Subíamos la escalera de casa de los abuelos y me has dado la mano. Ha sido una décima de segundo, un impacto que me ha venido cuando menos me lo esperaba.

Ha sido el tacto de nuestras manos, o algo que no puedo describirte porque se me escapa, pero en un momento, me he dado cuenta de lo mucho que has crecido. Hemos saludado a todo el mundo y a pesar del ruido y las conversaciones, yo no me podía quitar esa sensación del cuerpo, la de haberte sentido mayor de golpe.

Porque los padres os vemos crecer cada día, pero nos damos cuenta de ello sólo de vez en cuando: por ejemplo, un día cuando os acostamos y vemos lo mucho que ocupáis en la cama, o otro que os ponemos un jersey que os queda corto de todas partes, u otro que utilizáis una expresión que no os habíamos oído decir nunca…

Y yo hoy me he dado cuenta que ha sido a través de tus manos que he ido viendo como cambiabas; como pasabas de bebé de un día, a bebé de tres meses. Como pasabas de no saber que las tenías, a ponértelas en la boca. Como pasabas de no saber agarrar nada, a llegar a todo y hacer lo que quieres con cada cosa.

De cómo pasabas a dejarte dar la mano, a dármela tú a mi. Me arrepiento de no haber fotografiado una vez al mes tus manos para ver su evolución, para tenerlas bien grabadas para siempre en la memoria… Porque ahora intento imaginarlas y no recuerdo muy bien cómo eran cuando tenías seis meses… Sé que eran gorditas, pero no tengo la imagen clara…

Las manos… aquellas que todavía ahora te toco por la noche, cuando tienes alguna pesadilla. Las manos con que me acaricias la mejilla si te digo que estoy cansada, o las que dejas marcadas con pintura roja sobre una hoja en blanco y dices que es para el despacho de papá. Tus manos me atan a ti y sabría distinguirlas de entre un montón de manos de niños y niñas de tu misma edad y raza.

Tus manos de hoy, las que me agarrado para subir la escalera, me han dicho que has crecido mucho, que te has hecho una niña, que has dejado de ser un bebé hace muchos días. Me han dicho que eres segura, y valiente, y fuerte… y que también eres feliz. Me han dicho que eres dulce y que te gustan las caricias; darlas y recibirlas.

Tus manos de hoy me han dicho que el tiempo pasa muy rápido y que antes de lo que creo tomarán otras manos para subir una escalera, que acariciarán también otras mejillas, que dibujarán otras siluetas y paisajes y que construirán nuevos amores y familias…

Sé que llegará el día que te daré la mano por costumbre de caminar juntas y me dirás «mamá, no, que me da vergüenza» y me soltarás mirando de reojo que no te haya visto nadie. Y aunque lo entenderé porque yo también lo he vivido… esperaré con ansia el día que, ya de adulta, te dará igual si nos mira alguien cuando por la calle, nos damos la mano, madre e hija, porque nos amamos y porque nos gusta pasear de esta manera. Me será inevitable recordar todas las veces que yo he hecho lo mismo con la mano de mi madre o de mi abuela… Será un breve instante, para volver enseguida a nuestras manos, a aquel tacto sólo nuestro, saboreándolo como hago cada noche cuando voy a dormir y te doy la mano un momento para que sepas «estoy aquí».

Tus manos se hacen grandes y ya te advierto ahora que cada día encontrarán las mías más pequeñas… Como una ley de vida preciosa y sutil, casi invisible, que me recuerda que por ellas, daría la vida.

18 Comentarios

  • Montse Ayala

    Ai, Míriam, he experimentat això mateix dues vegades. Primer amb l’Adrià, quan passejant pel carrer, de cop i volta, vaig notar que aquella mà havia crescut molt. Ara em passa també amb el Pere. D’aquelles manetes, que cabien ben bé al meu palmell tancat, ara ja en surten els ditets i em poden apretar a mi també. Genial adonar-se d’aquests petits detalls. Senyal que vivim intensament aquesta creixença inevitable.

    • Míriam

      Sí… és maco adonar-se d’aquestes coses… petites, subtils, però alhora tan especials… Que bé, haver-ho pogut viure dues vegades! Els teus nens creixen, Montse! I recordo la primera vegada que estaves embarassada… 🙂
      Petons!

  • Zary

    Solo puedo decir que después de leerte, salgo de mi casa pensando lo mismo, sintiendo que le tiempo pasa, que ya no tengo una bebé en casa y que crecerá inexorablemente, y lo veré reflejado es su cara, en su pelo que crece, en su sonrisa de niña grande y, por supuesto, también en sus hermosa manos. Un abrazo y gracias por compartirnos como disfrutas, sientes y vives a Laila.

    • Míriam

      ¿Ves? Tú y yo tan tremendamente lejos geográficamente pero a la vez, sintiendo las mismas cosas, con ese amor que no difiere de un país al otro y que nos hace a todas una…

      Gracias a ti, Zary. Besos!

  • Alexia

    Bufff me he emocionado mucho Miriam… tan ciertas que son tus palabras que se me hace un nudo en la garganta…
    El otro día lo pensaba al ver a mi «bebé» darme la mano voluntariamente (no le suele gustar, prefiere ir a su aire para mi desespero >_<) mientras íbamos a comprar al super, como no se separaba de mi lado, como me ayudó a llevar los macarrones ella solita a la caja, con una cara de orgullo en plan: mirar como ayudo a mi mami!
    Mientras la miraba me repetía una y otra vez: Ay dios, como está creciendo esta niña! Si hace dos días me daba pataditas en el vientre!

    Una a veces se da cuenta de como crece, así, de golpe, como por flashes, en cuanto te descuidas, zas! y se me encoje el corazón al darme cuenta del cambio y de lo rápido que va esto….

  • Lali

    Es fort com amb un moment prens consciència del pas del temps! Molt ben explicat!!! I si, es fan grans i qualsevol dia enyorarem el contacte d’aquestes mans precioses que ens van enamorar quan ens vem tocar per primera vegada. Jo enyoro el tacte de les mans de la meva mare!

  • Lluna

    Que bonic, m’ha agradat molt.
    Es tan sert, s’em entendreix el cor de pensar-hi.
    Gracies per espresar-te tant i tant be.
    petons!!

  • papaLobo

    Precioso. Que gran verdad!
    Un saludo

  • lamamacorchea

    Si que es verdad, de pronto ocurre algo que te hace consciente de que el tiempo va pasando. Aún no me quito de la cabeza que desde hace unos días Marco va por toda la casa con un cochecito en la mano, incluso se duerme con él agarrado, una manita en mi pelo, otra en el coche, hace meses que se lo regalaron y ahora repara en él. Ufff qué rápido!
    Cómo me gusta leerte!

  • encarni

    Hola miriam! Acostumu a llegir el teu blog al mati de cami a la feina, i moltes vegades em donen ganes d’agafar el tren de tornada per veure i abraçar la martina!! I ara no em puc treure del cap la imatge de les seves precioses mans, que jo tambe reconeixeria entre un milio i que tambe donaria la vida per elles. gracies!

    • Míriam

      Hola, Encarni!

      Que bé, que els meus escrits et facin entrar aquestes ganes de tornar a abraçar-la…! I de recordar-ne parts del seu cos, també en la distància… d’aquesta manera, sembla que estigueu més a prop, oi?
      Una abraçada

  • Belen

    El texto me hizo llorar….desvelada a Las 5 am con mi peke al.lado… Gracias por compartir!

    • miriam

      Oh… esos desvelos… un abrazo

  • mibeberegordete.com

    ainnns jooo! que bonito! Me ha emocionado el post! Qué cierto todo lo que dices…
    A mi me encantan las manos de mi peque, se lo digo mucho… igual a él también le pasa porque muchas veces me dice «mami mano» y me la coge y se la lleva a su carita para que le acaricie… ¡me lo como!
    Estas sensaciones son, son … mágicas!!

    • miriam

      Sí, mágicas totalmente! 🙂

  • Maribel

    Tinc un nus al coll i les llàgrimes a mig camí. M’has fet pensar en allò que penso de tan en tan i que tan malament porto. Llei de vida és que han de crèixer però…va tan ràpid!!!
    Encara no ha cumplit els 4 mesos i no puc soportar pensar que aviat deixaré de ser el seu tot. Aquesta mirada d’enamoramemt que em regala a cada moment, aquesta dolça dependència que que m’omple tan el cor…gràcies per recordar-me que és el més gran que he fet a la mevs vida.

  • Isabel

    Uffffff se me encogió el corazón y me dio por llorar… Alba mi niña tan tan deseada que llegó para llenar mi vida del todo.. estamos a punto de cumplir 2 añitos ya… Y siento eso mismo.. que va todo demasíado rápido.. que el mundo va muy deprisa y que ella ya me dice… » Mamá yo solita» y la miro y pienso no quiero perder ni un solo minuto a su lado… Ni una experiencia nada…
    Es la única que voy a tener pq Mr D tiene 2 más…
    Así que es duro dejarlos ir pero disfrutaré a tope de sus pequeñas manitas..
    Precioso Post, gracias gracias gracias

  • Alicia

    Gracias por tus bonitas palabras!!! No soy mami, pero soy hija y me he emocionado muchisimo. Un besazo

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