Verano 2013

 

Hace días que sé que estás dentro de mí. Bueno, quizá aún no eres exactamente dentro pero lo que será tu cuerpo físico ya se está formando. Soy muy feliz, quería que lo supieras. Sé que lo sabes ya a estas alturas, pero quería decírtelo. Te quiero desde mucho antes de tenerte en mi vientre. Te pensaba, te imaginaba,… hasta el día que con tu padre decidimos que ya era hora de que vinieras. Y has llegado, rapidísimo, más de lo que nos imaginábamos. ¡Y estamos muy contentos! Hace muchos días que no tengo ninguna duda de que estás con nosotros, pero ayer me hice el test de embarazo, para corroborarlo. En menos de 30 segundos la prueba ya marcaba que sí lo estabas. Fui feliz  De tener una evidencia que ya sabía y sentía, pero tener algo físico que dijera «ey, ¡que es cierto!».

 

Me encuentro muy bien. Sólo más cansada de la cuenta, como anclada al suelo. Pero muy bien. Más tranquila, más pausada y con mucho sueño. Igual que cuando tuve en la barriga a tu hermana Laia. También me encontré así de bien. De bien y de feliz.

 

Ahora ya siento que estamos completos en nuestra familia, ya siento que somos los cuatro que teníamos que ser. Sentía que faltaba uno, no sé por qué, desde hace mucho tiempo . Y ahora ya estoy segura de que estamos todos. Y sentirlo me gusta.

 

Me gusta dirigirme a ti, es como estar más cerca aún. Empezar a hablarte,… ¡y a tocarte! Hace días que instintivamente me toco la barriga, la acaricio, me duermo con la mano encima… Supongo que es la manera que tenemos las madres de empezaros a acariciar, a mecer. De empezar a vincularnos también con el tacto.

 

Te quiero tanto… no pienso en nada, ni en cómo irá todo, ni en cómo serán estos meses que nos faltan de gestación. Sólo te siento cerca, sólo te siento seguro a mi lado y con eso, ahora mismo, tengo suficiente. No quiero preocuparme por nada, no quiero agobiarme por nada. Quiero ir fluyendo, como aquel río donde supe que estabas dentro de mí pero todavía no se lo dije a nadie… Fluir e ir dejando que todo cambie, poco a poco pero sin pausa… Ir dejando que crezcas, irme situando, irnos acomodando en esta nueva familia de cuatro que apenas comienza. Sólo eso. Contigo cerca mirándonos. Contigo cerca conociéndonos, observándonos, amándonos . Y nosotros hablando de ti, imaginándote, queriéndote cada día un poquito más.

 

¿Sabes? tu hermana hoy ha sabido que estás aquí. Se lo hemos dicho cuando nos hemos despertado y nos ha mirado extrañada «¡pero si la barriga es pequeña!» Y le hemos dicho que debías ser todavía del tamaño de una lenteja . «¡Ah!», dijo, y parece que ha intentado imaginarte diminuto. Al cabo de un rato, me ha dicho «quiero entrar en tu barriga para empezar a jugar con él» . Ya lo ves… ¡parece que ya tiene ganas de verte!

 

Te quiero mucho.

 

Tu madre.

9 Comentarios

  • Raquel

    qué màgic és tot això de l’embaràs. Us torno a felicitar.
    Gràcies per compartir amb nosaltres aquests textos tan íntims.

    una abraçada

    • Míriam

      Gràcies Raquel. Sí, l’embaràs és màgic!!! Es crea una nova vida… és apassionant! 🙂
      Petons

  • mónica

    Precioso sin mas, gracias y felicidades a los cuatro!!

  • Isabel Ortiz

    Que bello mensaje que ojala fuera para todos los niños y niñas del mundo en su gestación.

    • Míriam

      Gracias Isabel. Todos los bebés del mundo merecen ser deseados.
      besos

  • Montse Ayala

    Apa, que xulo el comentari de la Laia…. M’encanta. Quins records: aquesta mà contínuament a la panxa, acaronant. Gaudeix, que la Laia ocupa espai i temps que en un segon embaràs es troben a faltar. Un petó.

    • Míriam

      Hola, Montse!
      Sí, ho estic fent. Les vacances i una arrancada lenta ho estan fent tot molt fàcil, la veritat. Una abraçada

  • Zary

    Que felicidad Miriam!!! Gracais por compartirla!!

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