El platano y bigchicken

El plátano y los bigchicken

Me acuerdo de cuando un plátano y la manera de dárselo podía ser motivo de #bigchicken Ya sabes: si lo pelabas, lo quería pelar ella, si lo partías por la mitad porque sabías que no se lo iba a comer todo, drama total (¿dónde se ha visto un plátano roto así?), si le cortabas la punta, que la quería quitar ella, etc. Un simple plátano era todo un mundo.

Hoy le he dado uno sin más y le ha dado igual cómo era el plátano y cómo se lo daba. Y ahí lo he visto claro: habemus cambio de etapa.

Y mira, estas cosas de los #bighchicken por plátanos te aseguro que no las voy a echar de menos. Un poco de tranquilidad también se agradece, la verdad.

Así que si te monta pollos por plátanos, galletas partidas por la mitad o similares, que sepas que va a pasar SEGURO. Y un día, simplemente, disfrutarás de verla/le comer un plátano y ya.

Keep calm.
Ojalá resuene.

Artículo publicado en Instagram y Facebook el 16 de febrero de 2020

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

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