hablo de ti

Para ti, que crees que no estás haciendo nada

Si hace poco que has de parido y tienes a tu bebé en brazos dándole el pecho mientras me lees, sepas que en este post hablo de ti y que es para ti, que crees que no estás haciendo nada.

Si aún te duelen los puntos de la episiotomía o la cesárea, si estás contenta o más bien te sientes triste y abrumada por un mar de dudas en estos inicios de la crianza, sepas que también hablo de ti.

Y de ti, que tu hijo ya gatea, o incluso de ti, que estás embarazada y empiezas a sentirte gorda y pesada, con pocas ganas de hacer según qué y con impaciencia ya de ver la cara a la criatura que gestas muy cerquita de tu alma.

Hablo de todas vosotras, de las que por muchos, no estáis haciendo “NADA”.

Porque lo que quiero deciros es que la palabra NADA en vosotras, ya no existe, porque ha quedado abolida por otra, que es TODO. ¿Qué estáis haciendo? Pues lo estáis haciendo TODO.

Estáis cubriendo las necesidades más básicas, más profundas, más importantes de vuestro hij@ y casi pondría la mano en el fuego, que lo estáis haciendo muy bien.

Olvidáos de los comentarios que infravaloran este momento tan crucial de vuestra vida diciendo aquello de “¿no estás harta, de estar dando teta todo el rato?” o “¿no te apetece hacer cosas?” Como si lo que estáis haciendo ahora mismo, tanto si estáis embarazadas, como si estáis en los inicios de la crianza no requiriera toda vuestra presencia y entrega, capacidad y esfuerzo. Olvidad estos comentarios.

Pero sobre todo, sobre todo, luchad contra el juicio que muy probablemente hacéis vosotras mismas de este momento. Porque quizás nadie os ha dicho nada, todavía, pero sois vosotras las que sentís que no podéis hacer “nada más”, que os sentís poco “mujeres”, poco “activas”, poco “importantes y valoradas” justamente porque tenéis la sensación de que lo único que hacéis es amamantar un bebé, limpiarle el culo y mecerlo para que se duerma.

Muchas veces somos nosotras mismas, las mujeres, las que no damos valor a lo que estamos haciendo. Y si nosotras no lo damos, ¿quién lo hará?

¿Como podremos transmitir a los demás que lo que estamos haciendo es lo más importante ahora mismo de nuestra vida? ¿Que esto que hacemos, casi sin ser conscientes de que estamos haciendo algo, tiene un valor incalculable?

Pasada la euforia de los primeros dos meses de puerperio, en que yo estaba radiante y feliz como nunca había estado antes, empecé a sentir exactamente eso; que quizás hacía “poca” cosa.

No podía ni tender la ropa, ni cocinar los platos que antes me apetecía hacer, y evidentemente, la faceta profesional y más “mía” había quedado a años luz de mí.

Entonces, ¿quién era yo? Algún día incluso lloré esta falta de identidad más allá del “hacer”… Porque cuesta centrarnos en el presente, abandonarnos a lo que es, adaptándonos a la nueva realidad, mucho más centrada en el SER y no tanto en el HACER.

Quizás justamente por eso, mucha gente no da valor al primer año de un niño porque… “hacen muy poco… todo el día durmiendo, y comiendo, comiendo y durmiendo… tardan a gatear… y en el fondo, es mucho más divertido a partir del punto en que caminan, y corren, y juegan”… vaya, a partir de que “HACEN” algo.

Si los adultos no damos valor a una etapa en la que el bebé simplemente ES, cuando este bebé sea mayor y esté embarazada y pueda hacer pocas cosas externas porque estará cansada y con ganas de descansar, tampoco podrá disfrutar de este momento.

Por eso, para que nuestros hijos puedan hacer las cosas un poco diferentes, para que puedan ser felices SIENDO, os digo todo esto, ahora.

A las mujeres y a los hombres que me leéis, reivindico la importancia de simplemente ser, estar presente, de vincularnos. Instalar el vínculo en cada mirada, en cada gesto. Reivindico la importancia de la lentitud, de entrar en otra dimensión de espacio y tiempo, donde todo es más quieto, donde todo es más esencial y básico, y donde absolutamente nada es superfluo.

Disfrutad de estos instantes porque el contacto con estos bebés, con vuestros hijos, os hará reencontrar el contacto con vosotros mismos, con vuestra esencia, y este es el regalo más precioso que ellos os podrán ofrecer nunca. Y os la están ofreciendo AHORA. ¡Abridlo!

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

17 respuestas

  1. Moltissima raó. Jo encara, tot i que son més grans, tinc la mateixa sensació però fins i tot amb el temps que els hi dedico quan arribo de la feina. Mai estem contentes amb el que donem. Sempre pensem que es poc, que podriem fer més… Com es mesura això? tens tota la raó amb la teva reflexió. A veure si primer les dones ens ho acabem de creure. Si no, dificilment podrem fer que els demés ho vegin igual. Abraçada.

  2. Hola a totes dues!

    Rosa, celebro que t’hagi agradat.

    Kira, segur que el temps que passes amb ells és de la màxima qualitat, segur que hi estàs “present”. Però sí, tens raó, costa, costa molt abandonar-nos a aquesta sensació sense estar pendent del “hauria de fer tal o tal cosa…” Però si hi posem consciència, si ens hi fixem… és possible anar canviant el patró, anar girant el focus.

    Gràcies pels vostres comentaris!

  3. Quanta raó! Però quan deixes enrera els prejuicis i aquesta manera de pensar tan *masculinista* de valorar-nos pel què fem i no pel què som… com canvia tot. Aquesta etapa primera, els primers mesos del bebe, són terreny abonat per fer sentir la mare única, important, adorada. Jo em sento magnífica: cada gram de pes que posa la nena, cada rialleta, cada petit avenç penso: “Mira, això ho anem fent tots tres junts, és el nostre projecte més important, encara que no ens el financiin al Ministerio”. I a qui em pregunta si no m’avorreixo… carai, però si porto un ritme trepidant veient créixer la meva nena cada minut una miqueta més.
    Gràcies pel post, Míriam, tan necessàri.

    1. Gemma, celebro que t’hagi agradat, i sobretot, que puguis gaudir (com segur que fas) del plaer de ser, simplement, i del plaer d’estar amb la teva filla. És un gran valor que de ben segur, amb la teva simple presència atenta i disponible, li estàs transmetent. Una abraçada.

  4. Aplaudeixo cada una de les paraules que has dit! Després del meu primer part, em vaig sentir com a que no feia “RES” i em vaig posar a fer de “TOT”, fins que vaig a caure a una tremenda depresió post-part. Ara em queden 2 setmanes (o menys) per coneixer a la meva segona filla. Per començar em vaig demanar la baixa als sis mesos i penso disfrutar de la nena al màxim.

    Sí, jo també reivindico no fer “RES més que estar amb els essers que més em necessitaràn al món” les meves dues filles!

    1. Primer de tot, enhorabona! Per moltes coses; per estar embarassada, evidentment, i per estar a punt de conèixer la teva segona filla. Però també per haver pogut veure i entendre que maternar no és no fer RES. N’has d’estar orgullosa. Molta sort en el nou part. T’emplaço a llegir, en aquest moment en què estàs el text “ESPERAR SENSE DESESPERAR” que trobaràs a la categoria “embaràs”. Una abraçada!

  5. Costa molt canviar el xip, però és necessari fer-ho per tal que algun dia tothom vegi que el no fer “RES” és fer-ho “TOT”. Ara mateix espero el meu tercer fill, i és ara quan començo a veure les coses tal i com les has descrit. Mai és massa tard.
    Gràcies per les teves paraules, sempre són com una empenta.

    1. Ester, tu ho has dit: Mai és massa tard per posar consciència, per “adonar-nos”, per aprendre, per entendre, per perdonar-nos i perdonar als altres… MAI és massa tard. Enhorabona, per tot! Molta sort en l’etapa que estàs a punt de travessar. Un petó.

  6. qué de contenido en tu post… también para las que aun no somos madres y nos aterra la idea de dejar de ser nosotras para ser algo que nos asusta porque lo vemos tan grande… tan atemorizante… La maternidad produce atracción y pavor, al misimo tiempo. Nuestro único referente al que aferrarnos para que gane el primer instinto es la referencia y testimonio de las que ya sois madres. A veces ese testimonio nos da ánimos para hacer caso a nuestro instinto… otras veces refuerza nuestras dudas y nos hace sentirnos insuficientes. Supongo que el viaje de la maternidad comienza desde mucho antes de crear a ese niño, tal vez desde concebir su posible existencia…. de valorarla, analizarla y someterla a tantos pros y contras que nos frenan o nos impulsan. Gracias por un testimonio tan completo y maduro.

    bss

    1. Miss Thirty; Mi opinión es que sí, que todo empieza mucho antes de tener al bebé gestándose cerquita del alma. Mucho antes. Porque antes de notar sus patadas, meses antes, quizás pensamos en si queremos tenerlo o no, quizás estamos asustadas o no, y pensamos en “ese” bebé que a lo mejor algún día viene a nosotras… o no. Yo viví justamente esto y lo podrás leer en la categoría “PRECONCEPCIÓN” de este blog. Todas mis dudas, mis alegrías, ilusiones, impaciencias y miedos, están allí expresadas. “Gestando” la idea de ser mamá durante algunos meses…. Esa etapa, la valoro muchísimo ahora. Me ayudó a tomar conciencia, a madurar, a crecer y a emprender finalmente el viaje que sí que quería hacer.

      Un abrazo, gracias por los piropos y por tu comentario.

  7. En la sociedad en que vivimos no te puedes permitir el lujo de ser, cuanta razón tienes. Que perdidas podemos estar hasta que asimilamos nuestra nueva identidad y comprendemos que las otras mujeres que también están en nosotras siguen ahí esperando pacientemente, creciendo y mejorando

    1. No podías decirlo mejor… que bien sientan tus comentarios y los de todas, que compartís aquí también vuestra experiencia y aprendizajes! Gracias… Y sí, a veces perdemos nuestra “identidad” porque ha estado formada a base del “HACER” y no del “SER”, infravalorando todo lo que tuviera relación en estar hacia “dentro”, en “quietud”… Los bebés nos ponen en contacto con esa parte más nuestra, más íntima… no lo desaprovechemos. Un abrazo.

  8. Yo también he tenido esa sensación algunas veces, me pasó mucho en el embarazo, cuando terminé el master y presenté el proyecto fin de carrera me quedaron un par de meses hasta que Abril nació sin hacer “nada”… A menudo me agobiada pero Jose fue una gra ayuda en ese sentido, siempre me repetía “tu sabes lo duro y dificil que es crear todos los deditos de nuestra niña!???…”

  9. Moltes gràcies per aquest post.L’has tornat a penjar al FB i ni fet expressament.Tinc en braços a la meva tercera criatura, una nena de 2 mesos i mig, i malgrat l’experiència m’estic sentint així. Estic al sofà i penso en si he d’escombrar o posar rentadores i q la meva casa no està per penjar fotos a Instagram ( com ho fan?) .. Però llegint-te a tu, m’has fet reflexionar i aturar pensaments massa autocrítics que amarguen el meu puerperi.
    Gràcies!

    1. Maria,
      enhorabona per la tercera maternitat. Que sigueu molt feliços. Casa meva tampoc és gens instagramer, però i què? Respira i omple’t d’aquest moment, que no tornarà mai més. El que fas és molt important, molt.
      Una abraçada.

  10. Míriam que encertat. Just avui he vist un vídeo del Carlos Gonzalez on explicava que els bebes han d’estar amb les seves mares i que no entén perquè les mares d’avui no volem estar amb ells sense fer “res” quan és el més important per la seva futura vida d’adult. Jo també he tingut el pensament de no estic fent res però quan surto al carrer i veig a la meva filla de 13 mesos tan segura i autonoma, m’adono de que ho estic fent bé. No és gens fàcil, les hores són eternes i les setmanes passen volant. Ningú m’ho havia explicat i gràcies a gent com tu que no té por d’explicar lo dur que és criar fills, seguim endavant. Gràcies pels teus vídeos reals amb humor , m’encanta la teva manera de presentar-los.

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