El inicio escolar es una removida tengan la edad que tengan los hijos. Hoy me voy a centrar en los daños colaterales que comporta este inicio en los niños pequeños (0-7 años).

Vamos, en las consecuencias que comporta esta adaptación, que a veces son muy evidentes, pero a veces no tanto. Que a veces son inmediatas, pero otras no, y no vemos los efectos de esta adaptación hasta pasadas semanas después del primer día de cole.

Como siempre, cada niño es un mundo, y dependerá de su carácter, de su madurez, de sus circunstancias, el que exprese de una forma u otra el estrés que le supone empezar el cole. Porque es un estrés: en menor o mayor medida el inicio escolar supone nerviosismo porque supone cambio y no uno sino muchos.

Cambios en una edad en que los niños no saben gestionar sus emociones. Y con esto no quiere decir que sólo se estresen los niños a los que no les gusta ir al cole (o escuela infantil), sino también a los que les gusta mucho.

Porque en las horas que están allí pasan muchísimas cosas y todo ello, junto con su corta edad, comporta un cúmulo de emociones que a menudo desembocan en nervios, estrés, etc que son lo que van a provocar esos “daños colaterales”. Vamos a ver cuáles pueden ser:

  • CANSANCIO:

    Levantarse más temprano y a veces todavía no haber iniciado la rutina de avanzar la hora de ir a la cama comporta que están más cansados. Pero no sólo eso: en un día les pasan mil cosas y sienten mil más. Todo ello, les agota.

  • IRRITABILIDAD:

    El mero hecho de ir más cansados ya hace que estén más irritables. Pero es que además, el no entender cosas que pasan en el cole o comportamientos de los otros niños, sentir que echan de menos a los padres y un largo etcétera hacen que luego, cuando están con nosotros, estén más irritables. Es su manera de expresarnos su malestar, con mal humor.

  • RABIETAS:

    Suelen aumentar durante este primer trimestre del año. Enfados por la tarde por cualquier cosa que a veces los adultos no entendemos… Rabietas por la mañana a la hora de vestirse o desayunar…

    Todo es expresión de ese malestar que no saben gestionar. Algunos será porque no quieren ir al cole y abrir los ojos les recuerda que dentro de una hora tienen que entrar en él.

    Otros será porque tienen sueño y hubieran dormido más. Otros porque echan de menos a sus padres y por la tarde es como si, con el llanto, dijeran “Me han pasado mil cosas y tú no estabas para ayudarme”.

    No, no nos castigan, sólo expresan como pueden, lo mal que lo han pasado sin nosotros. Porque en los niños todo es muy intenso. Si están bien están MUY bien. Si están mal están MUY mal. No hay filtros. Todo es multiplicado por 1.000.

  • DESPERTARES NOCTURNOS:

    Algunos no lloran, no dicen que no quieren ir, parece que se lo pasan bomba y están contentos, peeeeero… empiezan a despertarse un montón por la noche. Bueno, por algún lugar tenía que salir el estrés…

    A medida que vaya adaptándose volverá a dormir como antes. Paciencia y comprensión de lo que está pasando.

    A los adultos también nos pasa: durante el día vamos trabajando y haciendo lo que hay que hacer pero por la noche, nuestro estado “real” aparece y puede que nos de por desvelarnos, o dormir fatal.

  • NO QUIERO COMER:

    Otros comían de maravilla durante vacaciones pero al empezar el cole empiezan a decir que no tienen hambre, o a comer sólo 3 cosas de su agrado, etc.

    El centro de su malestar se dirige hacia la comida. Es, aunque no nos lo pueda parecer, otra manera de “sacar” la angustia que están viviendo con tanto cambio.

    ¿O no os pasa a vosotros que cuando estáis en un proceso de cambio importante en vuestra vida -separación, cambio de trabajo, mudanza, etc- coméis menos porque los mismos nervios que te cierran la boca del estómago?

    Pues más o menos algo así les debe pasar. Paciencia, amor y no machacarles con lo de la comida. La comida es el síntoma, no el origen de su malestar, no lo olvidemos.

  • MAMITIS/PAPITIS:

    “Mi hijo está estupendo pero desde que sale del cole hasta que se acuesta no se separa de mi, es como un koala”. Bueno, pues esto también es un daño colateral.

    Necesita estar todo el rato “cargando la batería” de sus padres para poder soportar la ausencia de ellos durante el rato que está en el cole.

    A veces esto puede agobiar a los progenitores que tienen la sensación que no les deja hacer nada, etc. Si lo hace es que lo necesita para sentirse mejor. Cuanta más disponibilidad y entrega, más rápido se le pasará esta necesidad enorme de apego.

  • RETROCESOS:

    La autonomía que había ganado los últimos meses como vestirse solo, ir al baño solo, jugar a ratos solo, etc parece que de repente la ha perdido. Nos pide que le vistamos, que le demos de comer, que le acompañemos al baño…

    Sí, a veces a los adultos esto nos cansa. Nos frustramos de ver que hacemos un paso atrás, pero crecer es esto: dar pasos hacia adelante y otros hacia atrás. (Podéis ver este video «Los miedos de madres y padres» donde hablo de ello con humor). Cuanto peor lo llevemos, más durará el tiempo de retroceso. Otra vez: disponibilidad y entrega.

¿Hasta cuándo pueden durar los daños colaterales?

Depende. Días algunos (los menos), semanas, meses… Depende de cómo toleren los cambios, de la edad que tengan, de la madurez, de su sensibilidad, de su forma de ser…

Por eso no podemos bajar la guardia. Por eso en octubre, noviembre, diciembre tenemos que estar alerta porque cosas de su comportamiento pueden tener que ver con lo que pase en el cole.

A los adultos nos cuesta acompañar estos procesos que hoy he llamado “daños colaterales”. Sólo queremos ir hacia adelante y hacia lo que consideramos “mejor” y no toleramos que una cosa que encontramos tan normal como empezar el cole comporte, a su vez, retrocesos, más rabietas, o despertares nocturnos.

Es importante que nos pongamos en sus piel. Que veamos el mundo desde sus ojos. Para un niño de 2 años empezar el cole infantil es un cambio radical en muchos sentidos. Es empezar algo para lo que, muy probablemente, no está preparado ni maduro con lo cual, va a sentir en algunas ocasiones estrés, confusión y emociones que hasta el momento quizás ni había sentido nunca. También un niño de 5, muchas veces.

Todo esto es mucho mejor de sobrellevar si sienten que les entendemos, que no les juzgamos y que acogemos con los brazos abiertos todas las emociones que ellos no son capaces de gestionar. Las acogemos y les ayudamos a elaborarlas y procesarlas.

Su realidad es más fácil de sobrellevar si no les reprimimos el dolor, el nerviosismo, y el sinfín de sensaciones y emociones que sienten cada día en nuestra ausencia. Si nos sienten disponibles y amorosos. ¿En qué brazos te gustaría a ti descargar tu angustia: En unos de abiertos o en unos que no?

Porque todo esto pasará. Algún día pasará: crecerán, se adaptarán y dejarán de necesitarnos para ir al baño, dejarán de despertarse por la noche, de rabiar por todo y de mearse encima. Pero cuando esto suceda quedará grabado en algún sitio el cómo se atravesó esa etapa.

Si se superó sintiéndose acompañado y entendido, o si se superó sintiéndose solo en el cole y también en casa.

De nosotros depende.

24 Comentarios

  • Shasha

    Acabes de descriure els canvis de la meva filla dels últims quince dies. Estem en plena temporada de rabietes però des de que ha començat anar a l’escola es produeixen cada dia i per coses que no entenc, aquest mati m’ha demanat magdalenes i quan li he donat ha pillat una rabieta… El menjar igual, mai ha sigut una gran menjadora però baralles perquè menges n’hem tingut poques, ara és igual si li agrada o no el que hi ha al plat però ella s’ha de posar com una fiera i després tranquilitzar-se abans de començar a menjar.
    Em tranquilitza saber que és «només» un dany colateral de l’adaptació,això si menys mal que tenim la sort d’estar en una escoleta lliure amb adaptació al seu ritme i que va encantadissima i tot el dia demana per anar-hi, sino no em vull ni imaginar com serien aquests danys…

    • miriam

      Sí sort. No és fàcil, però passarà. Poc a poc. Amb paciència i amor, i anar acompanyant el que vagi sortint. Com diu un amic meu: millor fora que dins! 😉 Que surti tot!

  • Maria

    Ai Miriam. Mi peque tiene dos años y la semana pasada fue muy muy dura. Rabietas sin razón aparente, llorar y llorar sin yo ser capaz de consolarla. Despertares nocturnos con llanto. Me agobie muchísimo, no entendía que pasaba. Me sentia mal porque tenīa la sensación de no ser capaz de consolarla o ayudarla. Com te agradezco este post. No sabes como me ha ayudado. Evidentemente creo que todo lo que le pasa son daños colaterales de la vuelta a la escoleta. Ella va contenta pero por supuesto que debe estresarse y qte me echa de menos. Al menos ahora me siento con fuerzas. Entiendo más lo que le puede estar pasando. Muchas muchas gracias de verdad. Un abrazo.

    • miriam

      Me alegro, celebro que este post te haya ayudado. Un abrazo.

  • Carmen

    Tercera semana de cole mi Hipólito de. Tres años aún Llora.. Ya me.siento nerviosa y desbordada por q dejarles pasar esta situación comonpuezo ayudarle.. Para q no.llore o simplemente se le.pasara no tengo la opción de acompañarlo antes de entrar le.doy un abrazo y le digo.q.tengo.que.ir al trabajo..

    • miriam

      Mira los posts anteriores, te pueden ayudar. Un abrazo.

  • KATHERINE

    HOLA SOY DE TRUJILLO VENEZUELA MI PEQUEÑA NATHALIA TIENE 2 AÑOS Y 4 MESES YA NO USA PAÑALES DESDE JUNIO Y ESTA SEMANA INICIÓ SU MATERNAL, EL PRIMER DIA DE COLEGIO SE ORINO Y PUES SU MAESTRA ME LO COMENTA, PARA RESUMIR, ESTE ES SU SGUNDO AÑO DE MATERNAL NUNCA LLORO GRACIAS A DIOS PERO CASI NUNCA ME COME TODO, HOY CUANDO LA BUSQUE SU MAESTRA ME DICE EN SEÑAL DE PREOCUPACION QUE MI NIÑA SE HIZO PIPI TRES DIAS DE LA SEMANA QUE LE PREGUNTAN Y LA LLEVAN AL BAÑO ESPERAN UN RATO Y NO HACE, LUEGO SE ORINA, DEBO ENTENDER QUE ESTA EN PROCESO DE ADAPTACIÓN PERO COMO LA AYUDO QUE LE PUEDO DECIR A MI CHIQUITA MIL GRACIAS MIRIAM TUS PALABRAS Y VIDEOS SIEMPRE ME RECONFORTAN CUANDO SIENTO QUE NO VOY A PODER CRIARLA….

    • miriam

      Katherine,
      Tu hija es pequeña y claro, está en proceso. Acaba de empezar, es necesario tener paciencia y respeto por su proceso de adaptación. Es normal que a los 2 años no controle del todo esfínteres en situaciones de estrés como es el inicio escolar… Un abrazo.

  • Azul

    Tenemos un niño de 2 años y 5 meses y ha ido a la ikastola 5 días de los cuales el primero entró solo porque las profesoras no invitaron a ningún padre a entrar (a pesar de que en la reunión previa nos dijeron que sí que entrariamos) Viendo el panorama de lloro «a reventar» el segundo y tercer día entré con el niño pero ya era el padre «raro» y el cuarto y quinto día ya no me dejaron entrar y el sexto lo sacamos porque lo pasaba fatal (vomitos, terrores nocturnos, dejó de comer, asustado todo el día) Pues esto fue hace 2 semanas y aún se despierta algún día en mitad de la noche diciendo que no quiere ir, o coge un muñeco y le pone voz diciendo que no quiere ir a la ikastola y que si quiere ir con aita. Y todo esto con SÓLO DOS DÍAS!! No me quiero imaginar si le hubiesemos dejado hasta que «se acostumbren», «esto es normal, no pasa nada», «les viene bien para cuando vayan a trabajar» como nos decían las profesoras (por cierto, aluciné que lo primero que te enseñan al entrar en el colegio es a frustrarse porque dentro de 20 años o más vas a ir a trabajar!!!). Está demasiado normalizado que el niño sufra y no, no es normal y sí que pasa, igual que nos pasa a nosotros cuando lloramos mucho rato y cuando paras no es que te hayas acostumbrado a llorar, probablemente tienes más ganas de llorar pero estás cansado, no tienes hambre…
    Esto os puedo contar de mi experiencia. Un saludo.

    • miriam

      Buf… qué duro. En primer lugar gracias por contar aquí tu experiencia. Y en segundo lugar sí, no es normal y no deberíamos minimizarlo ni justificarlo tanto los adultos. Poco a poco espero que cada vez haya más consciencia sobre este tema y más voluntad a todos los niveles, también política, para cambiar las cosas. Un abrazo.

  • Noelia

    Me ha gustado mucho el post, en efecto, el estrés lo tienen que sacar de alguna forma. Por nuestra parte acompañamiento y mucho amor. Me gustaría que pudieses ponernos un post de «daños colaterales» de tener un herman@, si se puede llamar así. Me refiero, con qué clase de comportamientos podemos enfrentarnos a partir de la llegada del bebé. Por que muchos comportamientos de la adaptacion escolar, me han recordado a este tema. Y me queda un mes para empezar a vivirlo! Gracias y un saludo!

    • miriam

      Hola Noelia, en noviembre voy a abordar el tema. Por el momento puedes buscar un post que tengo llamado «Los celos entre hermanos: cómo abordarlos». Un abrazo.

  • Sara

    Mi niño de casi 3 años ha empezado la.guarde este año, ya esta muy adaptado aunque cada mañana me dice que no quiere ir, hasta ahora a.dormido muy bien, en su cama pero pegada a la mia, pues bien ahora para la siesta y para dormir x la noche se niega a dormir en su cama y quiere dormir conmigo, estoy agotada porque es una lucha diaria y nunca le dejo que se salga con la suya, estoy embarazada de 35 semanas y necesito dormir tranquila y no pasar tanto estres porque es muy tozudo. Al final cedere… Gracias.sara.

    • miriam

      Hola Sara… entiendo que con 35 semanas de embarazo necesitas tu espacio y poder descansar. Es un caso de necesidades opuestas: tú necesitas poder descansar bien y él, para poder descansar bien, necesita sentirte al lado, porque te echa de menos durante el día. Ojalá podáis encontrar un equilibrio que os satisfaga a los dos… Un abrazo.

  • Mireia

    Hola Miriam, gràcies pel post. Portem 10 dies de guarderia, la nena té 13 mesos. De moment només la vaig deixar «sola» un dia i durant mitja hora, va plorar bastant…cada dia s’hi queda la iaia o jo quan no treballo. Creus que ho estem allargant massa?
    La llar és molt respectuosa i deixar fer a cadascú el seu ritme, vull dir que no ens pauten.
    Moltes gràcies!❤️

  • Gaby

    Me ha sacdo las lágrimas quiero hacer homescoling

    • miriam

      Pues adelante, es una opción 😉

  • Cristina

    Emociones a flor de piel al leerte, tengo dos niñas la pequeña de 2 años es su segundo año en la casa de niños y entra estupénda desde el primer día, único daño colateral, un poco de mamitis pero nada que no se pueda superar, la mayor tiene 6 este año comenzó primaria, jamás ha llorado ni en el cole, ni en la guarde, le encanta ir, el colegio es casi vital para ella, este curso ha comenzado igual de contanta que los anteriores pero…. sorpresa! mucho, mucho daño colateral, cansancio, rabietas, retrocesos, retos… soy educadora inafntil y se supone que sé lo que es un periodo de adaptación, que lo trasmito a mis papis… pues me he sentido desbordada!, me he frustrado, enfadado, gritado y hasta llorado con ella, hoy por la mañana he respirado hondo y he decidido tomarlo con calma y comprensión, y después de leerte y pasar el día diré que, aunque seguimos en crisis, hoy todo ha fluido mucho mejor, sigue habiendo rabietas y retos, pero han sido más leves y cortos

  • Irene

    Estamos viviendo estos días bastante mal porque el peque se pone tan nervioso que se pasa el día pensando en que va a tener que ir al cole y no quiere, se agobia y se pone triste muy triste. Nosotros le hablamos positivamente y el primer día fue contento pero el resto de días ya no… no sabemos muy bien cómo afrontarlo, no queremos que el colegio sea algo negativo como un castigo sino un sitio en el que conocer el mundo y disfrutar, crecer. Siempre ha estado conmigo en casa y ahora lleva mal este cambio. Algún consejo? Hemos pensado en darle algún día de descanso para que no viva estresado… no se

    • miriam

      Sí, por favor, dádselo… poco a poco.

      • Irene

        Muchas gracias, así lo estamos haciendo. Hoy se ha quedado en casa.

  • Ainara

    Hola Míriam, estamos pasando unos dias malos ya que mi hija empezó hace casi 2 semanas en una guardería montessori en la que se me dijo que la adaptación es individualizada y por este motivo me decidí por ella, pero esta mañana me han dicho que no debería volver a entrar en clase

    • miriam

      Buf… lo siento. No debería ser así. Un abrazo.

  • Cristina

    Mi hijo acaba de empezar P3, aquí en Catalunya el día 12 fue el primero. A pesar de ir a una escuela bastante respetuosa con los niños, mi hijo por ejemplo lleva pañal, en otras puertas abiertas de otros colegios fueron muy rotundos en que debían ir sin, creo que es difícil respetar los ritmos de la adaptación cuando los propios padres anteponemos nuestras necesidades adultas, es difícil avanzar cuando priorizamos otras cosas y al final los niños sufren las consecuencias.

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