Subrealismo

Imaginación

28.3.2012

A veces envidio la imaginación que tienen los niñ@s; pueden convertirte el lugar más «normal» en un mar lleno de peces de color lila que hablan y miran Pocoyó por la tele, o de repente transportarte al paisaje más surrealista y encantador al mismo tiempo. Me pregunto en qué momento de nuestra vida la imaginación va perdiendo fuerza, qué circunstancias o situaciones hacen que vayamos reprimiéndonos, que nos vayamos callando lo que imaginamos cuando somos pequeños… hasta el día que de imaginación nos queda más bien poca.

Ahora, que vivo el mundo fantástico, ingenioso y sorprendente de Laia, me doy cuenta que en esto de la imaginación (como en tantas otras cosas) me da diez mil vueltas. El primer día que le dije que la había tenido dentro de mi vientre me dijo que sí, que ya lo sabía, que le gustaba mucho estar allí dentro leyendo cuentos. Más adelante, su imaginación se fue expandiendo. ¿Qué hacíamos y qué hacemos? No cortarla. Dejarla hacer, dejarla inventar, imaginar, jugar, explorar… En vez de cortarla, de hacerla venir a nuestro mundo, nosotros entramos al suyo. ¿Quiénes somos nosotros para decirle que lo que imagina no es verdad? Ella lo vive tanto y tan intensamente… que… ¿no es un poco real?A menudo me dice: «mi hijo está durmiendo… estaba cansado y lo he tenido que pasear un rato» «Ah sí, tienes un hijo?» «Sí, se llama Rita» «ah» «y tengo otro hijo en la barriga» «ah sí? Felicidades… cuando nacerá?» «Todavía no toca, tiene que crecer»… Es una conversación habitual en casa, hablar de los hijos que dice Laia que tiene… O hablar de un monstruo que ha visto y a quien ha invitado a comer… «Cuidado, mamá, que el monstruo está sentado aquí, no lo aplastes» Y tengo que ponerme un poco más allá…

A veces nos construye una piscina y nadamos por el comedor. Otras esquiamos en la habitación y damos saltos. Otras me asegura que está dentro del cine (no ha estado nunca), o que está conduciendo el coche y que enseguida me pasará a buscar… Se lo pasa bomba. La miro y veo que disfruta con todo lo que se inventa y se imagina, y es entonces cuando pienso… ¿qué día llegará el primero que se reirá en su cara? ¿Cuándo y quién será? ¿En la escuela? ¿Algún amigo? ¿Algún adulto (que de estos también los hay!)? Aquello de: «¡Pero qué dices! ¡Tú no puedes tener hijos en la barriga!» o «¡Pero si aquí no hay ninguna piscina!», o «¡Eres tonta, tú no puedes conducir!»….

Y me sabe mal porque sé que pasará y que ese día, se le cortarán un poco las alas. Que es ley de vida y que seguro que también me pasó a mí, y a ti, y al otro… pero me sabe mal. No sólo porque sea mi hija y me sepa mal que alguien se ría de ella, sino porque lo siento también por todos nosotros. Por cada imaginación desgarrada, por cara vez que un adulto se ha reído del mundo maravilloso de un niñ@ en plena efervescencia imaginativa, por cada mundo fantástico que se ha roto en pedazos para siempre. Porque cada vez que se apaga un poco nuestra imaginación, nos volvemos un poco más aburridos, más como la masa, menos alegres y menos espontáneos. Porque cada vez que se nos dice: «Estás loco, eso es imposible», nos creamos un límite un poco más cerca y aunque no nos demos cuenta, nos dibujamos una barrera transparente ante los ojos.

Porque cada vez que a un niñ@ se le cortan las alas de la imaginación, ¡le ponemos más difícil volar! Y en este mundo, en el que a los adultos nos cuesta tanto, necesitamos niñ@s que nos enseñen cómo se hace eso de volar, y reír, e imaginar, y sobre todo… ¡VIVIR!

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

8 respuestas

  1. ¿Sabes que podrías hacer? Blinda a tu hija. Sé tu la primera en reírte de ella. Túmbala pero ayúdale a levantarse y seguir. Lo importante para volar no es tener alas si no un gran tren de aterrizaje. Enséñale a aterrizar y así sabrá que podrá volar siempre dónde sea y cómo quiera. Gracias por compartir su imaginación y por hacernos VIVIR 🙂

    1. Hola Desmadreando.
      Entiendo lo que quieres decir pero yo esto nunca lo haré, o espero no reírme de ella ni de su imaginación nunca. Lo que sí que haré es intentar explicarle el valor de la imaginación y también, que hay gente que no tiene ni pizca. Estaré a su lado si alguna vez alguien la tumba y la ayudaremos a levantarse.

      Un beso

  2. Creo que en casa nunca nadie se río de mi o de mis fantasías. Me animaban a dibujarlas o escribir sobre ellas cuando ya podía hacerlo. Recuerdo incluso el compartir fantasías con mi hermano y dos amiguitos vecinos: en horas de la siesta de los padres nos poníamos a jugar en una de las casas con la única condición de no hacer demasiado ruido. Una tarde estábamos en una habitación vacía, los cuatro recostados en una manta mirando al techo y de pronto nos tumbamos y decidimos que era una alfombra voladora y entre todos nos íbamos contando el paisaje del mundo fantástico que visitábamos y así pasamos por lo menos una hora. Qué bueno que acompañes a tu hija en sus fantasías, quien sabe si no serán su propio escudo.

    1. Hola!!!

      Lo celebro, señal que también valoraban la imaginación que teníais los niños de la casa. Esto es muy importante, creo… y ves, pasados los años aún lo recuerdas perfectamente y es, por lo que veo, un feliz recuerdo. Enhorabuena.

      Besos

  3. M’encanta! a mi un dia al taller de criança on porto al Joan, em va dir mira mama neu! i jo! no Joan això no és neu! sort que em van «cridar l’atenció» i aquell dia vam parlar del tema, perquè dec portar el registre tant registrat, que a mi em deurien tallar les ales sovint… i vaig pensar molt i des de aquell dia ens ho passem pipa!
    Per exemple,
    ara cada nit al vespre tenim un llop a casa! ens amaguem sota el llit, al Joan li encanta renyar-lo! i li diu! Fora llop, marxa d’aquí que estem la mama Pilar i el Joan, foraaaaaaaaa o (menfafaré)! jajajaja a mi m’encanta escoltar tot el que s’imagina, toquem tambors, fem carreres amb més nens imaginaris, jejeje tot una aventura que la disfruto a diari amb ell!!!

  4. Me ha encantado el post, mi nene es aún pequeño y nunca lo había pensado pero después de leerte he decidido que yo también le acompañaré a su mundo de fantasía siempre.

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