Con mi primera hija la regla me tardó 9 meses en venir. A partir de ahí empecé a darme cuenta que mi ciclo menstrual influía en mi forma de criar igual que influía en mi día a día.

Quizás no me hubiera dado cuenta si años antes, bastantes años antes, no hubiera leído el libro “Luna Roja” de Miranda Gray, o no hubiera tenido reglas ultra dolorosas durante mi adolescencia.

Quizás por el dolor que me causaba, quise saber todo lo que pude sobre mi ciclo menstrual y cuanto más leía y me observaba, más me interesaba.

A raíz de leer el libro de Gray, decidí cambiar mi mirada respecto a la regla: en vez de darle la espalda , empezar a amarla y a bailar con mi ciclo. Aprovechar todo lo que había aprendido para utilizarlo a mi favor.

Me di cuenta que justo después de tener la regla me sentía imparable, que me sentía súper sociable y que todo lo veía con optimismo.

Que en mi fase ovulatoria me apetecía mucho hacer el amor y que seguía sintiéndome poderosa y una mamá capaz de salvarlas de todo.

Que en la fase premenstrual me asediaban a menudo los mismos miedos y ya no me sentía ni tan poderosa, ni tan fuerte y según qué, me fastidiaba. Que en esa fase me costaba un montón lidiar con enfados, rabietas, y que tenía mucha menos paciencia.

Y que a la que me venía la regla ni me apetecía quedar con nadie y sólo quería estar en casa y descansar, mantita y sofá.

Hay muchísimos más matices de los que me di cuenta cuando empecé a estudiar mis 4 “yos”, pero que hoy no vienen al caso, y que me ayudaron muchísimo a conocerme a mi misma.

Pero hoy, en lo que quiero centrarme es en la influencia que tiene nuestro ciclo en la forma que tenemos de criar.

Muchas veces, en consulta, mamás que por ejemplo quieren dejar de gritar a sus hijos o quieren dejar de tratarlos de una forma que ya ven que no es la correcta me aseguran que es justo antes de que les venga la regla cuando pierden los estribos.

Que en esos días no se ven capaces de gestionar nada. Que no les apetece jugar, ni acompañarles al parque… que lo hacen claro, pero no con las mismas ganas o el mismo «porte» que en días anteriores.

Cada mujer es un mundo y quizás estás leyendo esto y no te resuena en absoluto, no te sientes para nada identificada. Es que no somos iguales, es que cada una de nosotras es distinta y nota las cosas que le pasan en el cuerpo de distinta forma.

No te preocupes si lo que cuento hoy, te suena a chino. Y no te preocupes tampoco si estás leyendo y sientes “esa soy yo”.

Todo está bien en realidad. Sientas lo que sientas, lo vivas como lo vivas.

Este post tiene la intención de dar un poco de luz a esas mamás que en los días previos a la regla sienten que crían fatal, que se sienten malas madres porque pierden los nervios y tienen menos paciencia que nunca.

Porque podemos hacer algo con esto. Sí, esto puede ser distinto.

Sientas o no tus cambios hormonales y físicos, te recomiendo que pases algunos meses observándote.

Y para eso van geniales los registros: apuntar en una libreta o en cualquier aplicación sobre el ciclo menstrual para tu móvil (MyFlo, WomanLog, etc), cómo te vas sintiendo cada día. Quizás al final del segundo mes te das cuenta que hay algunos paralelismos…

Y sobre todo, que pongas atención en la crianza de tus hijos respecto a eso: que tomes nota y registres cómo estás con tus hijos y en qué día estás. Porque puedes sorprenderte…

Puedes observar que el peor día del mes, el que actúas peor, el que dices cosas que no querías decir, etc. resulta que siempre es justo antes de que te baje la regla. O justo el día que te ha venido.

Y eso te ayudará a tomar conciencia y a, el mes siguiente, estar ya en alerta: “Vale, está a punto de venirme la regla, vamos a empezar a respirar” 😉 El poner atención plena a este momento te puede ayudar a tomar las riendas y a no perder los nervios tan fácilmente.

A mi, mi ciclo menstrual me influye en la forma de criar: porque estoy distinta dependiendo de en qué momento estoy, y ese “estar distinta” se refleja en todo lo que hago: a días estoy más alegre que otros, o más creativa que otros, o más hacia adentro que otros, etc.

Así que he procurado adaptar mi vida a mi ciclo menstrual en la medida que me es posible. ¿Cómo? Pues empezando por escucharme.

Sentir qué me pide el cuerpo dependiendo de la fase en la que estoy.

Una de las ventajas que tiene ser autónoma es esa, que puedes más o menos organizarte el trabajo como deseas. Así que procuro ponerme charlas en los días en que no estoy ni con la regla ni previos a ella.

Porque me siento más fuerte, más con ganas de estar con gente y simplemente, lo disfruto más.

Para los días de la regla, como lo sé anteriormente con una aplicación que tengo y que me dice cuándo la voy a tener, procuro no ponerme compromisos y poder estar más en casa. Si estoy sola con las niñas decido quedarnos en casa a la salida del cole y así se lo digo ya por la mañana, les cuento que necesito descansar más.

Quizás es porque hace muchísimo tiempo que intento adaptar un poco mi vida a mi sentir, que lo encuentran de lo más natural y lo respetan. Obviamente, si hay una fiesta de cumpleaños, pues ese día no va a ser posible quedarme en casa y vamos a ir.

Por qué es importante que te escuches y que intentes bailar con tu ciclo y no en contra:
  • Primero porque serás más feliz y tu cuerpo, tu mente y tus emociones irán más a la una. Actuar en contra de lo que sentimos o de lo que nos pide el cuerpo nos provoca malestar que, a veces, pueden pagar nuestros hijos sin tener ninguna culpa. Si el cuerpo te pide manta y sofá, haz los posibles para poder tenerlo, aunque sea sólo un rato. Ese rato también cuenta.
  • Porque tus hijos aprenderán de tu actuación: aprenderán a respetar también sus estados anímicos y físicos y a ir a favor de ellos y no en contra, y por lo tanto, también podrán ser más felices.
  • Porque, si tienes hijas, es importante que aprendan que las mujeres somos cíclicas y que esto, lejos de ser una mala jugada, es una pasada. Y que pueden aprovechar cada fase para sacar lo mejor de ellas mismas. Y eso, como mejor se aprende es desde el ejemplo que verán en casa contigo.
  • Porque depende de cómo estés en la fase premenstrual y menstrual quizás te das cuenta de que en las demás fases no has respetado lo que tu cuerpo te pedía… porque quizás descubres que tienes que cuidarte más, porque sino, tu cuerpo, luego, llora.
  • Porque aprender de nosotras nos ayuda a crecer como personas y también como madres.
  • Porque ir en contra de tu ciclo te daña a muchos niveles y tienes que convertirte en tu mejor amiga. Si tu no te cuidas, si tu no te conoces, si tu no te respetas… ¿quién lo hará?
ALGUNOS TIPS:

¿Qué puedes hacer si tu ciclo menstrual ves que afecta tu crianza?

  • Primero darte cuenta de en qué fases te conviertes en la madre que no quieres ser. O en qué días de tu ciclo menstrual actúas de formas que no quieres.
  • Lleva un registro y apunta qué situaciones te han sacado de quicio. Procura verlo con distancia y no con el látigo en la mano dispuesta a machacarte.
  • En el próximo mes, cuando estén a punto de llegar esos días en que actúas como no quieres, empieza a cuidarte más, a tomarte un respiro. Tener tiempo para ti te ayudará a llegar mejor a esos momentos.
  • Cuando sucedan esas cosas con tus hijos que te sacan de quicio primero piensa que en realidad no pasa nada raro (no están haciendo nada horrible), sino que tú tienes menos paciencia por los días en los que estás. Por lo tanto: respira, toma distancia y procura lidiar con ello desde otro lugar que no sea el del ataque.
  • Pide ayuda a alguien que, si no estás receptiva y sientes que no puedes cuidar de nadie hoy, pueda venir a echarte un cable. Amigas que se lleven a tu hijo al parque, otras mamás con quien os podáis hacer favores en días así, tus padres o quién tengas cerca y de confianza.
  • Ve esto como algo normal y natural que lo único que te está diciendo es que tienes que cuidarte más, que tus necesidades físicas y emocionales también son importantes.

No podemos ignorarnos toda la vida. Si no has empezado a escucharte y a amar todas tus caras a lo largo del mes, quizás es momento de empezar. Va a ser mejor para ti pero también para tus hijos. Todos nos beneficiamos de querernos más.

Ojalá este post te haya sido útil.

Cuéntame, ¿notas si tu ciclo menstrual te afecta con la crianza de tus hijos?

Otro post que quizás también te interese y que escribí hace unos años: «LA REGLA»

24 Comentarios

  • Cristina

    Uff Miriam, ni te imaginas lo bien que me ha venido tu post justo ahora, en este momento. Llevo días sola con mi peque, mi marido está trabajando unos días fuera y este mes los días antes de bajarme la regla han sido un altibajo de emociones muy intensas. Ahora necesitaría mantita y sofá ji ji. Ya me conozco y sé que normalmente es así pero estando sola para todo, se me ha hecho más cuesta arriba. Estaba leyendo el post y me sentía tan reflejada! Gracias, gracias de corazón por tus palabras.

    • miriam

      Te entiendo… cuando necesitas mantita, sofá y peli y resulta que tienes que lidiar sola con el día a día con un hijo es muy complicado y requiere un esfuerzo interno nuestro monumental, que sólo entienden las que lo han vivido o lo viven. Así que ánimo, ojalá el mes que viene sea todo más fácil. Un abrazo.

  • Adriana

    Que lío esto de la regla se que afecta mis emociones , pero no habia reparado en como afecta a los demas mi cambio de hunor y malestar , yo solo me timbo en la cama y listo que no estoy pa’nadie eh dicho, y eso les duele a mis peques. Tratare de estar mas alerta y hablar con ellos hacer un trueque como siempre de actividades para poder llevarla mejor. Gracias es un placer leerte cada vez más chao linda

    • miriam

      Explicarles lo que te pasa, que no es por su culpa, que no tiene nada que ver, sino que solamente necesitas tumbarte un rato, etc. puede ayudar. Explicarles por qué… esto les ayudará a empatizar y estaréis mejor todos. Un abrazo.

  • Montse

    Miriam, desde que me hablate de este tema , no he parado de estudiarme y he evolucionado tanto! Es dificil lidiar con algo que no sabes ni que es, poberle nombre gana mucho ets una crack!

    • miriam

      Oh, qué bien Montse! Me alegro un montón 😉

  • Gloria DB

    Gracias por recordarme que esta es la causa. Soy totalmente consciente de mis cambios. el problema es que no logro evitar mi malestar. Se que es culpa mía porque deseo un embarazo que no llega y eso me afecta aunque sepa que debo olvidarme ya de lograrlo por edad y problemas internos. Tengo una maravillosa hija de 6 años pero habría deseado darle un/una herman@. En fin, que gracias como siempre por estar tan cerca de nosotras.

    • miriam

      Oh, lo siento y te entiendo… es difícil aceptar a veces los planes que nos tiene la vida, ya sea el de esperar más tiempo, ya sea que lo que queremos, quizás no puede ser. Hay que hacer un «duelo» y seguir adelante… porque tu hija te quiere feliz y disponible! 😉 Un abrazo

  • Mar

    Aun me ha vuelto la regla desde mi ultimo embarazo (10 meses) pero ya estoy temiendo ese dia. Desde jovencita con reglas dolorosas y Nunca me habia planteado organizarme segun el ciclo menstrual…algo tan sencillo! Y es que queremos negar que existen estos ciclos y queremos estar siempre 100%…. y no es así.

    • miriam

      Exacto! Pero es que además, no hace falta que seamos ni estemos siempre igual! Es fantástico aceptar que somos cíclicas y sacarle el máximo partido. Te lo recomiendo 😉

  • Maribel Maral maternal

    Hola Miriam!! Me ha encantado este post! Me parece super importante que las mujeres empecemos a ser conscientes de nuestro cuerpo y de que somos cíclicas. Escuchar al cuerpo y poder actuar en consecuencia, es una auténtica maravilla. Y por supuesto, que las niñas y niños aprendan desde pequeños que los ciclos en la mujer existen. Si por mi fuese, intentaría que todas las mujeres leyesen Luna Roja, jejejeje. Un abrazo

    • miriam

      Sí, podemos hacer mucho para que nuestros hijos vivan su ser de otra forma cuando sean adultos. Ahí estamos 😉

  • Esther

    Ay Miriam! Qué bien me ha venido este post! En la última regla, el mes pasado, el día previo a que llegara, hubiera regalado a mi hijo. Entre la pre regla y que él también estaba más sobreexcitado que de costumbre, estallé como una olla a presión!
    Leí hace mucho el libro «Luna roja» y es verdad que ayuda muchísimo aunque le vi el sentido tiempo después a que me lo regalaran.
    De nuevo gracias por el post. Procuraré fijarme más aunque en mi caso es difícil porque tengo reglas irregulares y ciclos muy cortos así que estoy con la regla cada 2×3, fantástico para estar todo el día con la sensibilidad a flor de piel! Jejejeje

    • miriam

      Aix… sí, no tiene que ser fácil tenerla cada dos por tres y casi sin tiempo a gozar de las fases. Ánimo! Un abrazo.

  • Carolina

    Desde la vez que de reojo leí el titulo de este post me quedo dando vueltas por la cabeza e inconscientemente o no fui registrando los humores. Cosa que ayer de golpe me vi «loca» con los niños y me fui a mirar el calendario JODER !! Hoy empezo mi regla! Y así los últimos 3 meses… rabieta ( mia claro ) y regla.. Me vine hoy temprano directo a anotar los tips.
    Miriam como siempre … Gracias !!

    • miriam

      Pues qué bien que te hayas dado cuenta, así será más fácil gestionarlo los próximos meses! Te felicito. Un abrazo.

  • Laura

    Amé este artículo y me sentí muy identificada. Soy muy sensible y consciente de mis ciclos. Sin embargo debo ser más precavida y planear mejor para estar en sintonía… gracias.

    • miriam

      Genial que te haya servido, Laura. Me alegro. Un abrazo.

  • Loles

    Pues me ha venido grniaal tu post….justamente hoy estoy en el 2o dia d regla..y ahora leyendo me di cuenta que fue un fin de semana patetico ….tnego a mi hijo d 3 años revien super demandante, una pareja que probablemente acabemos separansonos por su vena machista…y lrimamente ya empiezo a notar esa necesidad de escuchar mas a mi cuerpo, a mi persona,..me has venido justo al dedillo…gracias por tu post…te seguia desde verano cuando te conoci, te sigo siguiendo…y te seguire hasta el infinito miriam…no sabes cuanta ayuda das alas mamis que desgraciadamente trnemos que seguir solas en la crianza d nuestos hijos

    • miriam

      Gracias guapa! Me alegro que lo que hago, te sirva. Un abrazo.

  • Laura

    ¡Sí! Yo también he notado que me afecta. El peor día es el anterior. La última vez me sentía tan rara que incluso le dije a mi marido “no sé qué me ocurre pero no logro canalizar mis pensamientos”.
    Es justo ese día y esa noche… no sé qué es lo que ocurre pero sé que hay algo que afecta incluso a la lactancia materna. Esa noche mi chiquitín llora desconsolado y se despierta llorando muchas veces a lo largo de la noche. No sé si además de todo cambia el sabor de la leche, o sale menos o más… algo hay ahí. Al menos en mi caso. Porque además, como estoy en ese estado tan monstruoso, y sin poder dormir, la última vez pensé que tendría que dejar la lactancia. Menos mal que al día siguiente viene la regla y se me pasa… me siento tan mal después por las cosas que digo en esos momentos…

  • Bibiana

    Hola Miriam! Que post tan clarificador! Muchísimas gracias! Hace un tiempo recomendaste un libro sobre el ciclo menstrual, podrías decir cuál es? Muchas gracias

  • Gloriamaria

    Solo, GRACIAS!

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