Hoy os traigo al blog una persona a la que quiero muchísimo. Nos conocemos desde los 4 años y hemos vivido muchísimas cosas juntas. Se llama Mònica Casas (solpelvic.es) y es una de las amigas más importantes de mi vida, pero lo que nos importa hoy es que es una fisioterapeuta como la copa de un pino y además, está especializada desde hace 15 años en suelo pélvico. 

Justamente por eso quería hacerle las preguntas que veréis a continuación, porque hay tanto desconocimiento sobre este tema que creo que nos vendrá muy bien a todas conocer más cosas sobre esta parte tan importante de nuestro cuerpo. 

– Mònica, gracias por aceptar la invitación de participar en mi blog… Supongo que no he dicho nada raro, ¿verdad? El suelo pélvico sigue siendo una zona con mucho desconocimiento por parte de todos….

Hola Miriam, gracias a ti por proponérmelo, porque si es cierto que sigue siendo un terreno muy desconocido i desvalorizado si tenemos en cuenta del esfuerzo que tiene que hacer diariamente cada vez que nos mantenemos en pie. Y es que sostiene todo el peso de nuestras vísceras (vejiga, matriz e intestinos), más la gravedad i las presiones que ejercitamos diariamente cuando hablamos, reímos, tosemos, estornudamos o cogemos pesos…

En cada uno de estos esfuerzos diarios, se producen aumentos de presión internas que se transmiten a través del diafragma impactando directamente sobre el abdomen. Este, si goza de buena salud, absorbe el 90% del impacto y, el 10% restante se encargará de absorberlo nuestro suelo pélvico…

Así que poca broma….

Empiezo así para que os deis cuenta de la importancia de que exista una buena sinergia o cooperación entre el abdomen y nuestro suelo pélvico…. Dicho de otra manera: no sirve de nada que nos obsesionemos en recuperar nuestro abdomen prescindiendo de nuestro suelo pélvico o viceversa. Uno depende del otro.

– ¿Qué salud dirías que tiene el suelo pélvico (generalizando) de las mujeres en nuestro país? ¿Es una zona que nos hemos cuidado o más bien al contrario? 

Aunque si es cierto que nuestro suelo pélvico por fin ya forma parte de nuestra anatomía, queda todavía mucho por descubrir, entender y prevenir.

De hecho todavía hay, en general, el chip de que si Concha Velasco con lo estupenda que es puede confesar públicamente que tiene pérdidas de orina…. pues ya está nosotras también….

El mensaje de que tenemos pérdidas de orina porque envejecemos es erróneo. Si tenemos pérdidas de orina es simplemente porque el suelo pélvico nos advierte de que hay alguna carencia… De que alguna cosa no va bien.

Hay que saber escucharlo y acudir al especialista y saber exponerlo con naturalidad, sin tabúes, sin reparo y huir de la resignación o de la respuesta de «es normal”… Que sea «habitual » es muy distinto a que sea normal….

Un muy buen ejercicio de prevención y consciencia corporal que podemos traspasar a nuestras hijas cuando ya son adolescentes es aprender a integrar su suelo pélvico….

La consciencia corporal de este las reafirmará como mujeres, y las preparará para afrontar un buen apoyo durante la gestación y durante el parto, un expulsivo eficiente

Y ahora os cuento una anécdota: en China, cuando las niñas tienen la regla, sus mamás les regalan una bolas chinas para que sean unas buenas Geishas en la cama… Ejercitan su suelo pélvico desde pequeñas con ese fin.

A raíz de esto, se ha visto que en China las mujeres se recuperan estupendamente de los partos, tienen unas fases de expulsivo en el parto rápidas y eficaces y no existe prácticamente la pérdida de orina. Todo esto porque logran llegar al embarazo con un suelo pélvico como el quádriceps de Messi! 🙂

– ¿Qué es lo que recomiendas para cuando acabamos de parir?

Lo que yo recomendaría sería una revisión específica por un especialista para que pueda determinar el estado tanto del abdomen, diafragma y suelo pélvico después del parto.

El embarazo genera un cambio estructural inevitable tanto si este finaliza en cesárea como en parto vaginal. Por eso es importante personalizar cada necesidad de forma individualizada.

Podemos encontrarnos cicatrices dolorosas, contracturas musculares por fatiga o sobre-esfuerzo también derivadas de un parto traumático. O bien descenso de vísceras, pérdida de tono muscular….

Es por todo eso que no conviene enfocar la recuperación post-parto de una única manera y globalizada pues correríamos el riesgo de no ser eficientes en la recuperación o perjudicar el suelo pélvico.

– ¿Cuándo podemos empezar con los ejercicios de Keggel?

Como ya te he dicho, no siempre son beneficiosos. Dependerá de si el suelo pélvico está o no contracturado…. Si no lo está, lo ideal es empezarlos 24 horas después del parto para poder activar el suelo pélvico y prepararlo para que vuelva a actuar de soporte cuando la mamá vuelva a incorporarse.

– ¿Y con los abdominales hipopresivos? ¿Cuándo empezar y por qué?

En cuanto a lo hipopresivos hay que empezarlos justo después de la cuarentena que es cuando la matriz recupera su tamaño natural…. Mientras no empezamos, es bueno tener un control activo de la faja abdominal, apretando el abdomen hacia dentro, lo que nuestras abuelas tan sabias nos decían «esconde barriga”.

Deberíamos evitar las fajas abdominales post-parto pues desactivan y des-comprometen la musculatura abdominal de forma instintiva y natural provocando mas atrofia muscular.

– ¿Hay algún deporte que para la salud de nuestro suelo pélvico, las mujeres debamos evitar? 

Nuestra anatomia no esta «diseñada» para amortiguar impactos. Todos los ejercicios de impacto (saltar, correr, padel…) perjudican la salud de nuestras articulaciones de extremidades inferiores y obviamente también de nuestro suelo pélvico…

Tampoco aquellos ejercicios hiper-presivos (donde mantenemos una apnea durante un esfuerzo concreto provocando un descenso de nuestro diafragma) como por ejemplo speening o el clásico abdominal de flexión de tronco si este se hace sin aspiración…

– ¿Qué es el dolor pélivico crónico?

Se entiende por dolor pélvico crónico aquel dolor que convive con nosotros de forma mantenida en nuestras actividades diarias durante mas de 6 meses de evolución.

La causa de este dolor acostumbra a ser por contracturas instauradas en nuestro suelo pélvico provocadas por traumatismos directos (partos traumáticos, caídas de impacto directo…) bien por infecciones recidivantes de orina o vagina que conllevan el uso de antibiótico constante (este provoca una alteración e irritación de la mucosa del músculo del suelo pélvico y en ocasiones responde contracturándose.

El otro factor mayoritario es el stress, afectando aquí tanto a hombres como mujeres. La convivencia mantenida entre el stress (stress, angustia, ansiedad…) y el deporte de impacto provocan una sobrecarga muscular provocando una reacción espástica de manera que este permanece contraído tanto en reposo como durante el esfuerzo….

Dependiendo de donde se instaura la musculatura provoca una simptomatología concreta (alteraciones o dolores miccionales, alteraciones sexuales como dolores durante la penetración, dolores durante la eyaculación o des-erección…, dolores al sentarnos, alteraciones defecatorias como dolor al defecar, o estreñimiento, o sensación de pelota de golf en el ano…).

– ¿Qué motivos pueden desencadenarlo? ¿Haber forzado a nuestro hijo en etapa de control de esfínteres (reñirle si se le escapaba el pis, etc) tiene consecuencias para su suelo pélvico?

En un contexto de respeto y sentido común acompañando el niño en el proceso de control de esfínteres, no hay ninguna consecuencia para el suelo pélvico.

Pero claro, si al niño que no está preparado para controlar esfínteres le reñimos o le humillamos cada vez que se le escapa el pis, esa situación desagradable hará que esa zona del suelo pélvico muy probablemente se tense y se contracture. Y podría tener consecuencias, claro.

Quiero añadir también que el «mal hábito» durante el horario escolar condiciona nuestra función vesical…. Es decir, el no permitir ir al baño a los niños durante la clase, a menudo hace que el niño acostumbre a su vejiga a vaciarse con menos frecuencia de la que debería y eso no es nada bueno.

Una vejiga «normal» debería tener una frecuencia miccional de 2-3 horas y a menudo rompemos este hábito saludable ya desde pequeñas…. No es bueno ni acostumbrarla a vaciar mas a menudo ni tampoco sobrepasar estas 3h pues hacemos una vejiga grande con mas peso de lo necesario sobre nuestro suelo pélvico y puede, a la larga, propiciar el descenso de ella

¿Qué recomiendas que haga una mujer que después de un año o dos de su parto todavía siente dolor durante la penetración en sus relaciones sexuales? 

Nunca una relación sexual debe ser dolorosa, ni tampoco una revisión ginecológica. Si es así, debemos advertirlo y no omitirlo ni resignarnos a convivir con ello.

Porque además, lejos de  resolverse de forma espontánea se agudiza. A parte de repercutir obviamente a nivel de problemas de pareja, debemos consultarlo con el especialista de referencia ya sea ginecólogo, comadrona o fisiterapeuta especializado.

Si la causa de este dolor es muscular o por cicatriz rígida, con el tratamiento apropiado tiene solución.

– ¿Qué le recomendarías a una mujer que quiere tener un hijo en cuestión de suelo pélvico? Hay algo que deba hacer?

En caso de no presentar contractura, es muy favorable que haga ejercicios keggel a diario para preparar su suelo pélvico y adecuarlo a un buen soporte durante la gestación y favorecer el expulsivo llegado el momento.

De la misma manera, trabajar bien su musculatura abdominal, cuanto mas tono abdominal mayor capacidad de soporte a nivel anterior, menor riesgo de diástasi abdominal y mayor recuperación postparto

– ¿Es necesario un control de nuestro suelo pélvico a medida que vamos envejeciendo? 

Si claro, nuestro ginecólogo o comadrona es el que determinará el estado de éste y podrá advertir si hay descenso de alguna estructura, contractura o flacidez….de manera que actuando de forma preventiva evitamos renunciar a envejecer con calidad de vida.

– ¿Por qué te interesaste por esa zona hace tantos años?

Cuando terminé la carrera hace ya….buaaaa 16 años (¡madre mía! jajaja), entendí que debía especializarme para profundizar bien en mi trabajo.

En aquel entonces, durante la carrera, no existía la formación de obstetricia o suelo pélvico pero sí se empezaba a hablar de posgrados i masters una vez finalizabas la carrera. Entendí que formarme en esto me daría la oportunidad de especializarme en algo nuevo y así poderme diferenciar de mis compañeros.

Lo que ignoraba en aquel entonces era que disfrutaría tantísimo y me sentiría tan a gusto. Al ser tan virgen este tema, me permite aprender un poco cada día, superarme constantemente y esforzarme en entender el porque el suelo pélvico requiere ese trato tan especial.

– Gracias Mònica por contestar a mis preguntas y contarnos tantas cosas sobre el suelo pélvico, esa parte tan desconocida del cuerpo de las mujeres. 

A tí, ha sido un placer!

Si queréis contactar con Mònica, tiene su consulta en Granollers (Barcelona). Tenéis todos los datos aquí: solpelvic.es


1 Comentario

  • AnnÍbal Masat i Gómez

    Sra. Mònica Casas

    A vui l’he trucada i m’ha donat hora de visita pel dia 28-3-2019 a les 17 hores.

    Vàlgui la present de confirmación i per saludar-la.

    Estic esperançat de que Vtè. em millorarà el meu inconvenient del meu apareil

    urológicper més que costi. Destjo tornar a tenir una qualitat de vida com abans.

    Tinc 81 anys, quasi 82.

    El meu problema actual va començar fa temps. Ara fa 4 anys em van operar d’un

    meningioma benigne que m’ha deixat sequeles en l’aparell urinari i a l’aparell mortiu.

    Confío que Vtè. em podrà millorar la salut. Gràcies

    ANNÍBAL

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