Si tenéis hijos que rondan los 2 o 3 años estoy casi segura que habéis vivido alguna situación así. Yo, con mi pequeña estamos en esta fase: a veces le apetece y a veces se escapa corriendo porque no quiere que la vistamos. Cuando son más pequeños no hay demasiado problema porque los ponemos en el cambiador y los cambiamos con más o menos dificultad ya que a veces se giran, se mueven y cuesta ponerles el pañal.

Pero los conflictos con la ropa entran en su máximo esplendor en la etapa que os he dicho antes. En el ParenTip de hoy no voy a hablar de si tienen que poder elegir su ropa, o no, o cómo gestionar sus preferencias y gustos. Esto da para mucho y me lo reservo para otro día. Sólo me centro en qué podemos hacer si tenemos que vestirles sí o sí y ellos no quieren.

Tenemos que pensar que un niño en estas edades está inmerso en el juego. El juego lo ocupa todo y lo es todo. A veces tenemos tantos conflictos con ellos porque jugamos poco y porque muchas cosas que hacemos con ellos las encuentran súper aburridas porque precisamente, no están regidas por el juego.

Por eso os recomiendo vestirles jugando. Hay mil-i-una cosas que podéis hacer. A nosotros nos funciona mucho animar la ropa: vaya, hacer que el pantalón, la chaqueta o el pañal cobren vida y hablen directamente con ella. Puedes ver como rápidamente pasa de no querer vestirse y protestar a reír y pasarlo bien mientras habla con esa pieza de ropa. Puede parecer raro para quien no lo ha hecho antes, pero muchas veces funciona.

Cuanto más prisa tengáis, menos ganas de jugar e inventar juegos tendréis o sea que os recomiendo que les vistáis sin prisa. Pensad con antelación que si tenéis que salir a tal hora no podéis empezar a prepararlos 5 minutos antes porque va a ser un desastre. Lo mejor es, siempre, ir con tiempo. Los niños llevan muy mal el estrés y la verdad es que los adultos, también. Por eso mucho mejor anticiparnos, y tener en cuenta no agobiarles con prisas. Si vamos bien de tiempo tendremos más paciencia, más mano izquierda y más ganas de jugar que si ya llegamos tarde.

¿Qué otras cosas podéis hacer? Pues cantar, contar cuentos mientras les vestís, hacer el payaso, poneros cosas en la cabeza para que se rían y digan «¡más!»… cualquier cosa que haga que el momento de vestir no sea aburrido y, al contrario, sea divertido y entretenido.

Si os agobia el momento «vestir», intentad mirarlo con sus ojos y poneros a jugar como si tuvierais 3 años y seguro que ya os lo tomáis de otra forma! Cuanto mejor os lo paséis los 2, mejor.

Y tú, ¿qué estrategias utilizas para que el momento de vestirle no sea una tortura para ninguno de los? Cuéntame…

2 Comentarios

  • Marta

    Jo faig servir una titella (que és el Peter Pan) que ajuda a la meva filla a vestir-se.

  • Marilud

    Mi hija de dos años no se deja vestir es una tortura tanto para ella como para mi

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.