Cada vez que cuento en redes las excursiones que hacemos, me llegan un montón de comentarios con la misma pregunta: “a mi me gustaría pero ¿cómo lo hago para que mi hijo camine?”. Así que decidí escribir este post, para explicaros cómo lo hemos hecho nosotros durante todos estos años de excursiones.

A nosotros nos encanta la montaña, especialmente a Mr.M. Él, cuando empezamos a salir, me contagió su pasión y se sumó a lo que yo ya vivía. En mi infancia y juventud salía muchísimo a la montaña porque iba a un grupo de boyscouts y una vez al mes salíamos al monte todo un fin de semana. Eso, más campamentos de Semana Santa, verano, etc, todo en la montaña.

Cuando empezamos a salir juntos con Mr-M, eso que ya me gustaba se multiplicó y juntos, disfrutamos muchísimo de escalada, alpinismo, etc.

Al entrar en la maternidad/paternidad teníamos claro que no queríamos abandonar nuestra pasión, pero igual de claro teníamos que no la podríamos vivir de igual forma. Venían años de vivir el monte, la montaña, las excursiones, de otra manera.

CUÁNDO EMPEZAMOS

Me acordaré toda la vida de la primera excursión con Laia, la mayor. Ella tenía 1 mes y fuimos a Montserrat. Yo necesitaba ir a esa montaña (es muy importante para mi) y quería ir allí a caminar un rato. La pusimos en el fular, estuvo un ratito despierta (el tiempo justo para tirar algunas fotos) y luego durmió todo el rato súper tranquila. Nosotros andamos un poco, y cuando yo empecé a cansarme, volvimos a casa.

A sus dos meses fuimos con nuestra tribu a Olot, la Garrotxa, y subimos con todos los peques al volcán de Santa Margarida. Una excursión pequeña con todos nuestros hijos en los portabebés.

Así empezamos. Con excursiones pequeñas con Laia porteada, y así durante años.

Con Lua igual; ella siendo porteada y Laia caminando (se llevan 4 años y 8 meses exactamente).

Tenemos por costumbre, ir una vez a la semana al bosque, al monte… vaya, por lo menos una vez a la semana de contacto con la Naturaleza.

Al principio éramos nosotros que lo proponíamos. Ahora ya son ellas que preguntan “Me apetece ir a ese sitio donde fuimos aquel día a caminar…”. Lo disfrutan, les gusta.

IMPRESCINDIBLE PARA SALIR AL MONTE CON HIJOS

Esta mañana publicaba esto en Instagram y Facebook:

Cuando sales a caminar con niños, da igual lo que TÚ querías hacer, andar o conseguir. Da igual tus expectativas o los planes que tuvieras. La excursión NO depende de ti ni de lo que hubieras pensado antes. Intervienen otras personas que quizás no quieren hacer lo que tú, o andar lo que tú… así que te tocará ACEPTAR la excursión que creéis entre todos, sea la que sea.

Tocará asimilar que tus planes no se cumplen quizás, y que había otro plan colectivo que tendrás que abrazar (si quieres disfrutar y no amargarte el día). Y aquí está lo fantástico de salir al monte con niños: que te obliga a practicar la presencia en el presente paso tras paso, sin compasión. 💫

Pero esto lo puedes practicar también hoy y toda la semana: da igual lo que quisieras que fuera hoy, o cómo querías que fuera esta mañana. Es lo que es. Tal cual. Es así y será así, quisieras o no. Así que dejemos de pensar tooooooooodo el rato en lo que queríamos.

Dejemos de rabiar cuando las cosas no salen como lo habíamos planeado (esto lo hacen muy bien los niños porque es lo que les toca cuando son pequeños), pero vayamos aprendiendo a fluir con lo que es. Por edad, nos toca 🤷‍♀️. Sí, ser adultos, madurar. Nuestra opinión, en este caso, ni importa, ni nos va a ayudar a lidiar con el presente. Ábrete a lo que sea, a lo inesperado, a lo que te traiga el día. Vive el presente, aunque no sea el que querías. Quizás te sorprende 😉


Esto es lo más importante: abandonar las expectativas. Saber que quieres salir al monte pero aceptar que quizás no haréis lo que tenías previsto. Aprender a disfrutar del proceso, no del resultado final. Esto es IMPRESCINDIBLE.

Si no lo aceptas, si te enfadas caaaaada vez que salís a caminar porque el mayor no quiere andar, porque el pequeño se queda atrapado mirando un caracol y no quiere irse de allí… te vas a agobiar y les vas agobiar. Salir al monte contigo no será nada divertido y la próxima vez que lo propongas te dirán que mejor se quedan en casa. Y no es eso lo que quieres, ¿verdad?

Si quieres que les guste el monte, el contacto con la Naturaleza… depende de ti que ese contacto sea desde el disfrute y el buen rollo. Acepta que son pequeños, acepta que no irán a tu ritmo. Acepta que durante años no te vas a cansar y no vas a tener la sensación de hacer deporte.

No pasa nada. Sal en otro momento tú sola o tú solo, y haz deporte. Pero con hijos, prioriza disfrutar.

CÓMO HACERLO PARA QUE CAMINEN

Esto es lo difícil ¿verdad? Bueno, depende de qué expectativa tengas. Si sabes que los primeros años tendrás que portearlos, no te agobiarás, porque podrás disfrutar de caminar con ellos y ellos estarán felices siendo porteados.

Si comprendes que de los 2 años a los 4 años lo más probable es que caminen realmente poco, pues no te agobiarás, porque si no quieren caminar, no te enfadarás.

Echa un vistazo a este video:

Si quieres que caminen, juega, juega, juega y vuelve a jugar.

Jugar a mil cosas: utiliza el juego simbólico, inventa mil historias. Haz que erais exploradores, o piratas, o sirenas, o lo que sea. Agarrad palos, buscad piedras bonitas, investigad el terreno o buscad casas de hadas y duendes. Da igual lo que hagáis, pero utilizad su mundo, el del juego y la magia. Desde ahí será muchísimo más fácil e interesante para tu hijo/a.

A la que los niños son más mayores, ya se pueden hacer más cosas: jugar al veo, veo, a encadenar palabras, a contar, a explicar aventuras o a intentar descifrar qué plantas hay en ese bosque.

Inventa, todo está permitido.

MATERIALES QUE TE AYUDARÁN

Llévate siempre juguetes, muñecos, objetos que puedan ayudarte a distraerle en un momento dado, tanto si quiere andar como si va en la mochila. Tener algo en la mano a menudo les gusta y les distrae.

Nosotros nos llevamos unos prismáticos: ayuda a hacer la excursión más interesante para ellas.

También nos llevamos unos libros pequeños sobre plantas y árboles de Catalunya, y así vamos viendo nombres y características de lo que vamos encontrando. También puedes llevar algo parecido sobre animales de la zona, e intentáis descubrir animales durante la ruta.

Os ayudará también llevar un mapa. Explicarles cómo interpretarlos, que vayan siguiendo la ruta, que puedan llevarlo ellos en las manos, que se sientan “guías” por un rato… les encanta y da mucho juego. Como les guste Dora la Exploradora, les chiflará 😉

Máquina de fotos: si tienes alguna para niños, pequeñita y todo terreno, les encanta poder sacar ellos sus propias fotos. Verás en qué cosas se fijan y a veces salen auténticas maravillas de su cámara…


OTRAS RECOMENDACIONES

No te olvides de llevar mucha comida. Nosotros llevamos siempre bocatas (cuando eran más pequeñas llevábamos tupers), fruta, frutos secos, palitos… Y ¡agua!

Te recomiendo que cada una lleve su mochila con sus cosas, les encanta llevar su bocata, su cantimplora… y así son responsables de su “material” 😉 fomentando la autonomía.

Si cuando salís al monte ves que hoy no era el día, que está del revés o está cansada/o y que no hay forma de cambiar la dinámica… abortad misión. A veces, simplemente no era el día, y no hay más. No pasa nada. Sin agobios.

Si salís con amigos es probable que caminen mucho más. Unos por otros se animan, se persiguen, y acaban caminando mucho más que cuando vais solos. Puede ser muy divertido salir con varios amigos… pero también os recomiendo a veces salir solos y disfrutaros en la intimidad. Sienta muuuuy bien.

Cuando hayáis terminado, piensa que estará cansada/o, así que luego ya no pongas más actividad, solo llegar a casa y descansar. Como mucho baño y cena. No more. Si pones más chicha en un día de monte y excursión, puede acabar fatal por culpa de demasiado cansancio y no hace falta fastidiar el día con lo bien que íbamos! 😉

PASARÁ

Tus hijos crecerán y si has conseguido transmitirles el amor por la Naturaleza, la montaña, el bosque… eso será un gran poso que tendrán en ellos para siempre.

Aunque al principio las excursiones sean de solo 200 metros, aunque tengas que portearlos y quedarte con la espalda un poco tocada algún día… esto pasará, y lo que habréis disfrutado, la paciencia que hayas tenido, etc, eso sí les quedará integrado para siempre. Vale los años de portearlos y de caminar poco, te lo aseguro.

Y por último… te dejo lo que escribí en Instagram y Facebook sobre por qué te recomiendo salir al monte:

⛰ Hacéis deporte. Oxigenáis, activáis, segregáis endorfinas.

⛰ Salís de la ciudad y de lo “artificial” y entráis en contacto con la Naturaleza y el ciclo de la vida.

⛰Como a ratos andaréis a distintos ritmos, podéis dar momentos de exclusividad a cada hijo, hablando con él/ella o jugando. Compartiendo juntos.

⛰ Tendrán que esforzarse y los adultos, tendréis que buscar maneras de motivarles, ayudarles, etc. Es un “juego colaborativo” (ahora que están tan actuales), porque si abandonáis, abandonáis todos y aceptáis el ahora. Y si llegáis a la cima, llegáis todos.

⛰ Ganáis la satisfacción de llegar a la cima y el aprendizaje de, en caso de no llegar, aceptar también el no haber podido. No hay bien o mal, hay aprendizaje en ambos casos y es importante vivirlos.

⛰ Tendréis que adaptar ritmos, ayudaros, compartir…

⛰ Veréis animales, plantas, vistas y paisajes que ampliarán vuestra mirada y sentir. Os ayudará a conectar con lo esencial.

⛰ El contacto con la Naturaleza ayuda a que nazcan conversaciones muy interesantes sobre la vida y la muerte, sobre el mundo,… cada pregunta que nos hacen es una oportunidad 🙏

⛰ La Naturaleza os regalará momentos y lugares espectaculares y tendréis que aprender a valorarlos y nutriros de ellos. Es, también, un gran aprendizaje.

⛰ Aparecen juegos inesperados con piedras, con ramas etc.no hay juguetes que son causa de conflicto. Hay abundancia de todo

⛰ Os será más fácil conectar los unos con los otros. En la Naturaleza, las almas se armonizan y las asperezas, se calman.

⛰ Volveréis con el cansancio en las piernas de haber andado el camino juntos 🙏

⛰ Os regalaréis recuerdos de momentos compartidos que no olvidaréis fácilmente. 


Espero que nuestra experiencia te haya servido y espero también haberte animado a salir más a menudo al campo, al bosque, al monte…  ya verás qué bien sienta.

¿Caminan tus hijos cuando salís?

10 Comentarios

  • Montse

    Míriam ets genial! És d’un sentit comú tant aplastant que només queda pensar que quan som adults fem complicat el que és fàcil.
    Gràcies!

  • Magda

    Fantàstic post Miriam, Omolt necessari que puguem transmetre aquest amor per la natura de ben petits, ens ajuda a tots a estar connectats amb nosaltres mateixos i amb la vida real. Gràcies!

  • Paula

    Gràcies, Míriam!!! M’encanta la natura i m’encantaria transmetro així com dius. Encara no ens hem animat a fer sortideta, amb els petits una de dos anys i mig, i l’altre de 8mesos. Però, m’has donat forces per començar, ara només falta animar a la meva parella i trobar una altra motxilla de porteig. Quines ganes!! 🙂

  • Sandra

    Hola! Es fantàstic tot el que dius! Jo tinc moltes ganes d’iniciar-me. Tinc dos nens de 3 i 5 anys… Fa poc que visc a Manresa. On podria buscar llocs propers per fer petites sortides?
    Moltes gràcies per les teves paraules.

    • miriam

      Des d’Internet, buscant «caminar amb nens» i poses la teva comarca, o comprant guies de la zona. Hi ha una col.lecció molt xula sobre caminades amb nens i pots comprar la guia de la teva comarca.
      Que en gaudiu!

  • Javier

    Buena excursión la Mola. Yo probé con mis dos nenas de 2 años algo mas sencillo, paseo por el Rio Ripoll pero fue un autentico fracaso y eso que estaban contentas buscando patos por el río. A penas 800m y luego 800 metros brazos y piensas si subieron 1km de cuesta en Collserola y la bajaron hace ya medio año porque ahora no quieren caminar.
    Analizándolo creemos que el gran problema fue la cantidad de bicicletas que pasaban que no nos dejaban caminar, ni las dejaban ir a su aire. Así que el próximo intento por otro lugar mas desconocido y tranquilo

  • Raquel

    Gracias Míriam 🙂 Loriéb tiene 17 meses y desde el mes 1 andando con nosotros ppr la montaña, solos y con amigos. Me apunto lo que dices para cuando crezca 🙂
    MONTAÑA❤️

  • Elia

    Muchas gracias Miriam, me ha encantado el artículo
    Precisamente hemos creado un cuento ilustrado para los peques donde una pequeña niña se aventura a subir una montaña para descubrir la verdad sobre un Dragón. Queríamos trasmitir nuestro amor por la naturaleza y convertir una salida al monte en algo mágico y divertido. Igual te interesa porque va en la línea de lo que cuentas. Se llama «Leia y la montaña del Dragón» (www.leiaylamontanadeldragon.com)
    De nuevo GRACIAS por todo lo que nos trasmites. Te sigo desde hace tiempo y me encanta tu visión de la maternidad/paternidad ❤️❤️

  • Sandra Rospigliosi

    Creo que he ido practicando algunas cosas que compartes aquí, ir al ritmo contemplativo del más peque. Me sana a demàs pensarlo así. A veces mi padre planificaba todo para «fuéramos felices» según su plan, y era una vaina porque nadie podía ir a su ritmo. Bello lo nos cuentas. Gracias.

    • miriam

      Qué bien que instintivamente te salga ir a su ritmo, ver sus necesidades y acompañarles… fluir, en definitiva con lo que ES. Un abrazo.

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