La madre cansada

Estoy en el parque y veo una madre con un bebé y cara de cansada. No sé quién es, ni qué le pasa, pero es innegable: está cansada. Me la imagino demasiadas horas al día sola con el bebé y demasiada gente juzgándola.

Tanto si lo hace de una manera, como si lo hace de otra, esto da igual: todos se sienten con el derecho de decirle qué debe hacer para ser mejor madre.

Todo el mundo pone su granito de arena para que, en vez de sentirse más fuerte, se vaya sintiendo cada vez, más minada. Y sí, quizás es con buenas intenciones que lo hacen, no digo que no, pero… ¿con qué resultados?

A veces me imagino cómo sería si todos, cuando viéramos una madre con un bebé y cara de cansada, dejáramos de juzgar y preguntáramos, sólo «¿qué necesitas?».

Si nos permitiéramos callar y escuchar qué nos pide, qué puede querer, una madre que tiene un bebé y que en el parque, tiene cara de estar demasiado cansada. Quizás sólo necesita que le echemos una mano, o no sentirse tan sola.

Quizá necesita que le digamos que lo hace bien, que tiene razón que ser madre a veces cansa… Quizás necesita un abrazo, o apoyo para poder defenderse. Quizás necesita sentirnos cerca para tener fuerzas y hacer lo que el cuerpo le pida.

Una madre cansada, una madre que está demasiado cansada, lo ve todo negro. Generalmente se siente sola y tiene la sensación de que no tiene fuerzas.

No tiene fuerzas ni para jugar a veces, o para arreglarse, o para conversar un momento tranquilo con su pareja, o para decir a familiares y amigos que le gusta hacer de madre, o para explicar que cría tan bien como sabe y tan bien como puede. Que ama a este hijo, que llo ama más que a ella misma y que nunca haría nada sabiendo que puede dañarlo o que puede ser perjudicial para él.

Una madre cansada que se siente sola pierde todo su poder, o quizás no lo pierde, pero no lo encuentra. Se olvida que lo tenía y si todavía no lo había encontrado, en estas circunstancias, todavía le resulta más difícil sentirlo…

Y quizás es una sensación mía, tal vez no sea cierto, pero me da la impresión que hay muchas madres cansadas.

Madres de bebés, madres de niños pequeños y de niños mayores, madres de adolescentes y madres de chicos y chicas que empiezan o intentan independizarse…

Madres cansadas que no han terminado nunca de encontrar dónde apoyarse y que han tenido que irse apuntalando a costa de un esfuerzo interminable que las ha agotado por dentro, que las ha dejado casi sin aliento.

Madres que acaban siendo puntales, es cierto, pero que no consiguen quitarse de encima esa sensación de cansancio que nunca se acaba.


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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

16 respuestas

  1. Totalment d’acord quan dius que el cansament, la son, el dormir poc… fa que tot ho vegis negre, que perdis el centre…Després, quan aconsegueixes dormir , veus que estaves fatal i que has sobreviscut no saps ben bé com… Per sort, tot passa…però amb suport, amb companyia i molt amor sempre és millor i més fàcil!

  2. Efectivamente,somos muchas las madres cansadas…de soportar la mirada del mundo sobre nuestra manera de hacer o no hacer las cosas, de que nos culpen de todo aquello que no gusta de nuestros hijos…si el niño suspende,será porque la madre no lo ayuda,si el niño no se comporta de forma adecuada será porque la madre no lo sabe educar…y así hasta el infinito.Por no hablar de los consejos contradictorios,cuando unos te dicen «no llegas» y los otros te dicen «te pasas»…es muy muy cansado

    1. Hola Nuria,
      Sí, es como si nunca estuviera nada al gusto de nadie, ¿verdad? Por eso es mucho mejor pararnos a sentir y actuar y hacer como nos guíe el corazón… Y esto, tantos juicios de terceros encima nuestro es agotador, como tu dices…
      Un abrazo

  3. Hola a totes,
    la veritat és que el cansament és el pitjor enemic d’una mare o un dels pitjors enemics, aquest juntament amb les «comparacions», pq a mi tot sovint em passa que em comparo amb altres mares i penso que ho fan molt millor… i el cansament encara ho accentua tot més i mes.. pq de vegades el pitjor jutjador som nosaltres mateixes… ais… sort que els petits somriuen tot sovint i tot plegat es fa molt més facil de portar endavant.. 🙂

  4. Cansadas de exigencias… No solo de nuestros hijos y bebes, de tener la casa limpia, de ser una numero uno en tu trabajo, de tener ganas de salir de marcha, y de sexo, y de estar delgada, y de ir a la moda, y de tantas imposiciones q no nos deja disfrutar de lo mas importante que hemos querido hacer en nuestra vida SER MAMAS.
    Un besazo miriam!!

  5. Com sempre, encertadissima. Estem sempre cansades pero jo delego bastant i el meu marit m’ajuda molt. I eiii carregues les justes, a viure i a disfrutar de la familia i tot l’altre anar fent!! Bon any guapa!!

  6. Doncs jo estic passant per això en aquests moments….no hi ha un sol dia que al llevar-me no pensi si podré seguir amb aquest ritme …. no em sento jutjada, ningú m’ha fet cap comentari….si que em sento sola i poc recolzada, el meu marit ajuda amb les coses de casa, però qui va tot el dia de bolit, que ha de pensar en tot….sóc jo i això esgota
    M’agradaria un : que bé ho fas! Com puc ajudar? No m’estranya estiguis cansada…..perquè més aviat quan em queixo, sento com si em queixés sense motiu i em fa sentir fatal
    Gràcies per les paraules, Miriam
    M’hi he sentit reflectida

    1. Oh, Núria, em sap greu. T’abraço ben fort, i alhora, et recomano que busquis algun grup de suport a la criança al teu municipi. Allà potser trobes el recolzament que necessites. Sort!

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