Hace 15 días me di cuenta: hacía semanas que me había descuidado. Todo tenía alta prioridad, todo menos yo: las niñas, la familia, el trabajo, los videos, las consultas, las redes, la casa, la compra, la colada… todo.

Mi cuerpo empezó a quejarse, y me quedé clavada de la espalda un lunes y el martes, encima, me empezó a doler como nunca una muñeca, la derecha. Casi no podía moverme y no podía escribir,… escribir, ¡con lo que me gusta!

Y entonces me agarré la cabeza con las manos como quien se da cuenta de algo que ya sabe, como el que tropieza con la misma jodida piedra de siempre, como quien grita “no puede ser que me haya vuelto a pasar”.

Porque sin darme cuenta, sin ni ser consciente de ello, todas las cosas que sé que necesito hacer para sentirme bien, centrada, equilibrada, físicamente fuerte y feliz, habían quedado en el trastero.

Por eso déjame que te diga algo:

Cuidate. Cúidate mucho. Y no te lo digo como quien se despide y dice esta coletilla para quedar bien o por costumbre.

No, te lo digo porque si no te cuidas, todo aquello que priorizas y que para ti es tan y tan importante, tampoco vas a poder hacerlo ni vivirlo.

Porque si tú no estás bien, no puedes estar bien con los demás. Porque si tu no estás fuerte, no puedes jugar, ni reír, ni compartir lo mejor de ti con los tuyos.

Porque cuando vamos agotadas no queda ni espacio para la diversión porque lo único que quieres es dormir y no levantarte en dos días.

Cuídate porque todo lo que damos por sentado no lo es. Porque aunque seas joven y te sientas fuerte, todo puede irse al garete en un plis si no te cuidas, si no te mimas un poco. Porque nada es para siempre y tú tampoco.

Sí, ya sé, ya sé que te preguntas ¿Y cómo lo hago con los peques que tengo en casa? Yo también los tengo y parece que lo ocupan todo y a ratos es cierto.

Pero podemos empezar por algo, seguro: por escuchar qué nos pide el cuerpo, qué nivel de agotamiento hay en nuestro interior, cuántas partes de nuestro cuerpo nos duelen.

Cuidarte pueden ser 5 minutos a solas, o una ducha tranquila, sin prisas (con tiempo para echarte crema hidratante! Sí, ya sé que parece un milagro!), o un momento para leer algo que te llene.

O un rato para hablar sin prisas con una amiga, o trasplantar esa planta que te gusta tanto y que se está quedando sin tierra. Hazlo con calma, con mimo… la jardinería puede llenar mucho, a veces….

Quizás eres más de salir y necesitas ir a tomar algo con esos amigos que hace tanto que no ves, o ir a caminar el sábado por la mañana una hora mientras sudas un poco a toda marcha.

A lo mejor lo que echas de menos es un rato a solas con tu pareja… Pues búscalo, haz que sea real.

Cuídate porque si no te cuidas tú, es muy probable que nadie más lo haga.

Porque ya pasó esa época de tener a mamá cuidando de tus necesidades: ahora tus necesidades son tuyas y eres tú la que tiene que atenderlas en la medida de lo posible.

Pero sobretodo, cuídate para que puedas gozar más y por muchos años de tus hijos y tus seres queridos. Cuídate para que ellos puedan gozarte cuanto más mejor.

Cuídate para que tus hijos lo vean y entiendan que también ellos deben escucharse y atenderse. 

Para que cuando sean mayores no lo prioricen todo menos a sí mismos. Para que estén en un equilibrio armónico donde dan y donde reciben.

Donde no haga falta enfermar para darse cuenta, para que nunca sea demasiado tarde, para que no haya lamentos y para que puedan gozar de la vida y de los suyos plenamente.

Y no, no les culpemos a ellos de no cuidarnos, porque ellos no tienen la culpa.

No nos cuidamos porque quizás no hemos sabido hacerlo, quizás porque no nos enseñaron que era algo importante, tenerse en cuenta, o quizás porque estamos tan en el lado de la entrega, que hemos olvidado que hay que recibir también para que haya equilibrio.

No nos cuidamos porque empezamos descuidándonos un momento, y el momento se eternizó.

Cuídate porque ningún niño quiere ver a su madre de mal humor, agotada o enferma, y si a su edad supieran que es porque no te cuidas, ellos mismos te dirían “por favor, mamá, cuídate, no quiero verte así”. Así que hazlo. Hazlo por ellos pero sobretodo, sobretodo, hazlo por ti.

Cuidate.

PD: Yo ya empecé a hacerlo hace días y me siento mucho mejor. Ahora espero no olvidarlo y haber dejado la jodida piedra atrás para siempre.

Y tú… ¿te cuidas?


[thrive_leads id=’6503′]

9 Comentarios

  • nuria

    Dijous passat, després d’una jornada laboral sota mínims fora d casa, em vaig estirar, em vai posar el termòmetre i intemtava agafar forces decansant aprop d’ells i plantejant-me anar a una reunió d’Ajuntament. Els meus fills em mimaven i intentaven entendre’m però la situació era incomprensible.
    El meu fill gran em va començar a fer preguntes per entendre pq malgrat trobar-me malament i amb dècimes de febre em plantejava tornar a marxar.
    Li vaig dir q els temes a tractar a la reunió eren molt importants.
    em va replicar:
    – més importants que tu?
    Només té 9 anys però em va deixar muda.
    Gràcies Míriam per recordar-nos també la pedra amb la que ens entrebanquem x enèssima vegada x increïble que sembli.

    • miriam

      Hola Núria,
      que bo el teu fill, i que savi! Bravo per aquestes frases que ens deixen en KO i que ens fan posar consciència. Una abraçada!!!

  • laura

    Tens molt ma raó Miriam!!! A mi em passa molt… un dia em miro al mirall i veig les celles desfetes, mal depilar, les espatlles que quan em llevo em fan mal… cal pensar-hi

    • miriam

      Sí, i mira… les celles, no és greu, però el mal d’espatlles ja molesta més! 😉
      A cuidar-se Laura! Petons!

      • laura

        Han passat les hores… mal de coll, de cap, d’ óssos, i febre!!! Oohh nooo!!! Ja deia jo que veure’m amb aquell aspecte era massa ja…
        avui crec que hem demanaré la tarda lliure a les nenes jajajjaja segur que avui serà un dia d’aquests moguts

        • miriam

          Ànims… el cos demana repòs. Explica’ls-ho. Els nens són més comprensius del que pensem, a vegades. I molt generosos. Una abraçada.

          • laura

            24 i 4 mesos… gràcies avis!!!!

  • blanca

    Totalente de acuerdo Miriam, mi madre que me cuida, no como cuando era peque pero me sigue cuidandome ha dicho esas mismas frases muchas veces..
    Mi cuerpo ha dicho basta el ritmo de vida que llevaba me ha desgastado: levantarse a las 06.30 ir a trabajar salir a las 15.00volver a casa tardo 45 min… comer , cole casa, juegos cenas, bano… y rendida acababa. Llevo un tiempo ahora de baja me han detectado un mioma q me ha ocasionado una anemia bastante importante y a pesar de estar floja, el no tener el estres del trabajo me hace estar mejor con mis hijos ahora tengo panico a volver a la ruedaaa

  • Blanca

    Hola Miriam, mi nena tiene 21 meses y no encuentro tiempo, estoy fuera de casa de 9 a 17:00 .. llego sobre 17:30-17:45 a casa.. el llevar a la peque y recogerla de la guarde (estresada porque o hago tarde a trabajar o a recogerla)… y una vez en casa, comprar, casa, baño de la nena, cena y a dormir. . Con lo que hay poco tiempo para mi, porque supone cena y comida para el día siguiente y si puedo recoger algo de la casa pues .. eso si y pronto a casa pq la nena a las 6:30 ya está en pie… ni lavadoras ni limpiar ni nada hasta el fin de semana..llega el día y me doy cuenta que llevo sin duxarme 3 o más y ya cejas, depilación y varios pues como q no… gimnasio o salir a correr .. ni pensarlo?cuando? Alimentación básica y lo más rápida posible, fatal.. y todos los días me digo tengo q cuidarme más pero vuelvo a lo de siempre.. se que no me pasa a mi sola con lo que aunque suene mal decirlo, me consuela…gracias por vuestras experincias y por darme la esperanza q todo llega 🙂

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.