Sabes respirar bien?

26.5.2012

Al principio había escrito “¿Sabes respirar?” pero claro, todo el mundo sabe porque sino, no estaríamos aquí, pero la cuestión es si lo hacemos bien o no. Cuando nació nuestra hija hacía un calor que tumbaba de espaldas. Se pasó un mes entero sólo con pañal y yo hacía lo que hacen la mayoría de madres y padres en plena fase de enamoramiento: mirarla. Cuando se dormía encima mío o lo hacía sobre el pecho de su padre la observaba y me fascinaba como respiraba: era una respiración prácticamente sólo abdominal. Su vientre subía y bajaba, subía y bajaba. Hinchaba la barriga de tal manera que me pregunté en qué momento yo dejé de respirar así.

Hace unos años, de vez en cuando tenía ansiedad. Era siempre en picos de trabajo o en épocas de muchos nervios porque abríamos un negocio y estábamos cagados de miedo. Normalmente no me duraba más de unos dos o tres días pero me costaba respirar normalmente. Respiraba más rápido y no podía terminar de llenar los pulmones, como si la respiración me quedara cortada a medio camino. Yo ya sabía que era de nervios y lo que hacía era tomar conciencia de ello e intentar volver a la calma, pero a veces me costaba. Hubo momentos que realmente me molestaba muchísimo no poder terminar de respirar bien y aquello me ayudó a entender lo importante que es esto que hacemos sin darnos cuenta.

Empecé a profundizar en el tema de la respiración y al cabo de un tiempo llegó Laia, un bebé que lo hacía extraordinariamente bien sin que nadie le explicara cómo. Un día me prometí que le transmitiría ya desde pequeña, lo importante de respirar y hacerlo bien y como, el control de la respiración nos podía ayudar en determinados momentos. Hace un tiempo empecé a hablarle del verbo “respirar”, le dije qué era y ahora ya sabe lo que quiere decir y qué implica. Cuando está muy nerviosa y es hora de ir a la cama le digo que se fije como respira y me dice “rápido” y le explico que para poder conciliar el sueño tenemos que ir bajando el ritmo de la respiración, porque sino, es muy difícil que el sueño venga… Cuando está muy enfadada y llora llena de rabia me callo y espero a que le pase… Después, intento que recupere el ritmo normal para que podamos hablar de todo lo que ha sucedido… Lo curioso del caso no es lo que le digo yo, sino que veo que le va bien; piensa un momento e intenta respirar más despacio, como si ya se hubiera dado cuenta de que ralentizar la respiración le sienta bien y la calma .

Obviamente, no estamos todo el día ni cada día hablando de ello ¡faltaría más! Me enviaría a freír espárragos a la mínima y no quiero que esto se convierta en un tema “pesado”. Por eso sólo lo hacemos de vez en cuando, suficientemente espaciado para que le guste cuando jugamos a respirar más despacio… Le explico que siempre que ha tenido fiebre me he dado cuenta por cómo respiraba y justo después la he tocado y lo he notado caliente. Recuerdo cuando tenía 2 meses y se puso a 40 por culpa de una infección de orina: respiraba tan rápido que me despertó, y sólo por cómo respiraba supe que no estaba bien. Y a veces, cuando yo tengo insomnio y me cuesta dormir porque no soy capaz de hacer eso que ella sabe hacer tan bien, me dedico a oírla respirar: a escuchar como inspira y como espira a mi lado… más de un día me he dormido con este sonido precioso en los oídos…

Y tú, ¿has tenido dificultades para respirar? ¿Sabes respirar bien?

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

6 respuestas

  1. Como muy bien reflexionas la respiración es la base de la relajación.
    Cuando Lucas era un renacuajo le encantaba quedarse quieto delante de un ventilador que tenía la abuela,… era de los pocos momentos en los que se quedaba tranquilo, … siempre ha sido un terremoto, se quedaba embelesado mirando el movimiento de las aspas en su modo mas pausado, ese que precede al apagado.
    Cuando se pone muy nervioso (fundamentalmente cuando aparecen de pronto muchos familiares a los que hace tiempo que no ve, que le requieren besos, caricias, que les muestre todo lo nuevo que sabe hacer…) siempre le llevo aparte y le digo que respire como el ventilador… va reduciendo el ritmo poco a poco, con inspiraciones profundas, hasta que se relaja y puede volver al “escenario” donde le esperan ansiosos…
    Pensándolo bien… a quien debería enseñar a respirar como el ventilador es a aquellos que le requieren tantas poses… mira… ahí tienes tema para otro post: de como los adultos saturamos a los niños con peticiones redundantes y ellos nos soportan con condescendencia y de como esos mismos adultos se saturan con escuchar 2 veces seguidas “juegas conmigo”….yo también me lo apunto.
    Un gusto leerte como siempre.
    Saludos.

    1. Hola!

      Sí, es cierto… los adultos podemos llegar a saturar muchísimo a los niñ@s! Me ha gustado mucho el ejemplo del ventilador, y lo fácil que le ha sido relacionarlo con la respiración, etc. Muy bueno. Es, para mí, importantísimo que los niños aprendan que respirar bien es importante. Una respiración abdominal, no limitada al tórax como la de muchos adultos, con su ritmo… llenando bien el espacio, enviando la respiración a cada parte del cuerpo para ir relajando…

      Un abrazo!

  2. Hola Miriam. Tengo que decirte q me he sentido muy identificada con tu post. Y por varios motivos. Yo personalmente he aprendido hace relativamente poco a respirar ” bien” en las clases de yoga a las que tuve la gran idea de ir. Y desde entonces tuve claro q si algún día tenía hijos les enseñaria a respirar, porque me pareció algo tan importante y a la vez tan natural, tan de sentido común, que no entiendo como no se enseña en las escuelas. Por otra parte mi pareja también sufre ataques de ansiedad de vez en cuando en los que lo pasa,realmente mal, y aunque le he enseñado a respirar bien le veo q le cuesta horrores cambiar el chip de esa respiración que lleva toda la vida haciendo. Asique ahora que la canija esta con nosotros tengo muy claro que la voy a enseñar a respirar, para que a su vez comprenda que puede controlar su cuerpo y lo que hace con el.
    Por cierto, gran blog el tuyo. Aquí tienes una seguidora diaria (aunque no comente). Felicidades.

    1. Hola, mamatopita.

      Exacto: es muy importante y a la vez, muy natural. Por desgracia, los agobios, las emociones reprimidas, etc. van obligando el cuerpo a respirar un poquito peor cada día… Por eso es tan importante intentar que nuestros hijos no pierdan la manera perfecta que tienen de respirar cuando son pequeños…

      Gracias por seguirme. Un abrazo!

  3. Nosaltres fa poc que comencem a fer.ho…però crec que intentarem prendre més consciència de la respiració! És veritat que és fascinant com respiren els bebès!
    I a mi, la febre, també me l’ha xivada la respiració!!!
    M’ha agradat el post.

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