El vestit de Penélope

28 de febrero del 2011

En este blog no tengo intención de comentar temas de actualidad (o al menos, no es la prioridad). Sobre todo porque en la red ya hay muchos blogs y páginas web que lo hacen y algunas, por cierto, muy bien. Pero hoy no lo he podido evitar. Me he levantado y como siempre, he desayunado leyendo los periódicos digitales. En casi todos los que he mirado salía una foto de Penélope Cruz en la alfombra roja de la gala de los Oscar de Hollywood y el texto que la acompañaba elogiaba el vestido rojo y la bella figura que encajaba dentro. Todo sería normal en una gala como ésta si no fuera porque hace unas pocas semanas que dio a luz a un bebé.

Y quien más quien menos sabe que al cabo de poco de parir, la figura no vuelve a ser la que era antes del embarazo. Resulta que las actrices de Hollywood, pero también modelos y seguramente más gente de la que nos pensamos, han decidido declarar la guerra a esta evidencia de la naturaleza. Y justo después de parir, se dedican a hacer una dieta severa y abdominales para parar un tren. No sea que, al salir de casa, se notara que he tenido un hijo! Y no hablemos de los pechos y la lactancia materna; biberón sin ni pensarlo, la pastilla para retirar la leche, y aquí no ha pasado nada. Incluso algunas optan por la cesárea (evidentmente programada) porque, una vez en el quirófano, aprovechan para hacer algún retoque estético en las caderas!

Mientras, en casa, o fuera, esperando, hay un bebé que no sabe qué quiere decir ser actriz, o modelo, o lo que sea. Que no entiende de parámetros estéticos y que se preguntará por qué mamá está con un entrenador personal en vez de estar con él y darle lo que tanto necesita, o sea, contacto y presencia.

No me malinterpretéis, no es una crítica a Penélope Cruz. Quién soy yo para criticarla! Yo no sé qué sentía … Cuando estaba en el patio de butacas, estaba feliz como su sonrisa hacía creer, o en cambio estaba sufriendo de lo lindo pensando en el bebé y en sí estaría llorando reclamando a mamá? Estaba tranquila y feliz o maldecía los Oscar y toda la pompa, mientras deseaba que la dichosa ceremonia acabara para volver corriendo a casa y abrazar a su hijo?

La crítica es a lo que en general se da importancia; los periódicos publican esta foto del precioso vestido rojo y el gran escote, y a lo que se da valor es a que esta mujer haya vuelto tan deprisa a la vida pública. Se elogia la rapidez con que se ha borrado la maternidad de su cuerpo. Y más de una y más de dos, desde casa, la querrán imitar.

Me pregunto como nosotras, las mujeres, que a menudo con una sonrisa en los labios decimos con aquella soberbia que somos más inteligentes que los hombres, nos hemos dejado embaucar de este modo, desconectando de lo que es realmente esencial, de nuestro instinto, y de lo importante y valioso que es aquéllo que sólo nosotras podemos hacer; dar vida.

Me supera.

Por cierto… la lactancia materna es el gran remedio para volver a tener el peso de antes del embarazo o incluso inferior. Que no os embauquen!

(PD: Si tienes curiosidad de ver el famoso vestido, haz clic aquí)

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

4 respuestas

  1. Tenint en compte que no sé què faria en un cas com aquest (tenir un fill) i que crec que la majoria de les celebrities no recuperen “la figura” a base d’abdominals sinó a cop de bisturí he de dir que el vestit que portava Pe és un dels pitjors que he vist a sobre de l’estora dels Óscars (prefereixo Björk de cigne) i més mal portats. L’escot era excessiu, xabacà, no s’esqueia de cap de les maneres ni am el seu recent estat (de mare) ni amb l’estora (per l’amor de déu que semblava una hostessa en una fira de tunning!). No, no calia anar embotifarrada dins un vestit per demostrar que el cirurgià ha fet bé la seva feina. Mal gust per comptes de glamour. Però la classe es té de naixement no s’adquireix ni a Hollywood ni enlloc.
    Mai m’hauria pensat que el meu primer comentari en un blog, seria en un de maternitat!

  2. I què m’en dieu de la ministra francesa de Justícia, Dati, que va tornar a treballar 5 dies després d’una cesària??? I enfilada en un talons d’agulla??? Voleu dir que calia? va donar bon exemple? Calia que tots els mitjans l’elogiessin dient que estava “estupenda”?’ Hem d’estar “estupendes” després d’un part? Hem de fer veure que n’estem???

    1. Per mi, definitivament no. A més, el nostre fill per descomptat que no necessita res de tot això però i nosaltres? Si som realment sinceres amb nosaltres mateixes, si ens connectem al bebè i al nostre instint, si fem cas al cos i a les hormones… el que ens demanen és PAU. I viure amb calma aquest moment de puerperi per acabar d’instal·lar el vincle mare-bebè, per “retrobar-nos” fora del sí matern i començar una nova etapa, plena de canvis i de noves emocions. Les cerimònies públiques, ballar sobre talons davant de desenes de periodistes, no és definitivament, el que necessitem ni com a dones, ni com a mares acabades de parir. Sempre i quant, evidentment, visquem la maternitat de manera CONSCIENT.

  3. També em va indignar la Chacón, i una política local (no cal dir-ne el nom), que acabada de parir ja feia campanya electoral, les dues tan d’esquerres i tan ecosocialistes!!!! També em vaig indignar en aquell moment, i ara llegint, ho he recordat… Quina manera de donar exemple! quina manca d’humanitat! Poques dones tenim que arriben a llocs visibles, i va, i es masculinitzen! Enlloc de posar-se el nen/a al pit i dir: ara paro i estic pel què he d’estar senyors i senyores!!!

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