Reflexión

Cuatro cosas que debes saber

22.9.2011

Te miro y si algo tengo claro es que cada día aprendes un montón de cosas nuevas. Y estoy contenta y me siento orgullosa de ti y de todos los niños que de hecho, aunque nosotros no interviniéramos en absoluto, aprenderían también un montón de cosas. Pero hay cuatro que a mí me costó aprender y si pudiera elegir, me gustaría que tú las asimilaras un poco más rápido que yo, porque te ahorrarías más de un disgusto.

La primera es que no podrás gustar nunca a todo el mundo. Sé que te gusta que te digan cosas bonitas y saber que gustas pero créeme, gustar a todo el mundo, es imposible. Yo tardé muchos años en aprenderlo y cada vez que sabía que no caía bien a alguien, o que aquel otro me había criticado diciendo tal o cual cosa, tenía un disgusto. Porque en el fondo, quería gustarles a todos y eso, ya te lo he dicho, es simplemente, imposible. Pero del mismo modo que tienes que saber esto, también tienes que creerme cuando te digo que tampoco pasa nada. Que da igual si no caes bien a todos, o si alguien no te encuentra guapa, o simpática, o si alguien te critica. Es importante mejorar, crecer, resolver aquellas cosas de nosotros que no nos agradan, pero no para acabar gustando a todo el mundo, sino para uno mismo.

También debes saber que no puedes estar en todas partes. Tendrás que elegir. A veces se te presentarán dos, tres, o cuatro posibilidades de hacer esta cosa o la otra, de ir a este sitio o al otro, y tendrás que elegir. No podemos estar en todas partes, no nos podemos dividir. Quizás dentro de unos años, unos científicos descubrirán la manera, pero por ahora, eso también es imposible. Yo tardé mucho tiempo en aprenderlo y cada vez que tenía que decidir entre dos o tres propuestas, por ejemplo, de fin de semana, era un calvario. “¿Qué hago, mamá? Voy aquí o voy allí?” Siempre tenía miedo de perderme algo chulo. Y ella me decía: “lo que quieras” y eso me mataba porque quería decir que tenía que escoger, y me era tan difícil…

La tercera cosa que quiero que aprendas como algo natural y normal, no como una tragedia, es que las cosas no siempre irán como tú quieras. La vida no siempre va como uno desearía, o querría, o había imaginado o soñado. La vida es como es, las cosas van como van, y a veces nos cuesta aprender que, en buena parte, nosotros no podamos controlarla. Pero de la misma manera que te digo esto también te digo que no pasa nada, y que a veces, el hecho de que las cosas vayan de otra manera, hará que aprendas otras cosas que no sabías, o que conozcas otra gente que nunca habrías imaginado, o que la vida te abra otros caminos que ni siquiera habías llegado a soñar. Fluye con ella, deja que te lleve hacia donde te tenga que llevar, estando serena y también agarrada a las riendas, pero aceptando que a veces, el caballo se desboque y te lleve hacia otro lado.

Y por último, ya termino. Otra cosa que creo importante que debes saber y aprender: no se puede tener todo. Esta lección no me costó demasiado de entender, pero hay gente que aún con 40 ó 50 años creen que sí, que se puede y créeme, también es imposible. Son fáciles de identificar: los que quieren tener hijos, por ejemplo, pero quieren seguir haciendo la misma vida que hacían cuando tenían 20 años. Los que quieren vivir en pareja pero no paran de tontear con quien pueden porque añoran hacerlo, los que quieren un trabajo estable pero cuando lo tienen, detestan no estar haciendo otras cosas. Los que quieren vivir al lado de la familia pero después se quejan todo el día de que la tienen demasiado cerca, los que no han hecho nunca caso a sus hijos y luego se quejan de que los hijos no les hacen caso a ellos… Vamos, que el patio está lleno.

No sé cuándo leerás estos escritos del blog que te dedico, pero si tienes suficiente edad como para entender todo lo que te explico en este, sepas que todo esto te lo digo porque quiero que seas feliz y si tienes estas cosas claras, te será mucho más fácil serlo.

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

9 respuestas

  1. ¡Qué gran post!
    De verdad que esas cuatro cosas son muy importantes de aprender en la vida…yo debo parecerme mucho a ti porque me ha costado aprender las mismas 🙂
    Tu hija tiene una gran suerte de poder tener este legado en el futuro.
    Muchos besos guapa!
    Pilar

  2. Cuatro consejos muy valiosos y muy útiles, desgraciadamente los tendrá que ir aprendiendo por ella misma porque hay cosas que por mucho que te las digan hay que vivirlas… y tu estarás a su lado echandole una mano y apoyando. Un besito

    1. Sí, María… con lo que me gustaría a mi ahorrarle el trabajo de aprenderlo! Ojalá tuvieran algun botón que dijera “integrar todo lo aprendido por mamá y papá” y listo! 🙂 Un beso!

  3. 100% d’acord amb tu! tens tota la raó! jo ho intento, però costa i costa….
    Però ara quan hi pensi, m’enrecordaré del post i de la teves recomanacions! un petó! i gràcies!

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