Es Sant Jordi

23.4.2012

Es Sant Jordi y en Catalunya es uno de los días más preciosos de todo el año si no el que más.

A mí me encanta desde que era muy pequeña. Hacíamos rosas de papel en la escuela y se la regalábamos a mamá. Era el día en que mis dos padres me regalaban también una a mí y de más mayorcita… era el día que esperaba nerviosa el momento en que aquel chico que me gustaba, apareciera con una rosa.

Era y es un día para estar en la calle, para encontrarte a amigos y conocidos, para ni siquiera pasar por casa. Es un día que es una fiesta y que tienes que dar codazos para abrirte paso entre la gente y llegar a la parada de libros (a una de las mil que te encuentras a lo largo del día) y conseguir ver algún título.

Cada año me digo que seré previsora, que compraré los libros con antelación para evitar las aglomeraciones de ese día, pero nunca lo consigo… Este año tampoco.

Cada año tenía clarísimo qué libro quería que me regalaran y cuál quería auto-regalarme. Pero esta vez he mirado el estante y tengo tres de comenzados y que, a pesar de que me gustan, no encuentro el tiempo ni la forma de poder pasar páginas para intentar llegar al final.

En estos momentos tengo entre manos: «Bajo presión», de Carl Honoré, «El deseo de ser madre. Guía para conocer y afrontar un proceso de reproducción asistida», de Ana Gimeno, y «Aprender a educar, sin gritos, amenazas ni castigos», de Naomi Aldort.

No sé ni el tiempo que hace que no leo ninguna novela. Sólo libros de los temas que me apasionan, uno tras otro. Por eso creo que mañana sólo daré codazos por su libro y por el de Laia. Porque tener el estante lleno de libros está muy bien pero no sirve de nada si no tienes tiempo de leerlos.

Recuerdo los inicios de mi maternidad, aquella época en que ella sólo mamaba y dormía, y en la que a mí me encantaba leer mientras ella soñaba plácidamente en mis brazos.

Devoré libros y lo disfruté muchísimo, sobre todo porque pensaba que eso de leer, se me había acabado. Fue una grata sorpresa descubrir que no… Lo que no sabía era que más adelante el tiempo desaparecería y tendría que empezar un capítulo tres veces porque el intervalo de días entre lecturas es tan grande que me es imposible recordar por donde iba

Quizás por eso empiezo tantos libros a la vez, porque tengo prisa, porque sé que tardaré tanto a terminar uno que no tengo la paciencia de esperar a empezar el otro. Y entonces llega el día en que tienes tres en marcha y el punto de libro no avanza.

Confieso que esto de leer más de uno a la vez no lo había hecho nunca, y no sé si es una buena estrategia. Mañana, cuando vea tantos libros expuestos en las paradas me entrará aquel nerviosismo estilo: «¡quiero leerlos todos!» pero espero ser realista y no empezar a comprar compulsivamente porque sé que no tendré el tiempo material para disfrutarlos.

Pero vaya… si me queréis recomendar alguno, yo encantada… 🙂

¡Que tengáis un feliz Sant Jordi!


4 Comentarios

  • Leticia

    Hola Miriam,
    El primer libro que no tuviese que ver con la crianza que conseguí leer durante la baja maternal de mi hija es «Rosa cándida» de Audur Ava Olafsdottir. Poético, emotivo y además relacionado con el vínculo paterno… ¡No te desvelo más!

    • Míriam

      Gracias Leticia.

      Apuntado!

      🙂

  • haydee

    es mi día favorito!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  • Pilar

    El mío también!!!! me encanta y a parte estoy orgullosa de haber nacido ese día!!!!!

    Yo ahora estoy leyendo «Ni Rabietas, Ni Conflictos, de Rosa Jové

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