Reflexión

Me he cabreado con … “La Riera”

12.9.2011

El otro día me cabreé. Estaba tranquilamente viendo la serie de TV3 “La Riera”, relajada en el sofá, y uno de los personajes, una mujer que hace poquísimo que ha tenido una niña, se va al trabajo a decir que no quiere hacer toda la baja maternal, que le está resultando demasiado larga. Sus padres e incluso su jefe le insistían en que consumiera todas las semanas pero ella no quería: que si cambiar cacas era un rollo, que si todo el día con la niña también, que si necesitaba no hacer “sólo” de madre… Quiero puntualizar que es una madre a quien siempre hemos visto estupenda, con el cabello recién lavado, vistiendo siempre sus modelitos con un tipito perfecto… Y eso demuestra que es una serie, que es ficción, porque, yo, cuando acababa de parir, los modelitos de antes no me entraban porque todavía tenía barriga, y había días que por mucho que quisiera, no podía ducharme porque me había sido imposible!

También sé perfectamente que seguro que hay madres a quienes la baja maternal (de 16 semanas) se les hace demasiado larga, pero casi os podría asegurar que NO son la mayoría. Que la mayoría, NO quieren dejar a su hijo tan pequeño. Que la gran mayoría, me atrevería a decir, no quieren separarse tan pronto y que lo que desean es tener más horas y más días para podérselo mirar, para poder disfrutarlo… Si una madre a quien hormonalmente su cuerpo la prepara para sentir este vínculo con su hijo tan fuerte que hace que no quiera irse 8 horas cada día de su lado, lo que desea es huir y volver a la “rueda”… algo pasa y entonces lo que hay que preguntarnos es ¿por qué?

Pero ahora no quiero entrar en eso sino en mi cabreo del otro día. No fue sólo dirigido a este caso concreto de la serie que estaba mirando sino a la imagen pública que se da a las películas sobre todo, y también a las series de ficción, o en la publicidad, de las madres. Si tuviéramos que extraer conclusiones viendo lo que nos enseñan serían estas: los partos vienen de golpe, las mujeres siempre rompen aguas en medio del súper o de un restaurante, vamos al hospital gritando y parimos rodeadas de amigas o familia, gritando tacos y cabreadas con el niño que nos hace pasar por esto, estiradas y abiertas de piernas. Más conclusiones del hecho de ser madre; es un palo, cambiar pañales, es lo peor del primer tiempo, qué rollo, este niño no se entera y es muy aburrido… y quiero volver a ser la mujer que era.

Si la imagen pública de la madre es esta, estamos muy mal, señores. En ningún caso se da valor a hacer lo que mejor sabremos hacer las madres en este periodo de tiempo tan corto que se nos ha asignado sin tener que ir a trabajar. En ningún caso se da valor a las necesidades del bebé; necesidades de vínculo, de contacto, de fusión. Nunca se da valor al fondo y sí a la forma. Que estemos perfectas, que tengamos la mente en el exterior, que potenciemos nuestras habilidades profesionales y no las dejemos atrás… ¡Pues no! ¡Estoy harta! Reivindico las madres. Las que quizá no soportan cambiar pañales (no conozco a ninguna, también tengo que decirlo… o en todo caso no es lo que más odian y sí, por ejemplo, dormir poco) pero que no tienen ningunas ganas de alejarse de sus bebés. Las que van despeinadas y que esperan con ansia que llegue alguien a casa (madre, compañero, etc) para poder ir a ducharse. Las que aún tienen barriga, a pesar de hacer un año que han parido. Las que han conseguido hacer un parto natural sin sentir que aquello era una putada, y las que hemos tenido una cesarea dolorosa e inesperada. Las que anhelan recuperar algún día su faceta profesional y las que, francamente, les da igual porque fuera de la “rueda” también están muy a gusto. Y sobre todo, sobre todo, reivindico las madres que quieren ser madres, las que les gusta serlo, las que no lo cambiarían por nada del mundo, las que no tienen miedo a fusionarse con ese bebé que reclama, las que les importa un rábano lo que piensen los demás, las que disfrutan con la maternidad y las que les supone afrontar un reto porque no lo acaban de disfrutar y se sumergen en su vida, para encontrar dónde está lo que no encaja… Las que buscan “qué pasó?” para entender por qué, ahora, no pueden estar tranquilas cuidando a su bebé. Las que se atreven a preguntar a su madre “¿tú querías tenerme, fuiste feliz?” Aunque a veces, la respuesta, les duela.

Basta de mostrar siempre en la televisión o en el cine madres infantilizadas que no somos nada ni nadie si no estamos perfectas y trabajando. ¡Que no somos imbéciles, hombre!

 

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

15 respuestas

  1. ¡qué gran entrada!
    Me ha encantado, de verdad y por supuesto estoy de acuerdo contigo en todo! yo tambien estoy un poco harta de que todo lo que se espere de las madres es que dejen de serlo.-
    Un beso!
    Pilar

    1. Pilar… me ha encantado la frase que has escrito “harta de que todo lo que se espere de las madres es que dejen de serlo”. No podías resumirlo mejor. Gracias por nutrir también este blog con estas frases!
      Un beso. Y suerte mañana con la “vuelta al cole!”.

  2. M’encanta!!! Crec que es pot dir més alt però no més clar. Jo, que per feina, no puc veure mai aquesta sèrie també la vaig veure aquest dia i em vaig indignar de sentir aquella “niñata” dient aquelles coses.
    Jo que vaig fer mans i mànigues per estar els 6 primers mesos amb el meu primer fill i que quan el vaig portar a la guarde amb 6 mesos no se si va plorar més ell o jo.
    No hi ha dret que aquestes sèries que serveixen en molts casos per fer divulgació de temes sensibles com la SIDA, el maltractament a les dones etc.. tingui tan poca sensibilitat en un tema tan sensible (valgui la redundància) com la maternitat.
    Per mi, i crec que per la majoria, ser mare no és una faceta més de la meva vida. Per mi ser mare és la meva PRIORITAT!!!!

    1. Totalment d’acord, Anna! Fa molta ràbia veure o sentir segons què en una sèrie, en una pel.lícula… No tant perquè no sapiguem que allò és ficció, sinó per la imatge pública i la trascendència que té allò que mostren en els ciutadans. I sobretot, no entenc com és que mai surt una altra manera de fer, de sentir, de viure la maternitat. No com una càrrega, sinó com una opció que ens fa felices i per la qual ho donaríem tot. Gràcies pel teu comentari, Anna. Una abraçada!

  3. Encara hi ha més tela … jo no vaig veure aquest capítol de la serie, però si un troç d’anunci del programa que fan després Divendres, on un dels presentadors li comentava a l’actriu que fa aquest paper “mira que ets pija, no portar la nena a l’escola bressol i buscar un cangur” … Val que no tothom s’ho pot permetre, però jutjar així a una persona, em sembla molt fort!!!
    Quin desconeixement aquests guionistes … Míriam presentat a TV3 per assessorar una mica aquesta colla …

    1. Òstres, realment sempre es pot empitjorar la cosa, no trobes? I perquè no has vist el capítol d’avui… La mare dient que s’hi està tan bé amb els seus pares (que van de cul amb la nena) perquè per primer cop a la vida té temps per ella. Coneixeu alguna mare acabada de parir que tingui temps per “ella”? Aquests guionistes estan com cabres!

  4. Perdoneu però només em surt dir que la Mireia és una pàmfila! i la seva mare encara més per no deixar que s’espavili ella! ais per favor, em fa perdre els nervis! vaig viure aquest episodi i també m’hi vaig emprenyar!!!!

    1. Sí, i el pitjor de tot és que lo de la Chacón no és ficció, ni una pel·lícula, ni una sèrie. És real i veritat com la vida mateixa! Sí, diguem que aquests casos no ajuden a prendre consciència de la importància d’aquesta etapa, per establir el vincle i per atendre les necessitats més bàsiques de contacte del bebè amb la mare… En fi…

      Gràcies a totes pels vostres comentaris!!!

  5. Bien dicho!!!!

    A que madre que ha estrechado ese vínculo con su bebe, le apetece -de buena gana- ir a trabajar cuando su nene no cumple ni 4 meses y empieza a hacer mas gracias, a estar más activo, a mirarte desde lo más profundo… Intuyo -y es mi opinión- a aquella que tiene miedo relacionarse emocionalmente, que tiene mucho pasado en este aspecto y que no quiere traerlo a colación.

    Durante estos meses, yo he pasado por eso, pero por el amor inmenso que le tengo a mi hija y por la información que he tenido al alcance he decidido cerrar heridas, perdonar, dejar de juzgar y amar lo que a mi me dieron, eso sí, rompiedo las cadenas, dándolo todo!

    Y sobre lo que nos venden, pues eso, que este sistema se nutre del desamor, del desapego, del egoismo, de que las mamis por estar acorde a la tendencia hagan lo que se pre-supone se debe hacer y no lo que el corazón y su instinto le dicen…

    Me ha gustado mucho esta entrada 😉

    1. Gaby, gracias por tu comentario. Enhorabuena por haber podido ir cerrando heridas, “dándolo todo” como tu dices! Eres una valiente! Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. La sociedad no ayuda a fusionarnos, pero es NUESTRA responsabilidad luchar para poder entregarnos, para poder curar heridas y para poder dar a nuestro hijo lo que necesita más allá de si será bien o mal visto. Conectarnos con nuestro instinto, con nuestro bebé y con el vínculo que nos une… a nosotros dos y a la vida! Un abrazo!!!

  6. Hola!
    Acabo de descobrir que sóc pija! I,escolta’m, encantada de ser-ho per no deixar el meu fill quan tenia 4 mesos, o 12,amb 7 infants més amb un adult, quan el que necessiten ells és el pare o la mare o algú que pugui donar-los tot l’amor, i pugui cobrir les SEVES necessitats!
    Jo vaig flipar amb els 2 comentaris,però està clar que els guionistes no deuen ser mares o pares…i si ho són debien tornar a la feina abans de les 16 setmanes;(
    Un petó

    1. Òstres, clar, doncs jo també en dec ser! No n’era conscient, francament… i menys que fos per aquests motius! No sé per què fan aquests guions, però tampoc m’escarrassaré gaire a entendre’ls… val la pena? Una abraçada!

  7. Penso que vivim en un món en el que està mal vist, o que “queda políticament incorrecte” trobar bé que la dona es pugui quedar a casa a atendre els seu fills. Vivim en un “fals feminisme” en el qual la dona ha de ser igual que l’home en tot. I si tens fills, apa, a treballar quan més aviat millor, no siguis una “antiquada”. Jo reconec que abans de tenir fills potser pensava una mica així però realment quan ets mare et canvia la teva escala de valors i poses el teu fill a dalt de tot i vols el millor per ell.
    Ah! i jo també m’apunto al club de les “pijes”, encara que just avui el meu petit ha començat a la llar, tinc “iaia cangur”!!!

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