Felicidad

Hemos volado!

2.11.2011

Hoy hemos vuelto a casa con lluvia, un poco de niebla y frío. Mucho más frío que el que hacía en Tarifa, en Cádiz, que es donde hemos pasado las vacaciones. He llegado contenta, algo que no siempre me había pasado a la vuelta: a veces volvía enfadada o triste porque no quería que se acabaran las vacaciones. Esta vez, si hubiera podido elegir, también hubiera escogido alargarlas, pero hay algo que ha cambiado. He conseguido disfrutar de marcharme de casa y también de volver. Puedo disfrutar de romper la rutina y hacer algo totalmente diferente, y también puedo disfrutar de recuperarla y de hacer lo que he hecho tantas veces. Es una sensación dulce, de estar en paz con lo que hago y donde lo hago.

Nos lo hemos pasado muy bien. Hemos reído mucho. Hemos descansado mucho. Hemos comido mucho. Hemos estado muy juntos en todos los sentidos (el espacio de las autocaravanas no hace que puedas alejarte mucho y por lo tanto, digamos que son unos días en los que estás más cerca que nunca). Hemos estado a gusto, no me ha sobrado nada. Nos ha hecho buen tiempo… En Andalucía se vive muy bien, es una de las conclusiones del viaje. Al menos en Tarifa, al sur, en la costa… Una buena temperatura, buena gente, buena comida, buen paisaje… Me gusta.

Estas vacaciones han servido para algunas cosas, como por ejemplo, reconciliarme con el mar y con el viento. El mar, lo expliqué en un post (“EL MAR“) no me ha gustado nunca demasiado. Pues en estas vacaciones me ha encantado: no me cansaba de mirarlo, de estar cerca, todo el día. De escucharlo y de olerlo. De oírlo salvaje. Y con él… el viento. Aquel que me provocaba siempre dolor en la oreja derecha cuando soplaba demasiado fuerte, aquel que me molestaba y a quien no le encontraba ningún sentido. Pues bien, el viento me ha gustado. En Tarifa es extraño el momento en que no sopla con fuerza. He estado tres veces en mi vida en aquella costa y siempre me he encontrado un viento bestia, de esos que si no vigilo, me tumba. Estas vacaciones ¡he volado! Con Laia, en la playa, estirábamos los brazos y empezábamos a correr gritando y sintiendo el viento en la cara, el cuerpo y casi el alma, porque se te colaba por todos los rincones de tu ser sin dejar ningún sitio sin ventilar! El viento hace tan ruido que hace conectarte un poco más a ti. Cuando sopla fuerte no puedes sentir nada más que no seas tú y a mí, eso me ha ido bien, porque me costó un poco encontrarme.

Los próximos días os contaré cómo capeamos los viajes largos con una niña de 2 años, qué “momentos” intensos he vivido estos días, que nos ha pasado o que he visto en relación a la crianza de los hijos. La frase de las vacaciones ha sido esta: “¡TOY CONTENTA!” que es lo que ha dicho una y otra vez Laia durante estos 10 días. Verla feliz ha sido una constante y por suerte, sus padres, nos hemos reconciliado con esta “nueva” manera de hacer vacaciones con hijos. Ya no nos ha molestado no poder hacer la siesta cuando la habrías hecho por ganas, por ejemplo, y no podías, o ver que las vacaciones con hijos conllevan otro “ritmo”. Creo que hemos entrado en otra etapa, en algunas cosas ya no somos tan novatos como un tiempo atrás y la experiencia, como siempre, termina facilitando y mucho, las cosas.

Yo también “toy contenta”. Hoy… de estar en casa y de estar con vosotros.

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

14 respuestas

  1. Bienvenida!!! No sabes como te envidio ( pero con cariño). Yo siempre he amado el mar y la brisa que emerge de él, me relaja, me recarga, todo mi ser lo necesita.. así que he podido sentir por todo mi cuerpo el viento que disfrutaron solo con leer tus palabras. Pronto vendrán nuestra vacaciones con mucha playa, sol y, por supuesto, mucho viento del nordeste. Que buenas vacaciones. Que bien que tes feliz de volver. Nosotras felices de recibirte. Un abrazo!!

    1. Zary… qué bien que pronto os toque a vosotros! Y puedas volver a disfrutar del mar, del viento en la cara como hicimos nosotras, corriendo y riendo como si la vida fuera aquel momento, nada más. Qué bien reencontraros! Un abrazo hacia el otro lado del Atlántico! 😉

  2. M’alegro que hagi anat bé.
    Jo recordo que el primer any que vam fer vacances amb la petita, em va costar una mica agafar aquest nou ritme del que parles. Però aquest estiu, ja hem disfrutat molt els tres de els vacances.
    Tot és qüestió d’adaptar-se!
    Que vagi bé la reentré!

    1. Sí, adaptar-se i entendre que algunes coses són ara diferents. Tots necessitem el nostre temps, suposo. Les nostres primeres vacances no van ser molt “genials” (ja ho vaig explicar en un post) però per sort, tot ha anat canviant 😉 Gràcies pel teu comentari, Onavis!

  3. Que guay!! Me encanta Tarifa, también es nuestro retiro de tranquilidad, me encanta ir a finales de septiembre, es un sitio muy especial… Me alegro mucho de que lo hayais pasado así de bien. Muchisimos besos

  4. Ben tornada!!! Quina enveja (sana) m’ha fet llegir-te. M’alegro de que hague pogut disfrutar de les vacances en família. Es veritat que les vacances amb nens tenen un ritme diferent però un cop t’hi amotlles és molt divertit!!!!!

    1. Gràcies Anna! Sí, com tot, té el seu procés, també amotllar-se a les “noves” vacances amb fills. És normal, els primerencs, mai abans havíem fet vacances amb nens petits i nostres! jajaja… Una abraçada.

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