfadando también con nosotros.

Y esto no es lo que queremos. Por lo tanto, no pongamos tanta tensión en un tema que no debería de tener ninguna y relajémonos con este tema.

7. HAGAMOS LA PRUEBA

Quizás todo lo que acabas de leer no te convence porque desconfías que tu hijo quiera ponerse en algún momento la chaqueta y tienes miedo que se resfríe. Te entiendo, también lo he vivido. Pero puedes probar. Haz la prueba: si no te funciona, pues sigue como hasta entonces, y si te funciona, pues ya lo tienes! 😉

Hablé del tema chaqueta en este video. Si no lo has visto, quizás te ayuda a poner un poco de humor al tema! 😉

Y tus hijos, ¿quieren ponerse la chaqueta? ¿Te agobia que no se la pongan? ¿Cómo lo gestionáis?


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6 Comentarios

  • Sonia

    Que bien explicado,la mayoría de veces no sabemos entenderlos y ellos son un ejemplo a seguir,muchas gracias por tu publicación. Sonia

    • miriam

      Gracias, celebro que te haya gustado. Un abrazo.

  • Aventuras Menudas

    Madre mía, no solo me ha encantado lo que has escrito, sino que el video es totalmente cierto y super representativo. Ole por tu manera de transmitirlo y ole por hacernos ver muchas cosas que las prisas y el día a día no nos deja pensar. Genial el post.

    • miriam

      Gracias, me alegro que te hayan gustado video y post! 😉

  • Susanna

    Gràcies per aquest post, i per tots els vídeos que ens estan ajudant moltíssim a casa. Primer, pq sento que existeix més gent que raona com nosaltres 🙂 és cansat haver de donar sempre explicacions a tothom de com cries al teu fill, sentir-se jutjat constantment, que la gent cregui que els deixes fer el que els hi dóna la gana quan l’únic que fas és respectar-los, igual que respectes als adults…
    I segon, pq ens estàs donant moltes eines super útils, ara el nostre fill de gairebé 4 anys ens demana el joc de contar fins a 60 per adormir-se :O
    De veritat, moltíssimes gràcies 😉 Ja estàs a la llista dels ‘must’ a conèixer si ets pare, li diem a tothom, jijiji
    I ja que estic, el meu fill al febrer va en màniga curta, i la meva mare de 72 anys ha pogut entendre que no es posa malalt, que si té fred es tapa 🙂 per això no entenc com mares de 30 com jo no ho entenen :'(

    • miriam

      Oh, Susanna, que bonic això que expliques…! I quina il·lusió que em fa saber que demana els seus 60 segons de relaxació! Enhorabona! Estic totalment d’acord amb això que dius: és cansat justificar una cosa (el respecte) que no hauria de caldre justificar. Una abraçada ben forta. Quina sort que té el teu fill!

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