Somnis de prenyada

24.3.2011

Yo casi siempre recuerdo lo que he soñado. Me encanta, cuando me despierto, ir recordado todo lo que he soñado y después explicárselo a mi compañero. Es imposible no reírse con algunos de los sueños que tengo! Los hay que no tienen absolutamente nada de especial pero durante el embarazo, casi todos eran dignos de enmarcar… Eran tan increíblemente surrealistas, tan extravagantes y desconcertantes que a menudo me dejaban perpleja y estaba varios días pensando qué significado tendrían. Entonces, cuando más tarde se los contaba a alguna amiga que ya tenía hijos, o a alguna otra mujer embarazada, me daba cuenta que los sueños se parecían bastante y ​​que quien más quien menos, tenía “paranoias de media noche”.

Los tres primeros meses tuve muchas pesadillas. Soñaba cosas rarísimas que me hacían sufrir y que, una vez despierta, no sabía ni siquiera explicarlas. Era más bien una sensación, y a medida que el embarazo fue avanzando, los sueños fueron siendo cada vez más claros, y veía reflejadas mucho mejor cuáles eran mis preocupaciones. Recordar los sueños tiene esta ventaja, que luego los puedes analizar y llevarte más de una sorpresa, darte cuenta de que todavía te dan miedo cosas que creías totalmente olvidadas y/o superadas. Sólo pondré algunos ejemplos de los sueños que tuve, porque si no habéis estado nunca “embarazados”, podáis ver de qué os estoy hablando;

Un día soñé que tenía un niño pero que cuando nacía ya tenía 7 años. En el sueño me angustiaba muchísimo porque yo sólo me había preparado para darle el pecho y no para alimentar un niño mayor, que incluso, ya hablaba. Cuando conseguía superar la sorpresa de tener un hijo tan grande, decidía preguntarle qué le podía ofrecer yo de comer y me decía: ¡”Lechuga“! Es curioso porque durante todo mi embarazo tuve una necesidad imperiosa de comer lechuga. ¡Parecía un conejo! Y lo que más me sorprendió del sueño del niño de 7 años fue que yo sentía una gran decepción al ver que era ya tan grande y que no podría amamantarlo. Era una tristeza enorme de ver que me había perdido toda la etapa de bebé y que no la recuperaría nunca más.

Yo sé perfectamente que en la gran mayoría de partos hay tiempo de sobra de ir al hospital o donde sea que hayamos decidido parir. Pero un día soñé que mi parto era tan rápido que acababa pariendo en la calle, a sólo unos metros del centro donde tenía que dar a luz. El parto era fácil y lo hacía todo yo sola. Cogía a mi hija, la ponía en el pecho y poco después, salía la placenta. Pero quedaba allí en el suelo y me daba una pena… Eso me provocaba un gran desasosiego y cogía el teléfono para llamar a quien fuera que viniera a ayudarme. Pero nadie contestaba! (Nada más lejos de la realidad; mi parto no fue ni rápido ni fácil. Y por suerte, tampoco en medio de la calle.).

Durante la gestación también soñé que tenía un hijo tan pequeño que me cabía en la mano. O que era un bebé pequeño, pequeño, pero que hablaba y decía cosas que yo no podía entender. O que mi hija ya iba a la escuela y yo, que la tenía que ir a recoger, no lo hacía hasta al cabo de ¡dos días! ¡Me quería morir …! Y así una lista infinita de sueños de aquellos que hacen sufrir, o de los que hacen reír, para sacar de mi mente todos los miedos, inseguridades y dudas que llegan con la maternidad. Para limpiar el inconsciente y terminar de preparar el nido a un bebé, que ni tendrá siete años, ni comerá lechuga, ni me cabe en la palma de la mano, ni hablará cuando nazca, y al que ¡no me pienso descuidar 2 días en la escuela!

Gracias, sueños, para hacerme pensar en tantas cosas y ayudarme a ver que aún había mucho que limpiar.

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

5 respuestas

  1. Qué intriga estos sueños, Míriam! Yo también sueño mucho y los suelo recordar pero si no los cuento se me acaban olvidando por lo que muchas veces he pensado en hacerme un cuaderno de sueños para ir anotándolos al despertar… pero aún no me he puesto a ello!
    Durante el embarazo recuerdo sólo uno: que era una niña 🙂
    Muchos besos

    1. Hola, Colo.

      Yo a veces lo he hecho, lo de apuntarlos! Mi sueño preferido es el de volar. He volado unas cuatro o cinco veces y es una sensación maravillosa!!! 🙂

      Besos.

  2. Pufff!! a mi habia un sueño que se me repetía varias veces durante el embarazo y que me angustiaba muchísimo. Todavía lo recuerdo perfectamente y no se que significará. Soñaba que metía a mi bebé en un cajón cada vez que quería dormir y de vez en cuando abría el cajón para ver que estaba bien o para calmarle cuando le oia llorar pero nunca le cambiaba el pañal ni le daba el biberón porque se me olvidaba hacerlo. Tan solo le metía dentro del cajón y punto. Era horroroso!!! Me levantaba llorando y angustiada por lo que habia soñado pero se me repitió varias veces en el embarazo…

    1. Uf…

      Estos sueños son horribles; los sueños en que no cuidamos al bebé que llora o que nos lo descuidamos, o que no estamos pendientes de él… Son súper habituales en mujeres embarazadas! No me extraña que te angustiara.

      Gracias por compartirlo. Besos.

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