¿Obligarlos a compartir?

Una de las cosas que más me gustan de la crianza de un hijo es que siempre te trae nuevas situaciones en la vida a las que tienes que adaptarte, muchas de las cuales te eran absolutamente ajenas hasta el momento.

Todo está en constante cambio porque los hijos no paran de crecer y aprender cosas nuevas. Esto es otra de las cosas más alucinantes de tener un hijo; ver cómo aprende, cómo asimila y almacena, en esa cabecita, todo su entorno. Me maravilla.

Llega un día en la vida de un hijo y sobre todo en la vida de los padres, que hay que ir al parque. Y digo que hay que ir porque si pudieran escoger, muchos padres no pondrían nunca los pies allí y en parte, con toda la razón del mundo.

El parque tampoco es mi lugar preferido, la verdad. Por muchos motivos. Pero hoy quiero hablar sólo de uno de ellos: la lucha por los juguetes entre los niños y el afán de los padres para que compartan.

Hay una edad que es bastante extensa en la que los niños NO saben compartir. Ni saben, ni quieren, ni pueden, ni tienen ningún interés en aprender cómo se hace.

Están en la etapa egocéntrica y todo gira a su alrededor; el sol sale porque ellos se han despertado y se va porque ellos se acuestan. Más o menos es como supongo que viven ellos su realidad.

Hay una edad en que todo es suyo: por supuesto mamá y papá, pero también todo lo que haya a su alrededor, el parque, el tobogán, y evidentemente también, las SUS juguetes.

Entonces llega esa situación que tanto detesto; mi hija quiere el juguete del otro niño, él no se lo quiere dar. Yo le describo la situación: «el juguete es suyo y ahora no quiere dejártelo. Busquemos otra cosa para jugar». Pero a veces me encuentro con otros padres que obligan a su hijo a darle la pala, el cubo o lo que sea. Y me sabe mal. ¡El niño no quería!

Se lo han arrebatado y se lo han dado a mi hija, no lo encuentro muy justo, la verdad… O al revés: un niño quiere el juguete que tiene ella y ella no se lo quiere dejar: «¿Se lo quieres dejar un rato?», Le pido, «¡NO!», me contesta, y entonces digo al otro niño: «Lo siento pero ahora no te lo quiere dejar».

¿Debería obligarla a compartir? Creo que no. Quizás alguien piense que la estoy consintiendo, no lo sé. Pero me sale así, no quiero obligarla a compartir. De acuerdo, lo que vivirán los niños es frustración, pero es lo que hay. Tampoco le dejo yo mi móvil y bien que lo acepta, ¿no? Tampoco les dejamos sentarse en el asiento del copiloto por mucho que lo pidan, ¿no? También podrán aceptar que un niño no les deje un juguete, estoy segura.

Obligar a los niños a dejarse cosas no me parece bien. Quitar a los niños los juguetes que son suyos para que los dejen, por obligación y protestando, a un niño que ni siquiera conocen, tampoco.

Poco a poco, a medida que vayan creciendo y madurando, vamos a ir explicando qué es compartir, y la de cosas buenas que conlleva, y podrán entenderlo porque. Pero a los dos años, ¡no way! 😉

Compartir es fantástico siempre y cuando nos salga del corazón, lo hagamos a gusto y lo hagamos con quien queramos. Si compartimos porque nos obligan, eso ya no es compartir, es dar algo a otro porque no hemos tenido otro remedio y por lo tanto, ya no es un gesto fruto del amor o del buen rollo, como lo queráis llamar.

Supongo que a veces los padres obligamos a nuestros hijos a dejarse las cosas para quedar bien, porque no queremos pensar que tendremos un niño o una niña que no compartirá nada nunca. Pero es que seguramente no será así.

Cuando entienda que si comparte lo pasará mejor, porque es mejor jugar acompañado que solo, compartirá pero porque querrá, porque le saldrá de dentro, porque le apetecerá, porque tendrá ganas de hacerlo.

Me gustaría, me gustaría mucho que mi hija fuera generosa, compartiera de corazón, sintiera empatía por los demás… pero no la obligaré a que haga ni sienta eso, y menos, cuando sé que fracasaré porque todavía es demasiado pequeña.

¿Qué podemos hacer, entonces? Respetarlos y sobre todo, tener paciencia. La Paciencia, además del Sentido Común y el Ponerse en el Lugar de los Demás, es otra de las grandes compañeras en esto de la crianza.

Y sí, lo reconozco, no es fácil. Para mí tampoco. No penséis que porque escribo todas estas cosas, para mí esto de criar una hija es coser y cantar, ¡ni hablar! Pringo como todo el mundo, e intento aprender cada día.

¿Sabéis qué me encanta? Pensar que todavía me queda mucho por aprender y saber que la vida me dará las oportunidades que necesite para hacerlo! ¿Qué más puedo pedir?


¿Has vivido estas situaciones en que hay conflictos en el parque por el tema de compartir juguetes?

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

21 respuestas

  1. Estic molt d’acord amb tu! Realment hi ha pares que els hi obren amb força les mans amb les que els fills s’arrapen a la seva joguina per a deixar-se-la als altres nens. Tens raó amb que així no aprenen res! I també estic d’acord amb el que dius al final, ja que per molt que pensem això no sempre és fàcil aplicar-ho i jo com tu, també m’he equivocat moltes vegades!

  2. La verdad es que es un tema complicado, yo nunca les digo nada si es algo que estan usando, por que parece que es casi un robo, si no lo usan la verdad es que a ellos tampoco les importa mucho, siempre y cuando sea recíproco, y con el peque no sé si he tenido suerte o no, porque lo deja todo!! y no sé hasta que punto eso es bueno o no.

  3. No le obligo a compartir nada a mi hija, creo que llegará el momento que le salga sóla, y lo haga cuando quiera o con quien quiera, yo me pongo en su situación en el parque, que no conoce a nadie y viene y le piden algo no lo deja, pero yo tampoco presto mis cosas a extraños, es más hay ciertas cosas que no comparto nunca y por eso no pasa nada. Intento explicar a los niños o a ella cuando no quieren compartir y ya esta. Pero reconozco que me cuesta más de una mirada que no comparta y que yo la apoye.

  4. Yo confieso…
    Al principio yo era de esas que les obligaba a ceder el juguete. Creía que era lo mejor para el, aunque le costara entenderlo.

    El caso es que desde hace meses, empecé a pensar q igual no era lo más adecuado. Sobre todo porque él es bastante generoso.
    Tiene rachas en las que no hace falta decirle nada y él mismo comparte de propia iniciativa y otros días en que le cuesta más pero ahora he cambiado de táctica.

    Si le piden algó y no lo quiere compartir, le digo que me parece correcto pero que luego debe entender cuando los demás no le quieren dejar algo a él. Y que por eso es bueno compartir, porque es muy divertido jugar todos con los juguetes de todos.

    En el momento le debe dar igual, pero quiero pensar que cuando luego alguien no le quiere dejar el juguete y yo le digo » es normal, tú antes tampoco le has dejado el juguete, ahora debes respetarle tú a él», su cabecita piense un poco en las decisiones que toma.

    Sí que es complicado sí, pensar que esto es como coser y cantar sería una majadería! ;D

    Feliz finde

    1. TETA REINA: Enhorabuena por reflexionar, por cambiar de opinión, por aprender… No es fácil, cuando somos madres y padres, reconocer que aquello que hacíamos en un principio, no era lo adecuado, o no ha funcionado, o lo que sea. A mi también me ha pasado. Pero aquí está la gracia, no?! En aprender de ellos y de nosotros mismos, de la vida. Y hacerlo cada día mejor. Un beso!

      ANNA: Jo he intentat moltes vegades anar al parc sense joguines i de fet, ho he fet, però tampoc és que m’hagi estalviat massa conflictes, perquè la meva filla vol aleshores, les dels altres, i ja hi tornem a ser! En fi… paciència. 😉

  5. Totalment d’acord, Míriam. Em sembla molt cruel prendre una joguina a un nen per deixar-se-la a un altre que ni tan sols coneixes. Els meus fills no són massa de demanar joguines dels altres, però els altres nens si que vénen a demanar les seves (diguem que no són gaire sociables…) Jo mai no obligo els meus a deixar les joguines que estan fent servir, ara si un nen vol agafar una joguina nostra que no estem utilitzant i l’Oriol o la Laia s’enfaden, llavors si que surto amb el discurset de compartir. Sempre els dic: «tu no l’estàs fent servir, s’ha de saber compartir». En fi, és un tema complicat. La solució: anar al parc sense joguines!!!! (missió impossible!!)

  6. d’acord amb totes… a més, de vegades ens entestem en «inculcar-los» uns valors que nosaltres tampoc tenim (quants de nosaltres compartim les nostres coses (les importants, es clar)? i que no passa res per no tenir-los, no?
    L’important per mi és respectar-los com a éssers independents (que ho són més del que ens pensem)

  7. Estoy a acuerdo contigo.

    Ahora, yo en el parque procuro no mostrar este pensamiento nuestro y disimulo. ¿Por qué? Pues mira, por no dar la nota, que ya bastante que somos raritos para otras cosas. Sé que si dijera algo así, si lo oyeran según qué madres, podría ser la comidilla del parque durante días y me da una pereza… Lo que hago es evitar ese tipo de situaciones, evitar según qué parques. Ahora estamos yendo a uno que me gusta bastante (dentro de lo malo) y que «la mamá que lo lleva» (que es como la jefa del cotarro) me parece bastante maja.

  8. No me gusta nada la frase, «hay que compartiiiiiiir» dicho por mijos padres sin pararse a pensar en la situación y que cada momento es diferente, ni en las necesidades de su hijo… Parece, desde mi punto de vista, que se hace mucho de caa a la galería y como frase de rigor. Nosotros siempre llevamos juguetes en el carro o a la pisci o a la playa, pero lo normal en estos casos es que a la gorda le llame la atención todo lo que no sea suyo…yo le dejo que experimente, que coja lo que quiera, siempre pidiendo permiso antes pero no la dejo que quite juguetes a los otros nenes y cuando sueltan la frase alguno de los padres yo siempre respondo que su hijo estaba jugando con ello y que no tiene porque dejarlo. Igual q no me gusta que Abril quite juguetes a un niño, no me gusta que se los quiten a ella por eso, como ella aun no sabe ni hablar, casi ni andar soy yo la que le dice al otro niño «ahora esta jugando ella con esto, buscamos otra cosita para ti?». Suele funcionar…

  9. Pues yo también lo tengo bastante claro, quiero que esos sentimientos nazcan de mi hija, que fluyan libremente y en el momento en que ella esté lista, no antes! Peroooo…. ¿Qué hacer con las abuelas o con algunos familiares que pretenden «enseñar» a compartir, o a «pedir» disculpas?

    Yo hablo con mi niña, especialmente cuando toma un juguete de su primo, le digo, que bien Felipe te ha prestado esto! Si el te pide algo, podrías prestárselo! creo que hasta ahí puedo llegar…

  10. Hola! ostres aquest tema el visc molts dies al parc amb en Joan! i també n’em parlat a criança.

    El Joan és un nen que mai toca les joguines dels altres, però que no li agrada gens que li toquin les seves i jo la veritat m’emprenyo una mica quan una mare arriba allà sense estris del seu nen i sense demanar permís i quan la veus…. diu, es que quan li porto no juga! però juga amb les dels demés….

    Ostres doncs jo porto tota una càrrega de joguines, pales i demés perquè pugui jugar el meu fill …

    A vegades estem al «ding-dang» i veu com algú juga amb una pala o amb les seves eines i salta de seguida a dir No no no tu no! al principi ho passava una mica malament, perquè us tinc que enganyar, però ostres! em poso en la seva pell i m’agrada que pugui decidir i opinar d’aquesta manera! llavors anem allà i jo li intento explicar al nen i quasi sempre a la mare de que allò és del Joan, n’hi han que li diuen ai que ens ho deixes? i ell tot serio els hi diu que no!
    I a vegades els hi deixa, això va com va….
    Amb el menjar sempre a nosaltres, pares ens dona, primer el papa i després la mama, tot curiós.
    En Joan farà en breu 2 anyets.

  11. Odio anar al parc per tot aquest seguit de situacions que es donen… La Vinyet, de 23 mesos, creu que el món que l´envolta és seu, el vol i el vol ara. Sovint no em sento capacitada per gestionar les situacions que es donen de la forma més «socialment» acceptable, perquè la resta de pares no se sentin ofesos. Per què haig d´obligar la meva filla a jugar a la força amb altres nens i a compartir joguines (amb els conseqüents conflictes derivats) si el que ella vol és remenar sorra tramquil.la i sola. No té gaires moments de tranquil.litat perquè és molt moguda i valoro especialment aquells instants en què sembla relaxada i concentrada en els seus pensaments… llavors, arriba algun nen la mare del qual gairebé els obliga a jugar plegats!!

    Míriam, m´agrada molt la pàgina! felicitats!

  12. Yo comparto la opinión de que no hay que obligarles a compartir. Si invitarles, pero no insisitir. Depende de como tenga el día mi hijo comparte sin que le digas nada, a veces incluso invita a jugar antes de que otro peque ni lo intente, pero en otras ocasiones le cuesta otro poco, aunque en cuanto toma confianza no hay ningún problema. Si las personas adultas no les dejamos nuestras cosas a la primera que pasa… ¿por qué han de hacerlo niños y niñas? Sus juguetes, sus cuentos, son sus pertenencias, y tienen mucho más valor del que podemos pensar en ocasiones. Es lógico que teman perder su coche preferido o que les quiten ese muñeco que tanto les gusta, no tienen por qué fiarse del primero que llega pidiendo lo que tienen. La clave está en respetar sus cosas y a ellos y ellas como personas.

  13. Yo también pienso como tu, y eso me da alivio la verdad… yo pienso yo comparto con quien me apetece y lo que me apetece porque tengo que obligar a mi hija que comparte ese juguete, que para ella es un bien preciado, … ya aprenderá. Y si… en continuo aprendizaje

  14. Yo también opino así. Con el mayor ya pasé esa etapa y lo peor era tener que aguantar las miradas de reproche de las madres y el tonito de enfado y recriminacion al explicarle a sus hijos que nosotros no queremos compartir en ese momento.
    Con la pequeña lo temo muchísimo porque llevo muy mal esas situaciones. Me alegra ver que no soy la unica que odia el parque jejejeje
    Recuerdo el dia que un amigo bajo sin ningun juguete y mi hijo se bajó solo un muñeco y el amigo le pedia constantemente el muñeco y mi hijo no quería…bajo la mirada de reproche de la madre caí y le dije a mi hijo que se lo diera….ufff ahora el niño estaba jugando y mi hijo mirando como el niño jugaba con SU juguete y el aburrido claro porque no queria jugar a otra cosa….ese dia decidi que ya no se repetiría esa situación por muy malas caras que me pusieran…a lo mejor soy una egoísta pero mi hijo con 5 años ahora ya entiende el significado de compartir y cuando el quiere lo hace sin problema.

  15. Hola Miriam, me encanta leerte! Gracias por todo lo que comoartes!! Muy de acuerdo con tu posiciòn ante el compartir y los niños. Actualmente mis hijos ya son grandes (hombre y mujeres ya) y así lo hice con ellos…hoy en día son seres generosos de corazón y muy empáticos…además quiero compartir mi experiencia hoy en día en mi trabajo con niños pequeños donde aplico la misma estrategia ante el compartir. Como tú siempre los invito a que pregunten a su amigo si les pueden prestar el juguete, si el otro no quiere, lo invito a que se lo diga y le agrego, dile que cuando tu termines de jugar con eso puedes dárselo…lo magia casi siempre ocurre! En cuestión de segundos el niño de pronto expresa que ya terminó de jugar y que ya puede dárselo!!! Ofrecerles la opción de compartirlo o no les permite «elegir» y además «decidir» cuando hacerlo…y al otro, al que espera, le permite ejercitar la paciencia con la agradable sensación de haber sido tomado en cuenta.

  16. Yo nunca he obligado a mi hijo a dejar cosas, se lo he sugerido y cuando le ha apetecido lo ha hecho, él mismo se va dando cuenta de que es más divertido, aunque hay días que lo suyo es suyo y oye, él mismo…
    Sin embargo, el otro dia fuimos al parque con otros amigos y sus papas, papás normales, de los que les dejamos solucionar e interactuar sin involucrarnos a menos q veamos que el conflicto pasa a mayores (niños de 3 años), lo cual también es muy importante. Mi hijo llevaba su bici nueva de Reyes y ellos solos acordaron hacer una vuelta cada uno, y los otros corrian altededor, nos encantó ver como solucionaron jugar los tres con una bici, los niños nos sorprenden tooooodos los días y aprenden pero a su ritmo, no al nuestro!

  17. Hola Miriam, me encanta leerte! Gracias por todo lo que comoartes!! Muy de acuerdo con tu posiciòn ante el compartir y los niños. Actualmente mis hijos ya son grandes (hombre y mujeres ya) y así lo hice con ellos…hoy en día son seres generosos de corazón y muy empáticos…además quiero compartir mi experiencia hoy en día en mi trabajo con niños pequeños donde aplico la misma estrategia ante el compartir. Como tú siempre los invito a que pregunten a su amigo si les pueden prestar el juguete, si el otro no quiere, lo invito a que se lo diga y le agrego, dile que cuando tu termines de jugar con eso puedes dárselo…lo magia casi siempre ocurre! En cuestión de segundos el niño de pronto expresa que ya terminó de jugar y que ya puede dárselo!!! Ofrecerles la opción de compartirlo o no les permite «elegir» y además «decidir» cuando hacerlo…y al otro, al que espera, le permite ejercitar la paciencia con la agradable sensación de haber sido tomado en cuenta.

  18. Confieso que siempre hay algo que se me remueve en el estomago cada vez que mi hijo de 3 años no quiere compartir. Un día íbamos a casa de mi hermana él llevaba su mochila llena de carritos.Cuando llegamos habían 3 niños +. Mi hijo inmediatamente se aferró a su mochila y dijo son míos y no quiero jugar.Y no había manera que soltara el bolso. La gente lo tomo con risa pero yo no y dije: en esta mochila están los tesoros más preciados de mi hijo y lo que es tonto para nosotros es muy importante para él. El los está protegiendo a toda costa y eso es muy valioso. En ese momento entendí que el hecho de NO COMPARTIR no necesariamente es malo. También es notable cómo los niños desarrollan sentido de pertenencia, aprenden a ser protectores y a ser determinados. Le hablé y dije que dejáramos la mochila en el carro y que cuando él se sintiera cómodo los buscábamos. Después de unas horas y que los niños hicieran empatía él mismo me pidió sus carros y jugaron el resto de la velada

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