amor

Amor infinito

Puedo decir con toda certeza que ya sé qué es el amor infinito. Puedo decir que he sentido, he descubierto, he re-conectado con un amor profundo, incondicional e infinito desde que soy madre.

Como si fuera una fuente que nunca se seca, que nunca deja de derramar agua y empaparlo todo. Puedo decir, Laia, que has sido tú quien me ha hecho abrir los ojos a este amor, más de alma, más real y de verdad que ningún otro.

Ha sido gracias a ti que he podido volver a entrar donde no deberíamos salir nunca, el amor infinito que todo lo abraza.

Ahora puedo decir que te amaré incluso cuando ya no esté, cuando ya esté muerta. Que me sentirás amarte cuando más lo necesites porque (sí, lo sé), tú también estarás conectada a ese amor infinito del que hoy te hablo.

Ahora puedo decir que nunca como ahora había sentido tan profundo e infinito el amor de mis padres hacia mí, y sé de la manera que se saben las cosas que son verdad, que me querrán incluso cuando ya no estén, cuando ya estén muertos. Sé que sentiré su amor profundo e infinito, incondicional, del que nunca se acaba, también cuando ya no pueda abrazarlos.

Este amor infinito al que tú me has hecho conectar de nuevo me ata a todo, además de a ti. Me liga a mis abuelos, a los que están y al que no. Me liga a mis bisabuelos, y los de más allá.

Me liga a tu padre, y a tus hijos… a mis nietos y bisnietos y los de más allá… Me liga a mis amigos y a sus hijos.

Me liga al momento, al que estamos viviendo, a este dulce momento tan nuestro y especial, más allá de aquella rueda que está fuera y que no para, que intenta ponernos el miedo en el cuerpo y que tiene un especial interés en que escapemos de este lugar donde por el momento, nosotros no pensamos marcharnos; este rincón de amor infinito que todo lo empapa.

Y todo esto es gracias a ti, Laia. A ti, que penetraste de una manera tan brutal en mi corazón, que me lo abriste de par en par y del que con el puerperio fue saliendo todo aquello que ya no servía, todo aquello de lo que ya me quería liberar para siempre.

Y cuando todo lo que sobra ya no está, lo único que queda, lo único que habita es AMOR: del infinito y con mayúsculas.

Por eso te estaré toda la vida agradecida, a ti y a todos los niños y niñas que como tú, nos despertasteis de aquel sueño creído real lleno de carencias y dolor.

A ti y a todos los niños y niñas que como tú nos hacéis re-conectar con nosotr@s mismos, para encontrar ese lugar del que no recordamos qué día fue el primero que empezamos a marcharnos.

Aquel lugar que no habita en ningún otro sitio que dentro de nosotros y que si abrimos los ojos, si conectamos… veremos que está lleno de amor infinito que nunca se acaba hacia cada momento y hacia todas las cosas.


 

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

11 respuestas

  1. No tengo palabras para describir… cada vez que te leo es como acudir a un espejo mágico que nos refleja el alma… Tienes un don para escribir, que afortunada es Laia que en algunos años podrá leer estas lineas y llenarse de orgullo y amor por su madre.
    Gracias por escribir estas palabras tan maravillosas

  2. Que bellas palabras y que acertadas. Es muy lindo lo que decis Miriam y es muy movilizador, estuve al borde de las lagrimas mientras lo leia. Gracias por compartir esto tan hermoso que brota desde lo mas profundo de tu ser y desde el universo mismo.
    Hace casi 5 meses que soy madre y me emociono mucho leerte, es eso mismo que expresaste lo que siento dia a dia con mi hijo Eliseo.

    GRACIAS!DE VERDAD

    1. Hola, Carla.

      Enhorabuena por tu reciente maternidad… por este amor tan infinito por tu hijo que resuena con cada palabra del amor de otra madre por su hija. Esto nos conecta, a todas las madres, y nos hace 1.

      Besos.

  3. Hola Miriam, aquest cop pràcticament no he pogut llegir el teu post perquè literalment m’has fet plorar. Vaig perdre la meva mare amb 16 anys i et dic que sí, que continuo connectada al seu amor i que sento, de tant en tant, com la seva energia irromp a la meva vida. Cada cop menys, però sempre que la necessito torna. I ara, que sóc mare, ja no tinc cap dubte que així és. I també li dic al Quim, encara que només té 13 mesos, que l’estimo i que sempre l’estimaré. I que estic amb ell fins i tot quan no hi sóc i que sempre serà així. Enhorabona per escriure des del cor. Petons

    1. Hola, Alexandra.

      Que bonic el teu comentari. I que maco el que li dius al Quim… Jo també li he dit més d’una vegada “encara que no hi sigui… sempre hi sóc, amb tu” i em diu que sí. Alguna cosa em diu que ho entenen, que saben de què parlem. Sento la mort de la teva mare quan eres tan petita encara, i alhora, celebro aquesta connexió, aquest vincle que encara es nota malgrat els anys d’absència física… Per això és tan important instal.lar un bon vincle des del bell inici… perquè romandrà per sempre, i sempre, i sempre, i sempre….

      Una abraçada.

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