ponte en su lugar

Ponte en su lugar

Ponte en su lugar cuando acabe de nacer y llore sin parar. Entiende que llora el parto, el miedo a lo desconocido, la añoranza del lugar de donde proviene, que llora la falta de límites físicos que le daba el vientre materno. Ponte en su lugar incluso cuando no tengas ni idea de por qué llora.

Ponte en su lugar también cuando vaya creciendo y se enfade porque es demasiado pequeño para poder agarrar algo, o para ponerse de pie todavía. No te rías, ni le riñas… Si te pones en su lugar, simplemente, no podrás… Entiende que para él/ella todo es nuevo y que el mundo, tal como lo ve ahora, desde tierra, es todavía lleno de frustración porque es demasiado pequeño para entender y para hacer, a pesar de que sabe, seguramente, muchas más cosas que tú y que yo.

Ponte en su lugar cuando sea mayor y se le escape el pis una y otra vez. O cuando no quiera ir a comprar y se ponga a llorar de esa manera que hace que no sepas dónde mirar. Ponte en su lugar cuando llora porque te vas o cuando se despierte por la noche porque quiere agua, o tiene una pesadilla, o quiere teta, o porque, simplemente, no sabe cómo decirte que sólo te quiere a ti.

Ponte en su lugar cuando no quiera ir a la escuela, o de campamentos, o no quiera ir a casa de los abuelos, o no quiera hacer cualquiera de las cosas que le dices que tiene que hacer sí o sí. Seguro que no te será muy difícil: tú también has sido pequeñ@ y también querías decidir por ti mismo. Ponte en su lugar, entiéndelo, y explícale lo que pasa…

Ponte en su lugar cuando se enfade contigo y piense que eres injusto y se indigne y te diga cualquier cosa de las que no querrías que te dijera nunca. Es rabia, nada más.

No te lo tomes como algo personal y simplemente, ponte en su lugar. Aunque no estés de acuerdo con lo que hace o con lo que opina… es tu hij@, no tú. Entiende que pueda tener sus ideas, su manera de hacer y entiende que, tal vez, no quiera compartirlo. Ponte en su lugar y toma conciencia de que cada uno hace su camino y que la vida dirá cómo debe ser el suyo. Relájate. En el fondo, los padres, tampoco tenemos tanto que decir!

Ponte en el lugar de tu compañer@ cuando tengáis maneras distintas de criar. Cuando no veáis las cosas de la misma forma. Provenís de dos lugares, de dos mundos, de dos familias, de dos realidades que, muy probablemente, no se parecen. Es normal que no seáis iguales y probablemente por eso os eligísteis uno al otro. Ponéos en el lugar del otro para intentar entenderos, para poder comunicaros y dialogar desde el entendimiento y no desde el reproche.

Ponte en el lugar de aquella madre/padre que no hace nada como tú lo harías. Intenta entender sus circunstancias, su realidad y su óptica porque desde aquí, seguramente, no se sentirá tan juzgad@ y entonces, con un poco de suerte, tampoco te juzgará a ti. Podrás respetarle dentro de la divergencia y quién sabe si, algún día, incluso podréis acercaros.

Ponerse en el lugar del otro no resuelve el conflicto, muchas veces, pero da una punto de partida. Un punto de partida sincero, cercano, que no aleja sino que acerca y desde aquí, todo es infinitamente más fácil.

Con un hijo, con la pareja, con el vecino, con la suegra o con aquella madre que te encuentras en el patio de la escuela. Y en el fondo, sólo es cuestión de práctica, no es tan difícil.

Y a menudo, la gente de nuestro entorno, aunque sea por puro mimetismo, empiezan también a ponerse en nuestro lugar y entonces nos sentimos respetados, tenidos en cuenta, entendidos y entonces sí que todo, todo, todo… es mucho más fácil.


[thrive_leads id=’6503′]

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest
Share on linkedin
LinkedIn
Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

9 respuestas

  1. Hola Míriam! Llegint-te m’han vingut dues frases de mites meus, el primer és un mite infantil: Xesco Boix i diu així: “Si ens deixessim de romanços i ens estimessim com cal, el món podria ser un paradís”. I la segona és del Carles Parellada, un mite actual: “mira-t’ho amb bons ulls”, o mira-te’l/la amb bons ulls”, molt semblant al “posa’t al seu lloc” que tu proposes!!
    Si noia, com ens costa quan estem enfadats, però que bonic que és quan ho podem fer, i com ens acoosta !!
    Gràcies un cop més per fer-nos veure el costat positiu, i amorós de la vida!

    1. Hola, Maria!
      Sí, aquestes frases que tu dius també són precisament això… Perquè a vegades sembla que tinguem més per costum mirar amb “mals” ulls que amb “bons”, oi?
      Una abraçada!

  2. I tant Miriam!!! L’empatia, que important és!!!
    Ser capaç de deixar “l’ego” per uns moment i posar-se a la pell dels altres… No tenir por a canviar d’opinió i fins i tot reconèixer que es pot fer d’altres maneres, fins i tot potser millor.
    Cal entrenament i humiltat, però funciona. I els infants ho agraeixen moltíssim!!!
    Petó!

    1. Hola, Mariona…
      Ai, l’ego… és bestial el que costa deixar-lo enrere, oi? Sí, per posar-se a la pell dels altres cal humiltat, reconèixer que potser en podem aprendre alguna cosa, que potser no som tan diferents, o sí, però que en essència, som de fet, la mateixa cosa!
      Una abraçada

  3. Estoy de acuerdo…aunque a veces no lo tenemos tan presente el ponernos en el lugar del otro… Intentaré ponerlo en práctica más a menudo. Gracias por ti reflexión

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.