Estos días he recibido muchas consultas preguntándome cuál era mi opinión respecto a cómo contar a los niños los que pasa en Navidad con Reyes Magos, Papá Noel o Tió. 

Os contaré mi experiencia, qué hemos hecho y por qué.

LA NAVIDAD EN MI INFANCIA

Recuerdo cuando era niña: la ilusión tremenda que sentía en Navidad por todo, sobre todo por el Tió (tradición catalana donde hay un troco al que se alimenta durante días y el día de Navidad «caga» regalos ) más que por los Reyes Magos, donde en mi casa y mi entorno se celebraban menos.

Curiosamente, creo que siempre supe la verdad. No fueron mis padres quienes me la contaron sino mi abuelo, con quien pasaba todos los mediodías porque comía en su casa.

Mi abuelo siempre ha estado en contra de mentir a los niños. Decía que él se había sentido muy engañado cuando era pequeño cuando no le contaban la verdad, y nunca lo había soportado. 

Tanto era su mal recuerdo, que aprovechaba cualquier ocasión para recordarme que si yo quería jugar a eso, de acuerdo, pero que no me lo creyera jamás.

Curiosamente, mi recuerdo es de felicidad absoluta, aún sabiendo quien ponía los regalos debajo del tronco mientras yo estaba cantando.

Recuerdo que pensaba lo mucho que me querían mis padres que seguían jugando conmigo a eso a pesar de saber yo la verdad. Recuerdo la ilusión en levantar la manta. Recuerdo la ilusión después para hacer regalos yo a los míos… siempre, mis navidades, han estado llenas de ilusión.

Creo que no tengo ni un sólo mal recuerdo.

QUÉ HEMOS HECHO EN CASA

Un día me convertí en madre y mi vivencia me marcaba. Las primera navidades, con Laia con 4 meses, me preguntaba qué haríamos y en mi interior había cierta contradicción. Me prometí que nunca le mentiría a mi hija y el tió, los Reyes Magos y mi propia experiencia me provocaban conflicto interno.

Lo hablamos con mi marido. Él no tenía conflicto. Tenía muy buen recuerdo de sus navidades; tanto de cuando no sabía qué pasaba como de cuando sí.

Después de hablarlo mucho, decidimos entrar en su mundo, el de los niños, y permitirle vivir lo que yo no viví: la magia.

Los niños, en su primera infancia (0-6 años), están dentro de la magia y el juego. Es su mundo, es lo que entienden y para ellos tiene más sentido. El mundo adulto les es tan ajeno e incomprensible…  

En Navidad hay todo eso, magia y juego, y los adultos nos metemos en este mundo fantástico.

Decidimos optar por eso con 2 condiciones:

  • 1. nunca la chantajearíamos con la Navidad y los regalos con esas frases de “si no te portas bien…”,
  • 2. y cuando ella preguntase, le contestaríamos la verdad.

Tardé creo que dos años en sentirme cómoda con la Navidad y mi hija. Me sentía un poco mal y estoy segura de qué todo lo que me había dicho mi abuelo, me influía. Pero poco a poco y a través de los ojos de mi hija fui relajándome y disfrutando con ella.

Las Navidades desde que está ella y después su hermana, han sido fantásticas en este sentido.

También es cierto que seguimos como cuando él y yo éramos niños: lo importante en casa es el Tió, no papá noel ni los Reyes Magos, aunque los reyes también pasan por casa y dejan algunas cositas…

Hace un tiempo la mayor me preguntó que si poníamos nosotros los regalos. Le pregunté que qué creía ella y me dijo que pensaba que sí y le dije la verdad.

Hemos seguido celebrando como hasta ahora y le veo la misma cara de felicidad e ilusión que antes. Creo que no se frustró y en cambio, estuvo contenta de haberlo descubierto.

En Navidad, quizás por ese miedo de que si se habla de ello no va a suceder, no comenta nada sobre lo hablado, pero sé que lo sabe. Ya le dije en su momento que todo seguiría igual, pero por si acaso, creo que no dice nada, no vaya a ser que el tió cague menos o no pasen los Reyes magos! 😉

Bueno, esta ha sido nuestra experiencia hasta ahora…

CADA CASA ES UN MUNDO

Nunca se me ocurriría juzgar a ninguna familia por haber hecho A o B respecto a la Navidad. Cada casa es un mundo.

Y cada familia tenemos que encontrar lo que nos hace sentir más cómodos y lo que creemos que es más adecuado para nuestros hijos. 

Aquí no hay unos que lo hacen bien y otros que no.

Incluso entiendo a mi abuelo al que lo único que se le podría reprochar es que pasase por delante de mis padres, pero entiendo el por qué me lo dijo. Tan mala era su experiencia que, porque me ama, no quería que yo pasara por lo mismo.

Con nuestras hijas decidimos participar. Jugar. Entrar en el mundo de la magia. Porque es su mundo y porque es fantástico vivir esta experiencia.

Decidimos también contar la verdad cuando nos preguntasen: otras familias lo negarán hasta que crean que son suficientemente mayores. Cada cual tiene que hacer lo que sienta.

Yo no me habría sentido bien negándole la verdad, pero lo que yo hago no tiene por qué ser válido para otros.

Ya sabéis que en esto de ser padres, vamos aprendiendo a medida que va pasando el tiempo. En lo de la Navidad y en todo.

¿Y SI MI HIJO SE DECEPCIONA EN CONOCER LA VERDAD?

Es algo que preocupa mucho a los padres: ¿Y si tiene un disgusto? Bueno pues supongo que algunos lo tendrán pero la gran mayoría no.

En caso de que se frustren y tengan una decepción haremos lo mismo que tenemos que hacer en caso de frustración y disgusto por cualquier otro tema: acompañar.

“Es que lo hemos provocado nosotros”, bueno, muchos disgustos también: cuando no les dejamos comer lo que quieren, o cuando no les dejamos hacer cosas que quieren.

En este caso, también les hemos provocado una ilusión tremenda participando de ello y viviendo la Navidad intensamente.

Tenemos que aceptar que quizás lloren o se sientan disgustados. Acompañarles en su decepción, contarles todo lo bueno que hemos compartido con la Navidad, el por qué lo hemos hecho…  y que esto no se va a acabar, porque la Navidad sigue siendo mágica aunque todos sepamos la verdad.

Buscamos ese regalo ideal para esa persona: nos guía el amor y la ilusión de ver la cara que va a poner en abrirlo. Estamos con los que más queremos y deseamos hacerles felices, esta es la magia también de la Navidad: reunirnos y gozar juntos desde la ilusión y el juego.

Contarles que los niños están dentro de la magia y que los adultos, al menos una vez al año entramos en su mundo, porque su mundo es apasionante y nos volvemos todos un poco niños. Porque les amamos.

Supongo que pueden sentirse mucho más traicionados si les hemos chantajeados o si han sentido que hacían cosas a través de la manipulación.

Entonces puede que se sientan muy mal: “Yo hice todo eso porque tu me decías que si no, no me traerían regalos y resulta que todo lo orquestrabas tú”. O «yo sentía mucho miedo cuando pensaba que quizás no me había portado bien y no tendría regalos…»

Pero una vez más; dependerá del niño, de su carácter, de cómo lo hayamos gestionado, etc.

En mi opinión, lo que debería de guiar la Navidad es el amor, el compartir, el divertirnos juntos… y sí, tendremos que gestionar emociones sin duda: tanto de emoción, nervios, alegría, como, quizás, a veces de frustración. Pero para eso estamos. Para acompañarles y ayudarles a integrar todo lo vivido desde el amor.

Espero que todas estas líneas te hayan sido útiles.

¡Que disfrutes muchísimo de la Navidad!

29 Comentarios

  • Papás casi primerizos

    Muy buena entrada! El otro día tuvimos un debate e un grupo de facebook sobre esto y lo que yo vi es que mucha gente que quiere ser tradicional no acepta a la gente que lo quiere hacer diferente o no lo quiere hacer, leí comentarios del tipo «le vais a destrozar la infancia al niño» entre otras muchas lindezas… Yo creo que indiferentemente de lo que se haga, la clave está en el respeto, que tiene que empezar por los adultos para poder transmitírselo a los peques. Si no se hace, explicar un poco de qué van las tradiciones y que hay otras personas que lo celebran porque creen en ello y que hay que respetarlas, y al contrario lo mismo, explicar que hay gente que no lo celebra y que hay que respetarlos. Y así no tendría por qué haber ningún tipo de conflicto entre niños. Es más, hoy día te puedes encontrar en clase con niños de otras culturas y/o religiones que no lo celebran y no pasa nada! Al final los niños gestionan esto mejor que nosotros, a veces somos los adultos los que complicamos las cosas innecesariamente juzgando o sintiéndonos juzgados. Excelente entrada!

    • miriam

      Es que estamos hablando de cosas tan personales, tan culturales, tan íntimas… que cada familia debería de encontrar lo que mejor se adecua a ellos. Y aquí nadie más tiene cabida. ¿Quién somos los demás para decir si eso que hacen (celebrar papá noel y no reyes o al revés) está bien o mal? ¿Qué sabemos nosotros de su circunstancia, de sus creencias, de sus orígenes? Un abrazo y gracias por dejar tu comentario.

  • Marissa

    Muchas gracias por contar tu experiencia sobre este tema, esta navidad me cuestioné mucho el cómo enfrentarlo, qué decir y qué no decir, qué iban a escuchar de los demás, eso me preocupaba porque yo me decantaba más por no mentirles. Al final no dije casi nada, pero si me preguntaban iba a decir la verdad. También la mayor, de 4, me preguntó si yo era quien les hacía los regalos y no mentí. No lo tomó mal, pero sí dijo que en algún momento había creído que papá noel era una persona de verdad. En fin, que ya me he explayado demasiado, gracias por hablar del tema y por hacerlo desde la empatia y no desde el juicio. Un gran abrazo, Miriam!

    • miriam

      Gracias a ti Marissa, por entrar a leer lo que escribo y por tomarte el tiempo de dejar tu comentario. Un abrazo.

  • Maria dolors

    ¿los reyes no existen?,¿ el tió es solo un tronco? ¿la hada de los dientes tampoc existeix?
    Tengo 37 años y no he perdido la ilusión todavía. Cada uno que Haga lo que de corazón crea.

    • miriam

      🙂 Mantenir la il.lusió es fantàstic! Enhorabona!

  • Roser

    Gràcies! Una molt bona reflexión

  • Maite

    Me gustó mucho. Yo he sido de vivir la magia de la Navidad desde siempre, pero cuando llegó la edad que te planteas el cómo de la magia, ahí entró la variable de «mi madre». Mi hermano y yo ha nos olíamos algo, pero había negación por parte de mi madre y cuando le descubrí el pastel (jugando un día con sus tacones detrás de las cajas de zapatos, habían regalos envueltos, totalmente accidental!) se disgustó TAAANTOOOO!!! que mi gestión de la realidad pasó totalmente relegada a la frustración de mi madre por descubrirla, aceptar que sus hijos se hacían mayores… nos amenazó que esas Navidades nos quedábamos sin regalos… vamos, una ida de olla bestial, para 9 y 7 años que teníamos… que aún me sorprende que estemos tan sanos mentalmente XDD
    Es lo más valioso que aprendí. Cuando el mío lo descubra:
    a) no negárselo
    b) aceptar que crece y estar orgullosa de ello

    • miriam

      Hola Maite,
      Caramba, menuda reacción la de tu madre. Digamos que no se lo había imaginado así y se frustró, supongo… Pero qué chasco para vosotros también. Habría sido mucho más fácil deciros «oh, nos habéis descubierto el juego… pero seguiremos jugando juntos y vosotros también podréis esconder vuestros regalos y ponerlos debajo del árbol»… En fin, gracias por contarlo aquí! Un abrazo.

  • Anna

    Hola Miriam,
    Ja és casualitat, vaig publicar això fa uns dies també, expressant els meus dubtes sobre enganyar als infants amb el Tió o els Reis i he alucinat amb les reaccions i les crítiques de moltes persones a través de facebook:
    http://ht.ly/V54I307Esq9
    Suposo que és positiu com a mínim qüestionar-s’ho, oi?
    Una abraçada,
    Anna

    • miriam

      Hola Anna,
      Sempre és positiu qüestionar-se les coses! I això de les reaccions… tot el que té a veure amb la infantesa es viu d’una manera molt visceral! Així que paciència! Una abraçada.

  • Cecilia

    Lo que a mi no me gusta es mentirles, decirles que existe algo cuando no así. Hacerlo como un juego me parece estupendo. También contar historias de hadas y duendes por un momento jugar a que es verdad. Eso sí me parece genial. Pero cada quien decide en su familia lo que considera mejor, lo malo es cuando gente externa a la familia nos juzga por no hacer lo que hace la mayoría.
    Un abrazo

  • Mya

    M’ha encantat! Com tot el què llegeixo de tu. Gràcies!
    Jo vaig descobrir un dia al meu tiet disfressat de pare Noel i quan li vaig preguntar a ma mare al principi va negar-ho però al dia següent m’ho va explicar tot i vaig agrair molt la sinceritat. L’any següent la meva mare em va demanar què li expliqués la veritat al meu germà perquè a l’escola se’n reien d’ell i després de tota l’explicació la pregunta què va fer el meu germà va ser «D’acord. Però el ratolí Pérez existeix, oi?» Vaig haver de dir-li que sí i deixar que ho descobrís ell més endavant, no estava preparat per deixar de creure en la màgia, va descobrir-ho quan va estar preparat 🙂

  • Loreto

    En mi casa siempre supe que los reyes eran mis abuelos que eran los que nos compraban los regalos, nunca he tenido de niña la ilusión por papá noel ni por los reyes, ahora con mis dos hijos estoy viviendo con ellos la Navidad desde sus ojos y busco a la niña que tengo dentro para que por fin también la viva, por cierto, me encanta la tradición del Tió, jeje la.voy a adoptar para Galicia jeje

  • MariVera

    Gracias por contarnos tu historia.Haces las cosas mucho mas faciles.Totalmente de acuerdo contigo.

  • Laia

    Doncs jo també m’ho qüestionava però jo tinc tants bons records que fins que no em pregunti no li diré res. Soc la gran de 4 germans i quan ja tots ho sabíem jo era la que continuava fent com si existissin de veritat i quan vaig independitzar-me també ho vaig seguir fent amb les meves companyes de pis i quan el meu marit va venir a viure amb mi també. Així que amb el meu fill sense vaig pensar que si no ho feia li negava aquesta part màgica que pot durar tant de temps com vulguem. Encara que crec que ell ho descobrirà igual xq és més viu…. tot ho pregunta i vol saber la veritat de tot. I no soc capaç de mentir-li.

  • Esther

    Me ha gustado mucho el artículo.
    En mi caso desde pequeña he celebrado Reyes en casa de mis padres y Papá Noel llegaba a casa de mis abuelos. Lo recuerdo como noches mágicas, sobre todo la de Reyes y con muchos nervios.
    Enterarme de la verdad no me supuso ningún trauma y lo seguíamos celebrando con ilusión. Hasta con 18 o 20 años mi padre nos despertaba temprano diciendo que ya habían llegado los Reyes..
    Hoy en día tengo una hija de 4 años y mi marido nunca lo ha celebrado. Es de Perú y sus padres en Navidad le entregaban un regalo a cada hijo pero nada más, sin magia..
    Me ha costado convencerle pero he conseguido que viva esa magia con nosotras y que esperemos los 3 con ilusión la mañana del 6 de Enero.

  • Mireia

    Moltes gràcies Miriam per parlar del tema!! Ostres em costa tan mentir… Ahir li deia a la meva filla de 2,5 anys que quan ve el nadal posem l’arbre de nadal i el tio, i em diu: no ve solet el tio?? Ajjjjjjjjjj no vaig saber q contestar…! No hem decidit encara si fer-li creure en aixo i intento parlar molt neutre, pero ella s’ha quedat amb algun altre comentari que haurem fet. Sembla q li fa mes gracia creure q ve sol q no el q li diguem q posem el tio, aixi q igual li seguirem el rotllo… en fi, fets un embolic estem!

  • Nuria

    Hola, yo tengo una duda. No me gusta nada oír las típicas frases q se oyen en estas fechas: te tienes q portar bien para q los reyes te traigan… si no haces esto papá Noel te ve… y justo veo tus palabras!!! Me encanta seguirte, me ayudas un montón.
    Como le cuento a mi hija de tres años q lo s reyes te traen regalos?? Como diría ella: por qué???
    Gracias

  • Judit

    Miriam el meu gran te ja 10 anys i no suspita res de res, creus que pot ser adecuat ja dir-li la veritat passat festes? O deixem que sigui ell que ho descobreixi…les dies germanes son més petites i tb em fa por que si ho descobreix i no ho accepta be els hi digui… es un tema k em porta de cap. Una abraçada

  • Mary B.

    Tengo 35 años y no recuerdo dormir tranquila ninguna noche de Reyes. Con 5 años pillé a mis padres «in fraganti»!!. Se esmeraron en explicarme una verdad algo disfrazada (algo así como que eran ayudantes o similar) y darme la responsabilidad de guardar el secreto en el cole, para mantener la magia del resto de niños y de mi hermana pequeña. Me tocó acompañar la frustración cuando mi hermana lo descubrió, pero conseguimos que no se perdiera esa magia. Siempre ha sido una noche de nervios, un día de madrugar!! Cuando dejamos de hacerlo nosotras…era mi madre la que venía a despertarnos.
    Y en casa hemos decidido que lo seguiremos viviendo así con nuestros hijos, con esa ilusión de escribir la carta y descubrir qué nos hemos regalado. Eso sí, sin engaños y sin chantajes. La magia hay que vivirla…y transmitirla y no siempre es necesario engañar, cada uno ha de encontrar la manera de vivirlo y sentirse cómodo!!
    Una abraçada i BON NADAL!!!

  • Núria

    Nosotros decidimos no mentir a nuestro hijo, meeeeenos con el tema Navidad y este año no lo llevo bien. Tiene 4 años y pregunta, quiere poner cámaras de seguridad en el balcón, en la entrada… y yo siento que estoy alargando mucho la mentira. Lo que no ha preguntado es lo típico de ¿Los reyes son los padres?

    Tengo un recuerdo bonito de mis navidades hasta que me enteré por una profesora de qué iba el tema y vi cómo en casa todos me habían engañado.
    Recuerdo cómo me lo contó mi padre y cómo me enfadé soberanamente al ver que era verdad lo de la profe, y lo tonta que me sentí… Y sigo con el buen recuerdo, una cosa no quita la otra, pero… este año me ha pillado el tema más pronto de lo que pensaba y no me siento bien…

  • Joana

    Gracias x estas líneas, yo sigo con las mismas dudas… Tengo un pequeño de 3 años y este año es más consciente de la Navidad x sus compañer@s de clase. Me pregunta x el Olentzero más bien me dice que le han dicho q hay q pedir regalos jajaja y yo le digo que si que los habrá… Yo le diría la verdad pero mi pareja y familia me dicen que no le quite la ilusión y que se lo dirá a los y las niñas de clase… Sólo se que si m pregunta no quiero mentirle…

  • Nueve meses y un día después

    Comparto las dos premisas: no amenazar con los Reyes, que me parece de lo más “cuñao” y un contrasentido. Jajaj. Los Reyes te van a traer regalos sí o sí porque eres estupendo y por lo que se celebra. Y tampoco quiero negarle la evidencia cuando se dé cuenta. Eso sí que lo encuentro más mentir intencionadamente. La verdad es que antes no me planteaba nunca un posible berrinche porque a mí descubrirlo incluso me gustó porque me sentí mayor y partícipe de otra forma.

  • Marga

    Moltes gràcies Miriam. M’ha ajudat moltissim llegir-te. Esteia perduda referent aquest tema, es a dir, no volia dir-li mentides, però sempre hem viscut el Nadal amb tanta magia i alegria que esteia entrant en contradiccions: i ara, no podrem deixar els regals davall l’arbre?
    Un altre cop, moltissimes gràcies per donar-me llum. Ara sí que podem cel.lebrar el Nadal còmodament amb l’ética i la màgia. Una abraçada!

  • Laura

    Me gusta tu idea. Mi único «problema» esque por ejemplo con el Tio en casa de mis suegros, hacen ir a rezar «y si no rezas no caga»….vaya que tengo un conflicto religioso que estoy interiorizando como lo gestionaré, porque puedo con la magia, pero no con la religión, o mejor dicho, con la imposición.

  • Yuliana

    Mi “conflicto” es: ¿hasta donde alargar la mentira? Es decir, yo no confirmo ni desmiento, pero en mi familia le montan mucho follon a los reyes, mucho.
    Al leer tu entrada he sentido que no soy la “rarita” que no se siente cómoda al mentirle a su hija.

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