Agosto 2009

Me queda una semana para salir de cuentas. Y ya sé que esto no significa nada porque sólo tú sabes cuando saldrás y de hecho, sólo tú lo decidirás.
Cuando para ti sea el momento propicio, cuando estés preparada, cuando te apetezca, darás la señal para que todo se ponga en marcha. Estoy tranquila, sé que vas a elegir bien.
Cada vez me apetece más que llegue el momento y no te voy a negar que aparte de sentirme serena, también siento una cierta expectación, de cuando será, de cómo irá, de qué es eso de parir y sobre todo, de la emoción que me provoca imaginar que te toco, que estás sobre mi pecho, que te acaricio el pelo todavía húmedo, que te doy la bienvenida con lágrimas en los ojos y que te veo, por primera vez, la cara preciosa, tu cara preciosa, la de esta nueva hija que conoceremos físicamente pronto.

Supongo que para ti estos días también deben ser especiales. Seguro que de alguna forma sabes que aquí no te puedes quedar para siempre, que cada vez tienes menos espacio y que cuando mueves un pie o una pierna encuentras enseguida mi musculatura y piel que te impiden estirarte del todo…

También he notado que quizás duermes más rato. Notar la gravidez de tu cuerpo debe ser extraño para ti también y no debe ser fácil adaptarte a tus nuevas dimensiones físicas y a las de la barriga. No sé si ves como es el agujero por donde tienes que salir. No sé si tienes miedo.

¿Tienes ganas de vernos? ¿De conocernos?

Espero que tengas paciencia… no lo hemos hecho nunca, eso de ser padres y aunque pondremos todo nuestro amor y empeño, quizá en alguna ocasión no estemos a la altura.

Vaya, seguro que nos equivocaremos, y más de una vez. Pero sé que serás benévola…

Todo será nuevo para todos y nos tendremos que adaptar a la nueva situación, a las nuevas cosas que nos tocarán vivir pero tengo la sensación de que será fácil.

Es como una vocecita que me dice, muy en el fondo mi, que no sufra, que todo irá bien, que será más sencillo de lo que pensamos, que aprenderemos un montón de cosas, que será precioso tenerte en casa. Lo será, estoy segura.

Podrás ver todas las cosas fantásticas que hay en esta vida. Podrás oler la tierra mojada después de llover, podrás sentir como cantan los pájaros, o los grillos… Podrás jugar con la arena, y ver cómo son las nubes. Podrás notar el calor del sol o ver como nieva. Reirás. Cantarás. Serás feliz y lo viviremos juntos llenándonos de cada momento, de cada segundo.

Que descanses, preciosa. Hasta muy pronto.

1 Comentario

  • Padrina

    Que maco poder sentir tot això… Espero poder-t’ho explicar algun dia… Tu sí que ets preciosa…

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