Calma

El reto

14.3.2012

Estos días no paro de pensar en lo mismo: cuando todo va bien, cuando todo cuadra y nos va de cara, es más bien fácil (sino mucho) estar tranquilos, serenos, centrados e incluso, ser felices. El reto viene cuando todo empieza a descuadrar, todo empieza a ir del revés… Es entonces cuando te das cuenta si eres capaz de recentrarte, si puedes mantener la calma, la paz e ir navegando por donde te lleve la vida, a pesar de que a veces te lleve por zonas absolutamente desconocidas.

Estos días no paro de pensar lo mismo porque he tenido este reto; intentar mantenerme centrada y en calma a pesar de haber momentos que me podían llevar a la angustia. Y es curioso que piense eso estos días porque desde hace un tiempo que veo como va cambiando el entorno, lo que pasa a nivel económico, social, etc, no es nada esperanzador. A ratos llega a ser deprimente y si te dejas llevar por el “apocalipsis” que parece que anuncien algunos informativos de la televisión, te dan ganas de tirar la toalla. Pero supongo que la gente que tenemos hijos en este aspecto tenemos una ventaja. No nos podemos permitir perder los papeles, desesperarnos,… o almenos, no deberíamos hacerlo. Los niños son niños y aunque no creo que sean ajenos a todo, ni mucho menos, mantienen la ilusión, el juego, la inocencia, las ganas de aprender, las ganas de reír…

Ver a Laia, estar cerca de ella me hace mantener la calma, me hace estar presente, ocupándome de lo que toca, nada más. Es como si tener un hijo te recordara a cada instante que el barco debe ser un lugar estable a pesar de que afuera haya una fuerte tormenta. En primer lugar por ellos, porque los niños son puras esponjas que chupan cada emoción, cada momento de ansiedad, de miedo, de pánico…, de sus padres. Pero también por nosotros. Porque cada día estoy más segura de que pasa lo que tiene que pasar, que la vida nos lleva a menudo por un camino ya medio trazado, que hay un recorrido que debemos hacer cada uno de nosotros. Y da igual si nos ponemos de culo, si nos sentimos maltratados o si culpamos a la vida de sernos injusta, porque eso, negar, enfadarnos, rechazar… sólo nos lo pone todo un poco más difícil.

Por eso lo más útil y más sensato que creo que tenemos que hacer en momentos difíciles ya sea a nivel laboral, sentimental, de salud, etc (eso da igual), es mantener la calma. Respirar profundamente, estar atentos y estar presentes. Ocuparnos de lo que hay, entender lo que nos dice ese momento, ir a favor del viento… Recordarnos lo importante que es el reto; estar serenos, tranquilos, e incluso felices cuando las cosas van mal. Y ponerlo en práctica… a veces sólo es cuestión de práctica, de intentarlo una y otra vez, una y otra vez… hasta que no necesitemos culpar a nada ni a nadie, porque sabemos que la vida va como va, que a veces nos trae cosas preciosas y otras nos trae cosas que no lo son tanto, pero que cada una de ellas cuenta. Todas y cada una de ellas nos ayudan a crecer y aprender, y hacer este camino nuestro…

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

6 respuestas

    1. Hola, Pilar. A mi me pasa,… verla me centra. Es como si lo hijos nos ayudaran a centrarnos cuando lo “externo” no acaba de encajar… O almenos así es cómo lo vivo yo.
      Gracias por tu comentario. Besos.

  1. Ais, Miriam! temblando estoy yo cada vez que veo los telediarios o leo algún periódico… Me he cogido excedencia hasta septiembre y he pedido una reducción que me han denegado y esta tarde me reúno con RRHH y no sé que va a pasar, estoy taaaaaaaaaan nerviosa que ni puedo comer y Leo lleva 4 días llorando sin parar…

    Como verás no soy muy capaz de mantener la calma!!!!

    1. Haydee, no me extraña tu preocupación… El momento económico no ayuda a que las madres podamos estar tranquilas, o incluso alargarnos permisos, excedencias y demás… El miedo a quedarnos sin trabajo en estos momentos, con hijos, etc… es aterrador. Sin embargo, es importante mantener la calma en la medida de lo posible. Entiendo tu sufrimiento… La fusión emocional en la que estáis immersos tú y Leo hace que él llore tu pena, tu tristeza de pensar en separarte de él… Pon palabras a tu dolor, explícale lo que está pasando, dile que no es culpa suya, que mamá va a estar bien, que no se preocupe… Estas palabras os irán bien a los dos. Al final, Haydee… pasa lo que tiene que pasar, nada más.
      Besos y ánimos.

      1. mil gracias por tus palabras Míriam.
        mi marido me dice q es una pena llegar a una situación en q el trabajador tenga miedo de usar sus derechos… y creo q tiene razón… a ver qué pasa esta tarde!

  2. Es positivo (y necesario) sonreir ante las dificultades, y con niños cerca yo creo que debería ser obligatoria esa actitud.
    Vernos fuertes y capeando el temporal los hará sentir que todo es posible y sabrán que,con una sonrisa, los malos tragos se pasan mejor.
    Es más fácil enfrentarse así a la vida y, al fin y al cabo, eso es lo que queremos los padres ¿no? prepararlos lo mejor posible para una vida que no es siempre como esperamos.
    Un beso.

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