bailamos

¿Bailamos?

Es sábado y tengo una charla esta mañana. Sólo tengo que ocuparme de arreglarme y salir, él se ocupa del resto. Desayuno, me ducho, me maquillo un poco, que no se note que he dormido poco. Cojo la maleta, la chaqueta, doy besos a todos y me voy.

Subo al coche y pongo música. Oh, no, otra vez aquel CD de música infantil que hemos escuchado dos millones de veces. Lo quito y no encuentro nada más. Dejo la radio a ver qué echan. Ya en la autopista suena “Kiss”, de Prince. Murió hace dos días, así que no me extraño cuando oigo que dedican el programa al cantante y que sólo van a poner su música. Me alegro y recuerdo ese concierto al que fui en Barcelona con mi amigo Oriol. Recuerdo cómo bailé Kiss perfectamente, y le digo “descansa en paz”.

Empiezo a cantar poseída (siempre canto en el coche, aunque sea música infantil, sí). Subo el volumen y me entra subidón. Por todo: por la música, por conducir (que siempre me ha gustado), por dirigirme a dar una charla de lo que me gusta, por cantar). Es sábado y hace un día espectacular. Suena Kiss y todo es perfecto.

Me doy cuenta que no me basta con cantarla, que quiero bailarla también. Pero estoy en el coche conduciendo y justo puedo mover un poco los hombros y casi nada más. Y pienso en lo perfecto que sería un lugar donde pudieras salir a bailar por la mañana, pero no un “afterhours” con gente que no ha dormido de toda la noche, no. Gente como yo, que ahora no me tomaría ni una cerveza y que sólo quiere bailar con música fuerte un rato, sólo un rato. Gente con niños a quien todavía no le apetece salir de noche porque cuando oscurece ya tiene sueño y que a las 23h sería incapaz de volverse a calzar los zapatos para ir a bailar.

Gente que bailaría como si no hubiera un mañana porque hace siglos que no lo hace y a ratos siente que lo echa de menos. Como yo, que me doy cuenta que hace un año que no bailo poseída, porque se va a cumplir en nada el primer aniversario de boda de mis amigos Jordi i Manel, cuando bailé sin parar durante horas y lo pasé en grande. (Puedes leerlo aquí).

Ahora, en este justo momento me echaría a bailar. Saltaría a la pista y bailaría un buen rato sin parar. Sí, ahora, a las 10h de la mañana de un sábado, recién salida de casa, recién levantada… ya tengo esa energía que necesito para bailar. Porque las madres no podemos esperar a tenerla cuando la tienen los demás.

Nos vienen subidones cuando menos te lo esperas, en horarios que te darían risa si no fuera porque lo entiendes, porque tienes hijos, y los horarios han pasado a otra dimensión. Sí, el horario infantil es el que te cuadra últimamente… porque vas tan cansada que o bailas a las 10h de la mañana, o ya no bailas. Y como no hay ningún sitio donde poder bailar las madres a las 10h, terminas sin bailar durante meses…

Tendrían que inventar un sitio así: un sitio donde pudieras ir un rato (con un rato es suficiente), deshaogarte, bailar, cantar a grito pelao, y seguir con tu vida.

Lleno de madres oxcitocínicas, con poco tiempo pero desbordantes de energía: porque no tendrían que sufrir por si el niño se despierta en medio de la noche. Podrían desconectar de verdad porque, total, son las 10h de la mañana y todo está bien y es fácil.

Reiríamos como nunca, bailaríamos a lo loco y al cabo de un rato, cada una se iría a seguir con su vida… Algunas lo juntarían con una comida de amigas y al terminar, se irían a casa felices, con las pilas cargadas y con unas ganas enormes de abrazar a los suyos y disfrutar toda la tarde.

Otras volverían en seguida porque con ese rato ya habrían tenido suficiente. Otras bailarían poco pero charlarían mucho y encontrarían otras madres con las que compartir sus miedos o angustias… y volverían a casa después de haber hecho nuevas amigas y con el whatsup lleno de nuevos teléfonos con los que confiar cuando aparezca un bache.

No se inventará jamás un sitio así, lo sé. Pero me gustaría que existiera. Para poder encontrarnos y fluir en esa energía femenina tan necesaria cuando estamos criando… en esa tribu que tanto apoya cuando tenemos hijos pequeños… y en esas actividades, cantar y bailar, que dan alas al alma.

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

14 respuestas

  1. Yo voto SIIII a ese sitio!!!!! Recuerdo cuánto bailaba los sábados por la tarde antes de salir de fiesta! Eran casi más divertida la tarde bailando, cantando y pensando qué me iba a poner que luego el salir jeje… Bailemos sea la hora que sea!!!

  2. Me has hecho reir y te doy toda la razón. Me divierte pensar en un sitio así, lleno de madres oxitocínicas como bien has dicho, liberando tensiones y sobre todo, conociendo a esas mujeres en su misma situación y que tanto se necesitan pues son las únicas capaces de comprender que necesites un bailoteo a las 10 de la mañana.
    Te mando un abrazo y gracias por cada vídeo y cada relato.

  3. Jajjaja a mi también me pasa y entiendo que a muchas, por eso me pongo a bailar como una loca con cualquier actuación infantil y me tengo que reprimir para no darlo todo como si estuviera un sábado por la noche de los de antes…
    Sí que hecho de menos bailar y mucho
    A ver si inventan una cadena de lugares así, junto con un restaurante con una pared de vidrio para ver a tus hijos mientras juegan con un monitor/a vigilándolos…

  4. Ayer me puse los cascos, sali a correr, llovia un monton, me moje y mientras trotaba un poco cante regaeton como si no hubiera un mañana. Y me senti viva, muy viva, la mujer q esta ultimanente escondida cuidando de sus fieras, salio a la calle, me latia el corazon, sentia el frescor en la cara…..fue maravilloso

  5. Jajaja. Et llegeixo i recordo que aquest cap de setmana parlant amb un amic, comentàvem algo semblant. Ens vam conèixer 3 parelles fent classes de salsa. I ara tenim tots nens, de 8 mesos fins a 8 anys. Ens encanta ballar i pensàvem: pq no hi ha algun lloc per anar a ballar per la tarda (a les 17) on poguéssis deixar els nanos al costat? Rollo disco amb guarderia no? Jajaja I perque no també on els nens poguéssin ballar? Bogueria o no tant? Si algun emprenedor s’anima…. que m’avisi!

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