Hacia afuera

 

¿Sabéis aquellos momentos de la vida que tienes la sensación de “uauuuu, todo está cambiando?!” pues en este punto estoy yo.

Hoy Lua cumple 19 meses y aunque falte mucho, ya hace días que siento que ha empezado otra etapa, más propia de los 2 años que del año.

Habla a todas horas y se explica de maravilla, se reivindica y autoafirma con una fuerza y ​​una seguridad pasmosa, y empiezas a ver que a pesar de que todavía es muy bebé, esto se acaba.

Laia ya tiene 6 años y ya no es ninguna niña pequeña. Sí, sin duda, también está empezando otra etapa que miro maravillada por todo lo que intuyo que me enseñará. Tener una niña “mayor” en casa es fantástico, ¡os lo aseguro!

Y a su lado, yo, que también me siento en cambio absoluto. Al igual que me pasó cuando Laia cumplió los 17 meses, comienzo a pasar del modo “adentro” al modo “también afuera”. Los que me seguís recordaréis que un tiempo antes de parir a Lua hice un post anunciando que necesitaba retirarme del blog para ir ya de verdad hacia adentro. Pues bien, me vuelvo a sentir distinta, ahora con las ganas de abrir la puerta y salir hacia fuera.

¿Que con que lo noto? Con la cabeza, que me hierve de ideas, de ganas de hacer, de gente por ver y compartir. Lo noto con las horas de sueño, que han disminuido porque muchos días (para sacar tantas ideas adelante) prefiero dormir menos y crear más. Lo noto con la energía, que es distinta.

Con este cambio que voy sintiendo dentro me doy cuenta que voy a vivir ya el último tiempo de mi segundo puerperio que será el último porque decidimos, hace tiempo, no tener más hijos.

Y celebro tener la regla porque habrá algunos días del ciclo que el cuerpo, la mente y el espíritu me pedirán ir hacia dentro otra vez. Cuando el puerperio me quede lejos, cuando esta etapa de madre fusional con su bebé me quede lejos, me quedarán aquellos días del ciclo donde revivir (salvando las distancias), lo que tanto he disfrutado.

Ha sido bonito estar adentro. Parar un tiempo de todo, incluso de escribir, y estar centrada sólo en lo que el instinto me pedía. Será bonito volver a ir afuera y disfrutar de lo que me he alejado durante un tiempo. Vuelvo a tener ganas de llenar la casa de amigos y hacer aquellas fiestas de niños corriendo en casa y horas por delante.

Disfrutemos cada momento. Porque todo vuelve, y tan rápido como ha venido, se va.



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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

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