¿cotizas al alza?

Y tú, ¿Cotizas al alza?

Esto de tener un hijo es un poco como la Bolsa. Hay épocas de la vida en que tú, madre, cotizas al alza y tus acciones valen un precio impagable.

Hay otras épocas en que cotizas a la baja y en cambio, las acciones de tu pareja remontan a unos niveles inverosímiles.

Entonces parece que tocas el suelo y que quizás te acabarán echando del parqué de valores pero tú te mantienes allí, tranquila, hasta que te das cuenta de que quizás no cotizabas tan a la baja y tus acciones vuelven a subir.

A veces todo ello fluctúa más que la Bolsa de verdad, y depende del momento del día, de la actividad que estés haciendo con tu hijo… Incluso hay ecosistemas familiares en qué unos se lanzan opas hostiles a los otros, para cotizar ellos al alza…. Porque aquí todos tenemos acciones: madres, padres, abuelos, tíos, primos, canguro,… Pero, vayamos por partes:

Podemos decir que durante dos años y medio o tres yo he cotizado muchísimo al alza. Digamos que arrasaba.

Yo era la más mejor para ella: era su Dios. Durante el primer tiempo yo era su alimento, su todo, y casi no sabía donde acababa ella y donde empezaba yo. Éramos lo mismo de una manera inconfundible.

Ella fue creciendo y mis acciones se fueron manteniendo a la hora que las de mi compañero, su padre, iban subiendo. Él cotizaba al alza en los momentos de juego, en los momentos divertidos, en los días de fiesta

Y yo en cambio, sólo cotizaba al alza cuando ella se hacía daño, tenía sueño o hambre, o tenía algún disgusto. Por lo tanto, las acciones de cada uno tenían un valor muy alto dependiendo del momento y de la situación. Había, de hecho, un cierto equilibrio.

Ahora, desde hace un tiempo, yo cotizo claramente a la baja.

Él ha subido a niveles nunca vistos hasta ahora en casa y él es lo más mejor. Es su Dios, su todo.

Adora su padre. “¡Quiero a papá!” grita cuando se hace daño o cuando ya está cansada y quiere el cuento para ir a la cama.

“Quiero a papá” dice a la hora de comer si él todavía no ha llegado. “¡Quiero a papá!” dice a veces cuando lo tiene al lado… ¡por la costumbre de decirlo, supongo! 🙂

La cuestión es que lo quiere con locura, le encanta jugar con él, le encanta que la “salve” de los momentos en que se hace daño o tiene miedo de algo…

Y yo, pues lo observo todo con cierta curiosidad. No estoy acostumbrada a cotizar a la baja pero, francamente y con la mano en el corazón, tampoco me desagrada.

Tiene su qué. Puedo hacer cosas que no hacía: ir a cenar tranquila, relajarme porque sé que ahora a quien quiere es a él, cuidarme algo más, estar más por mí (¡que no está nada mal, para variar!), etc.

Y en el fondo… ¡no pasa nada! Porque sé, de alguna manera, que mis acciones, aunque aparentemente estén bajo mínimos, es sólo un espejismo; porque hay siempre una base sólida que hace que esto nuestro ya esté absolutamente consolidado y no haya que sufrir por ello, por si se desvanecerá nuestro vínculo o no.

Y al mismo tiempo, me encanta que ahora sea el suyo (de él con ella) el que explote con fuerza y esté en su punto álgido. Me lo miro admirada y llena de amor hacia los dos.

¿Que más puedo pedir? ¡Que las dos personas que más quiero se amen así y disfruten es fantástico! Ahora él puede gozar de esto que yo he tenido durante tres años: cotizar al alza… ¡Cómo le gusta ver que su hija le quiere tanto!

En casa no nos lanzamos opas hostiles: no tenemos celos de que uno cotice al alza y el otro a la baja o viceversa.

Lo aceptamos como una dulce fluctuación en esto tan apasionante cómo es criar los hijos. No nos entra miedo de perder lo conseguido, porque esto no es como un parqué bursátil real: aquí nadie pierde.

Todo es para ir a más, para ganar todos. En bienestar, en amor, en vínculo familiar, en base, en cimientos. Construir dentro de este ir y venir dulce y amoroso es fácil. ¡Y me encanta!

Y tú,… cotizas a la alza o a la baja, como yo ahora? 😉


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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

6 respuestas

  1. Hola Míriam! Quan va nèixer la Bruna, i tenia qualsevol coseta es calmava ràpidament amb en Francesc, t’haig de confesar que a vegades, pensava ostres! i jo què!? pensava que nomes volia al papa en tot moment jajajaja però tampoc em va costar gaire adaptar-m’hi….ara jo ara cotitzo clarament a l’alça i m’encanta quan arribo a casa que se’m llençi als braços, o em perseguiexi per tota la casa i se’m agafi als pantalons perquè l’agafi a coll!! , o quan es fa mal o te gana…es que me la menjo!!! 😀 Però n’estem aprenent i també esta bé observar aquest puja i baixa! De fet ens cau la baba a tots dos quan veiem que esta amb l’un o amb l’altre! de que hi hagi tant d’amor escampat per la casa! Una abraçada!!

    1. Hola, Jèssica!
      Que bé! És xulo oi, cotitzar a l’alça? Però també té les seves coses bones cotitzar a la baixa i veure com les accions de l’altre pugen i pugen… De sobte quedes més… “alliberada” i pots fer altres coses. Fins un dia, que les teves accions tornen a cotitzar a l’alça i així anar fent… Potser un dia, a l’adolescència (qui sap), cotitzem tots dos a la baixa! Això també serà nou i n’hauré d’escriure un post…. 😉
      Petons!

  2. Hola Miria, jo ara, com tu, cotitzo a la baixa. Aixo va comencar fa cosa de 3 setmanes i jo el primer que vaig pensar es que alguna cosa debia estar fent malament. Pero vaig parlar amb algu i em va dir, tal i com tu expliques. que es normal, que amb mi ja te un vincle i ara li toca omplir-se de vincle amb el seu pare. Sincerament, una mica de gelos si que vaig sentir. Ara, com ja se que es nnormal, ho visc com tu i em puc dedicar mes temps a mi, que tambe va be. Gracies

  3. Hola Míriam! M’encanta tot el que escrius. Jo actualment estic en un punt mig: Continuam cotitzant a l’alça amb el meu menut de 27 mesos (enganxadíssim a mi i a la “mameta”, com diem a Mallorca quan ens referim al pit) i a la baixa amb la meva filla de 5 anys i 10 mesos. De totes maneres sempre hi ha fluctuacions importants, no és una tendència absoluta. Una abraçada!

  4. Hola! Ara mateix jo cotitzo a l’alta amb na Júlia que té 9 mesos. I alhora cotitzo a la baixa amb na Bruna, que té tres anys. I sa veritat que em fa una mica de peneta… De tota manera va bé saber que també us passa a altres. Una abraçada!

  5. Acabo de empezar a cotizar a la baja, no muy a la baja pero ya he recibido los primeros : no, con Amatxo nooo, con aitatxoooo!! Y es un shock, duele en lo más profundo!!!!

    Pero como dices, hay que verlo desde otra perspectiva y como una oportunidad para mi pareja y el ahora,. Para que afiancen vínculo y yo pueda dedicarme más a mi, aunque sean 10 minutos.

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