niños pequeños: cuando no quieren bañarse

Niños pequeños: cuando no quieren bañarse

Es un clásico. Tienes un hijo pequeño, de la edad que sea (da igual si tiene 1 año y medio como si tiene 6), le comentas que hay que ir a bañarse y contesta: “no”. Y le explicas que hoy toca, que es necesario e insiste en que no. Y ya la tenemos liada. 

Si lo dejo pasar… ¿no querrá bañarse nunca? ¿Se saldrá con la suya? Si le obligo… ¿será una batalla campal y tendré que bañarle sin respeto y será un drama para todos?

¿Quién no ha vivido esta negativa de su hijo cuando le decimos que hay que ir a la ducha? Para muchas familias es un continuo cada semana y, a veces, incluso cada día porque por mucho que se lo explican, su hijo de 4 años nunca quiere bañarse.

POR QUÉ

Puede haber muchos motivos como por ejemplo…

  • Para ellos no es importante como lo es para nosotros. Pueden no entender por qué insistimos tanto en algo que a ellos se les hace tan pesado.
  • Hay niños a los que les gusta mucho estar en el agua, pero los hay que no. Que lo detestan y les molesta todo: el agua, tener que lavarse el pelo, secarse después, la crema y demás…
  • A menudo les bañamos cuando más cansados están, o sea, antes de ir a la cama. Y a esas horas, no están para nada.
  • Es un momento en que nosotros también estamos cansados y podemos tener menos paciencia con lo cual, el acto de ducharles o bañarles puede ser un tanto desagradable para todos y claro, no quieren.
  • No les dejamos hacerlo a su manera y a veces quieren hacerlo solos y tampoco les dejamos porque nos da miedo que no queden limpios.
  • No les damos el tiempo que necesitan. Algunos se tirarían en la bañera una hora, sin exagerar, y no les damos ese tiempo, y con prisas, pasan.
ANTES DE HACER NADA

Tenemos que entenderlos. Su mundo no es el nuestro y si no entramos en el suyo no entenderemos nada de nada: por qué hacen lo que hacen, porque no quieren hacer lo que les decimos, porque protestan como lo hacen, etc.

Si entramos en su mundo, al menos, podremos empatizar y aceptar que sus reacciones sean las que sean. Esto no quiere decir que siempre se tenga que hacer lo que quieren ellos. A veces podrá ser, y otras no, pero el CÓMO lo vivamos nosotros y el si les entendemos o no, puede hacer la diferencia.

LA CABEZA

A menudo echar agua a la cabeza, lavarla con jabón, etc. es algo que a los niños pequeños no les gusta. La cabeza es un lugar muy sensible… Primero porque depende de cómo haya ido el parto, puede ser que la memoria corporal en esa parte del cuerpo recuerde sensaciones desagradables… o sea que rechazará todo lo que “active” esa memoria. A menudo tampoco les gusta que pasen camisetas por la cabeza y lloran.

En estos casos, mucha paciencia, explicarlo mil veces, no enfadarse, y entender que lloren. No esperemos que dejen de hacerlo de un día para otro. Necesitarán tiempo y maduración y es probable que no dejen de llorar con lo de la cabeza hasta que sean ellos mismos los que se laven solos. Pero en este caso, no nos enganchemos a su emoción, entendamos por qué lo hacen, y tengamos paciencia. Claro que tenemos que lavarles, pero sin estrés ni enfados. Ellos pueden llorar y molestarse, nosotros, mejor no.

 

ALGUNOS TRUCOS PARA QUE QUIERAN DUCHARSE/BAÑARSE
  • Tenemos que jugar. Si no jugamos, el acto de bañarse les puede parecer aburrido. ¿Jugar a qué? A peluqueras/os, a que estábamos en la piscina del camping, a que… lo que sea que les guste a vuestros hijos… Coged vasos, juguetes, cosas de la cocina, etc. lo que sea para jugar con agua y que inventen!
  • Tiempo: la prisa es mala compañera. Con tiempo, siempre, todo es mejor.
  • No hace falta bañar cada día a no ser que tengamos un hijo que siempre se ensucia muchísimo y suda mucho, etc. En caso contrario, con algunas veces por semana es suficiente.
  • No hace falta que sea siempre por la noche. Están demasiado cansados a veces, y quizás podemos probar otras horas del día porque es probable que les apetezca más estando más descansados.
  • Tenemos que estar. Estar y jugar, charlar con ellos… Si pretendemos que se bañen solos, sin jugar con ellos y con el típico “pim-pam-baño” es probable que se aburran y lo detesten.whose-are-those-eyes-1436042
  •  Baño de espuma. Les suele gustar… Poner espuma y poder jugar con ella. Probadlo.
  • Dejar que tengan autonomía con algunas cosas. Por ejemplo, limpiarse el cuerpo con la esponja a cierta edad pueden hacerlo perfectamente solos. Puede dejemos que lo hagan. Después, lavarse el pelo, etc. hasta que se bañan solos. Para que puedan aprender, tienen que probar. Por eso lo del tiempo; si tenemos prisa, no les dejamos probar.
  • Dejar que decidan otras: si quieren ducharse o bañarse, qué jabón prefieren… que con algunas cosas puedan decidir ellos. Sino, todo es orden detrás de orden y se cansan y fastidian de escucharnos todo el día diciéndoles qué tienen que hacer y qué no. A nosotros también nos pasaría, seguro.
  • Pactar: Si no quiere ducharse ahora, pactemos que se duche mañana por la mañana. A veces el momento en qué lo haga no es tan importante como que lo haga.
  • Decidir qué batallas queremos librar. A veces no es tan importante que se bañen AHORA.
NO RECOMIENDO
  • Obligarles. Son baños en los que pasamos malos ratos todos, ellos y nosotros y a veces, con el tira-afloja del baño pueden resbalar, hacerse daño… Un niño en plena rabieta dentro de una bañera es un poco un peligro, la verdad. O sea que intentemos evitarlo.
  • Entrar en pensamientos negativos al respecto: “nunca querrá bañarse, siempre tendremos estas peloteras a la hora del baño, etc”. Porque quizás ahora, en este momento, no le gusta ducharse pero en 2 meses resulta que empieza a gustarle. Nada es para siempre y esto tampoco.
  • Obligarles a bañarse juntos (si tenemos dos hijos) en caso que no quieran. Quizás quieren exclusividad, o ducharse tranquilos sin su hermano pequeño siempre a su lado…

Hoy hemos pasado buena parte del día fuera, se han ensuciado, han sudado, y esta tarde les he dicho que estaría muy bien que se bañaran. Estaban jugando y no les ha apetecido, han dicho que no. 

Y he tenido que sacar mis armas: el juego. Les he dicho que quizás podía prepararles un baño de espuma, como si fueran mis invitadas y jugar a que estábamos en una piscina de agua caliente de un hotel y que había spa. Vamos, les ha encantado la idea.

Les he preparado el baño pero no podían entrar hasta que no estuviera todo listo, ¡eran mis clientas! Iban preguntando “¿Ya podemos?”… Han entrado y había mucha espuma… en nada se estaban bañando. Les he traído vasos y luego hemos jugado que estábamos en su restaurante y yo pedía cosas con espuma como capuccino, cerveza, etc. y ellas me servían…

Nos lo hemos pasado bien y se han bañado. Eso sí, nos hemos tirado una hora entre pitos y flautas y era domingo, con lo cual, yo no tenía prisa porque hemos empezado con tiempo todo el ritual.

Sí, muchos días esto no es posible. Pero por poco que lo sea, hagámoslo posible.

Y finalmente, ACEPTAR que hay niños que detestan bañarse porque tienen miedo del agua o vete tu a saber a qué, y no les gusta NUNCA hacerlo. En estos casos, deberemos invertir mucho más en tiempo, paciencia, comprensión y tolerancia. Esto no será así para siempre. Saber que un día serán mayores y se ducharan sin más, puede ayudarnos a des-agobiarnos en esta etapa.

Deseando que este post os haya sido útil, os pregunto, ¿Y vosotros, qué trucos tenéis para que les guste la hora del baño?

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

18 respuestas

  1. Mi hijo de dos años ha pasado el verano sin quere saber nada del agua (ni de la ducha) desde que tuvo un susto en la piscina a principios de verano. Lloraba desesperado al ver que pretendíamos bañarle, así que decidí tener paciencia. Durante un par de meses le lavé fuera de la bañera con una esponja, muuucha paciencia y el mínimo de agua posible. Un engorro. En algún momento dudé: me está tomando el pelo? Nuna más querrá ducharse? Etc. Pero no, poco a poco conseguí que perdiera el miedo y ahora quiere bañarse casi cada día. Creo que si le hubiese forzado seguiría teniendo miedo y la ducha seguiría siendo una gran lucha.
    Gracias por el post Míriam!

  2. Aquí una que con 3-4 años pedía auxilio cuando me lavaban la cabeza y ahora me ducho solita y todo . De verdad, le tenía pánico al agua, me agobiaba muchísimo notarla cayendo por las orejad y los ojos y ahora mi niña de casi 2 años parece que pasa por eso mismo y directamente no quiere entrar enla bañera, así que hay días en que pactamos que no le lavaré la cabeza y solo juega dentro del agua, otros acepta que la moje un poco con la mano y otros incluso ella se enjabona el pelo, eso sí, el aclarado es con lloros, pero siempre lo terminamos con un beso y un abrazo y jugamos un ratito más o cantamos canciones de patitos en el agua. También bañamos muñecas, hay cacharritos de todo tipo, patitos… Lo que quiera meter en el agua y que no se estropee allá que va.
    Sé que con el tiempo se duchará y lo disfrutará, si yo lo superé, por qué ella no…
    Ánimos a todas/os, que nada es para siempre

  3. A veces, mi hija de 2 años tampoco quiere bañarse. Aunque normalmente no hay problema… Lo que nos funciona es bañarnos con ella. Nos bañamos con ella des de siempre. Si asi no quiere, decirle que esta la muñeca y hay que bañarla, o decirle que haremos mucha espuma

    1. Estupendo Keren… Sí, el bañarnos juntos ayuda, porque el juego es mucho más fácil y de paso, podemos aprovechar para que, desde el ejemplo, vea cómo nos lavamos, etc, y que pueda a empezar a hacerlo solita… Un abrazo

  4. Pues a mi hija, hasta los dos años y pico, le encantaba bañarse y, de un día para otro (tal cual) pasó a odiarlo. Tanto, que nos hemos pasado a la ducha, que es más rápido y menos aparatoso que el baño. Pero llevamos muchos meses con el “a la ducha nooooo” y no sé si veremos la luz al final del túnel, algún día. Me gustaría mucho saber qué ocurrió para que el cambio fuera tan radical porque de verdad que no lo entiendo…

  5. Hola! En nuestro caso el baño era el momento de padre/hija pero lleva meses obsesionada conmigo… todo absolutamente todo quiere hacerlo conmigo, y si no es así se lia y bastante… tiene dos años y medio y de verdad, q duro está siendo… gracias por tu post!

    1. Pues te recomendaría que no intentes que este momento sea distinto a como es. Que aceptes que ahora te necesita, quizás más que antes y que comprendas que cuanto más te resistas, más te reclamará. Relájate, acepta el momento y fluye con él. Es temporal. Un abrazo.

  6. Tengo una consulta!! Mi peque de dos años y medio se lo pasa genial en el agua, le encanta bañarse sin ningún problema…. pero justo cuando sabe que yo estoy en la ducha o me ve, empieza a llorar de forma desconsolada. Lleva pasándole 1 mes y medio o así… intento que su padre se quede jugando con ella y no me eche mucho en falta pero hay días que lo pasa fatal. Y es solo conmigo, cuando se baña su papá está todo normal!! Debido a que puede ser que actúe así? Gracias

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