vosotras dos

24.10.2013

 

A veces pienso en vosotros dos: en ti, que estás en mi barriga, y en Laia. En cómo será cuando estés fuera, y no sólo cuando nazcas sino más adelante. ¿Os llevaréis bien? ¿Os amaréis? ¿Os ayudaréis? ¿Qué relación tendréis cuando seáis mayores? Cada vez que oigo a alguien que me dice que tiene un segundo hijo porque quería que su hijo tuviera un hermanito y jugaran, deseo que no tenga una decepción. Porque he visto hermanos que ni juegan ni tienen ningún especial aprecio por aquel niño que tienen al lado. O hermanos con relaciones difíciles, complicadas. O hermanos indiferentes. O hermanos extremadamente celosos en la edad adulta.

 

O sea que esto de los hermanos es una auténtica incógnita. Tengo la sensación de que a menudo los padres pensamos que todo depende de nosotros. Que si ponemos mucha atención y mucho amor, seguro que los dos niños de la casa se llevarán bien y se querrán y jugarán juntos. Pero no siempre es así. Soy consciente de que la actitud de los padres es importante. Es decir, poner los hermanos a la contra seguro que es contraproducente, o alabar sólo las excelencias de un no ayuda a que ellos tengan una buena relación ni entre ellos ni con nosotros. Por lo tanto, en parte sí podemos contribuir o no a que su relación sea, al menos, el máximo libre de nuestra influencia negativa.

 

Estoy segura de que la llegada del nuevo hijo es un momento importante. Cómo la gestionamos puede ser vital. Cómo hacemos sentir al mayor, cómo hacemos sentir al pequeño, cómo les atendemos a cada uno en sus necesidades puede determinar buena parte de la relación posterior. Y seguro que hay otros de momentos en los que los padres podemos ayudar mucho a que ellos dos tengan una buena relación. Seguro.

 

Ahora bien, soy de las que piensa que cuando en una casa hay dos hermanos, hay también una nueva relación que se aleja, en parte, de lo que nosotros podamos o no hacer. Al igual que entre un hijo y un padre, al igual que en tu relación conmigo habrá cosas que tendremos que trabajar ambos, en las relaciones de hermanos creo que pasa exactamente lo mismo. Que en gran medida dependen de ellos más allá de los padres. Es más, creo que muchas veces en su vínculo (bueno, medio bueno, medio malo o muy malo) nosotros no pintamos mucho.

 

Tengo tres hermanos, todos varones y todos más pequeños que yo y te aseguro que con cada uno tengo una relación diferente. Con cada uno hemos vivido cosas distintas con respecto a nuestro vínculo y te aseguro que nuestros padres no han tenido nada que ver. Quiero decir que hemos tenido el vínculo que hemos tenido más bien por cuestión de caracteres, por aprendizajes de vida, por mil cosas que la han ido moldeando mucho más allá de lo que los padres hacían o decían. Tengo la suerte de poder decir que tenemos un buen vínculo todos y eso me hace sentir orgullosa y feliz.

 

Por eso en cierto modo estoy tranquila y abierta. Tranquila porque sé que no todo depende de mí y ¡eso me libera! Y abierta porque soy consciente de que podéis ser muy amigos y amaros mucho, o tener una relación de hermanos más “normalita”.

 

Me gustaría que vuestra relación fuera buena, no hace falta decirlo, y sentir que los dos hijos que tengo tienen un amor de hermanos del que perdura, del que une, con amor profundo como nexo. Pero también sé que quizás vuestros caracteres chocarán, o con los años tendréis que ir limando cosas de vuestra relación. O quizás tú deberás aprender muchas cosas de ella y ella de ti y al principio os puede costar acabar de encajar. Confío en que la madurez lo vaya poniendo todo en su sitio si es que esto sucede. En todo caso, sé que me has elegido a mí de madre y que también la has elegido a ella de hermana. Sé que sabes donde has ido a parar y con qué personas. Por tanto, me relajo.

 

No quiero poner expectativas en vuestra relación. Es vuestra. Vosotros la gestáis, vosotros la puliréis , o la romperéis, volveréis a rehacer, la pintaréis de colores o la haréis más fuerte. No lo sé, pero en todo caso, sé que no todo es cosa mía. Espero ser consciente de ello también cuando estés con nosotros y no agobiarme si vuestro vínculo pasa por etapas oscuras. Hace un tiempo en un post le dije a Laia “sólo soy tu madre”. Y hoy te lo digo a ti. Os quiero con locura, pero no lo puedo todo porque “sólo soy vuestra madre”. Vuestra relación de hermanos… será vuestra. ¡Que los Dioses la protejan!

 


Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest
Share on linkedin
LinkedIn
Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

3 respuestas

  1. Realment és així, jo no tinc germans, però he viscut a la vora relacions entre germans totalment tòxiques, altres meravelloses i altres que ni una cosa ni l’altre.
    Molta sort!! 😀

  2. Tengo dos hijos de casi 4 y casi 2 años y se quieren con locura, se pelean, se reconcilian, se quitan los juguetes, pero no pueden estar el uno sin la otra y viceversa. Me apasiona ver que se quieren tanto y a veces me preocupa que se peleen y se peguen, pero están aprendiendo y es lo que toca. Tan especial es su relación que queremos llevar a la mayor al cine y dejar al peque con la abuela y ella nos dice que de eso nada, que ella no va sin su hermano.

  3. Aquest matí veia els meus dos fills al llit, mentre feien mandres abans de llevar-se, ben abraçats, galta amb galta. Els he demanat: ‘us estimeu?’ i tots dos m’han dit que sí. Els he demanat si canviarien de germà i tots dos han afirmat que no. He estat molt de sort jo en això. Ni grans gelosies -estava del tot preparada per si n’hi havia, però ben relaxada perquè estava i estic convençuda que és una reacció del tot natural-, el petit adora el seu germà gran, els agrada jugar junts -tot i que com en totes les cases de vegades hi ha conflictes d’interessos- i no puc dir res més que aquest vincle se l’han fet solets, que nosaltres només els hem acompanyat i veiem feliços com, fins ara, s’estimen i s’abracen tot sovint. Genial!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.