Parir tiene que ser la bomba

Parir tiene que ser la bomba. Y cuando digo parir quiero decir parir vaginalmente sintiendo cada contracción, sintiendo como se abre paso la criatura y como la ayudas con cada pujo; notar que sale y recibirla, toda húmeda encima tuyo. Abrazarla y fusionaros.

Parir tiene que ser la bomba y lo digo porque me lo imagino, porque lo que he vivido yo es otra cosa, es otra historia.

Ya sé que para muchas parir no es ni ha sido la bomba. Pero ahora mismo me da igual, siento que parir tiene que ser precioso; parir sin miedo, parir con respeto, parir con el tiempo necesario, con el acompañamiento ideal…

Parir con ilusión y, a la vez, con toda la paciencia, tiene que ser indescriptible. Parir cuando ves que todo va bien, cuando las contracciones son regulares y efectivas, cuando todo avanza y vas abriendo camino a tu preciosa criatura.

Parir cuando te sientes conectada a tu bebé y no te hace falta gritar que te duerman alguna parte del cuerpo porque quieres sentirlo todo, porque te sientes capaz, porque sabes que puedes hacerlo,… todo eso, tiene que ser la bomba.

No sé si pariré algún día así, como imagino. Ni siquiera sé si quiero tener otro hijo. No lo sé, todavía. O mejor dicho, no lo siento. Pero si algo tengo claro es que parir de esta manera, conectada, feliz, sintiendo cada contracción, tiene que ser la bomba.

Yo sentí muchas contracciones, muchísimas, pero sólo conozco las que me ayudaron a dilatar hasta 4cm. A partir de aquí ya no sé cómo son. Yo me sentí conectada y feliz a ratos, bastantes diría, pero no sé qué es estarlo cuando todo se tuerce y parece que nada va bien. Sí, la anestesia me desconectó, me hizo dejar de sentir y me perdí. Nos perdimos todos, juraría, en ese preciso momento, y tardamos algunas horas a reencontrarnos con corazón y alma a la nueva familia que nacía.

Yo no sé qué es sentirse borracha de hormonas, o tener esa sensación de romperte por la mitad cuando la cabeza casi ya está saliendo. Yo no sé qué es perder la noción del tiempo y del lugar, y oír las voces como de otro planeta porque estás tanto contigo misma y con tu hijo, tanto en otro plano y vibración, que de alguna manera, te reconectas al Universo y a la Tierra…

No sé qué es que la oxcitocina te haga sentir una alegría inmensa cuando tienes a tu hija encima de tu pecho, aún con el cordón unido a ti. Yo sé lo que es la oxcitocina sintética, y la anestesia, y los temblores sobre la camilla, y el frío intenso que parece que nunca se acabe, y la soledad… He experimentado todo eso porque no parí como hubiera deseado.

Y ahora sólo sé que parir tiene que ser una auténtica bomba. Parir y que no te separen, que sigas siendo 1 desde el preciso momento en que tu hijo nace a otro medio, el nuestro, tiene que ser de las mejores experiencias de la vida. Y yo no sé qué es. Fuimos uno, sí, pero no desde el preciso momento en que nació, y fueron necesarios litros de lágrimas para poderme reconectar a mí y a ella, para podernos encontrar los tres en el lugar de donde nunca deberíamos habernos ido.

Saber cuál es la cara de tu hijo al nacer, verlo con un espejo, acariciarle el pelo, decirle “te quiero” cuando aún estás en éxtasis porque lo acaricias por primera vez tiene que ser, simplemente, la bomba. Yo le vi la cara, sí, pero quizá hacía 3, 5 o 10 minutos que había nacido, ni siquiera sé cuánto tiempo pasó, porque sólo temblaba y lloraba, suplicando: “¡dejadme verla!” .. .

Pasa el tiempo, meses, años, pero el recuerdo está ahí intacto. Llorado más o menos a épocas, a ratos… continúa allí. Hace mucho que no lloro mi parto… pero sé que volveré a hacerlo algún día. Las cosas que no están bien digeridas siempre vuelven y no, no creo que esté ni bien digerido ni bien situado… porque tenía que ir adelante con la lactancia, recuperándome, con la crianza… y todo va tan deprisa… Y aún no es el momento.

Todavía no ha llegado la hora de sentir y hacer balance. Por eso ahora, cuando pienso en el parto sólo me viene algo a la cabeza: Parir tiene que ser precioso.

Pensar en eso, en los partos que me hubieran gustado, me evita pensar en el que finalmente, tuve. Ya llegará el día de volver a mirarlo a la cara.


 

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Míriam Tirado

Míriam Tirado

Consultora de crianza consciente y periodista especializada en maternidad, paternidad y crianza. Me dedico a ayudar a madres y padres a conectar con sus hijos/as.

25 respuestas

  1. Qué impactante Miriam. Ciertamente yo no tuve el valor de sentir al 100% todos esos momentos. La epidural frenó el dolor pero no eliminó toda la emoción y el extasis que sentí cuando nacieron mis dos hijos. He leido la experiencia de tu parto y entiendo que te sintieras como te sentiste. A mi sólo me seapararon unos minutos de mi hijo que colocaron ami lado en una incubadora y fue una sensación extrañísima. Cuando viví con mi hija el placer de sentirla pegajosa encima mío fue indescriptible. Es verdad que hay momentos en la vida que nos defraudan pero son sólo eso, momentos que seguro que tu hija se habrá encargado de compensar

    1. Qué suerte, Sandra! Me alegro muchísimo. En una cesárea puedes sentir muy poca cosa y en mi caso nada que fuera agradable. Yo perdí el contacto de alguna manera, me descentré y es algo que si alguna vez viviera otra, no dejaría que me volviera a pasar. También las cesáreas pueden vivrse mejor, he hecho posts al respecto, pero yo no pude. Estaba demasiado cansada, agotada, triste, sorprendida por la evolución de los acontecimientos y asustada. No pude. Y sí, son momentos y TODO se puede reparar con conciencia, tiempo y amor. Gracias por tu comentario!

  2. Jo Miriam, pues para no haber parido así lo describes a la perfección. Siento mucho que vivieras tu primer parto de aquella manera 🙁 de alguna forma estas visualizando tu parto deseado.. ojalá llegues a vivirlo y a sentir que realmente es la bomba! Besos!

    1. Bueno, supongo que nada es gratuito… tuve el parto que tuve para aprender un montón de cosas, estoy segura… Y quizás por mil otros motivos que se me escapan, pero sí, tengo muy claro cuál es el que hubiera deseado. Y celebro que muchas mujeres puedan vivirlo. Gracias por tu comentario, Carol. Un beso.

  3. Yo también creo que debe ser maravilloso parir.
    Has puesto en palabras lo que yo también siento.
    Por miedo, por no saber relajarme, terminé poniéndome la epidural (iba con la idea de no hacerlo) porque no aguantaba más y me perdí tanto y tantas cosas.
    Yo tampoco se si volveré a ser madre pero si lo fuese me encantaría vivir con plenitud mi parto.
    Un abrazo

  4. Me has hecho llorar… Parir es la bomba… El dia q pari a mi hija fue el dia mas bonito de mi vida.. Y sin duda el mas intenso, estas en otra dimension… Lo explicas muy bien aunque no lo hayas vivido asi! Tuve ,tambien mucho dolor y mucho miedo de no llegar al hospital, y es q casi no llego, jeje, pero no cambiaria nada d lo q vivi.. Aunq el proximo si lo hay, lo parire en casita seguro!

  5. Míriam em recordes molt a una amiga meva, l’Olga, també ho descriu com tu el tema de la cesàrea, una pena 🙁
    Ho sento molt, crec que s’hauria de canviar moltes coses i encara que fos cesàrea, s’hauria de tenir a la criatura des de el moment 0.
    Jo si que el vaig parir, però no et pensis, no em vaig enterar gaire, va anar tot força ràpid, jo tenia clar que volia l’epidural, a vegades penso que sóc molt covarda perquè al cap i a la fi, tenia por a parir al natural, tenia por al dolor físic i encara el tinc.
    Vaig entrar a la clínica vora les 4 de la matinada, a les 7 em punxaven l’epidural i bé també tinc que dir que sense demanar-ho em van “enxufar” oxitocina perquè anés dilatant, la cosa va anar ràpid i a les 9:31 ja neixia el Joan.
    Només vaig patir les contraccions a l’habitació i no crec que hagués pogut aguantar el dolor … ja est dic em feia i em fa por el patiment físic….
    No sé si seré capaç de canviar-ho amb aquest segon tresor….
    A vegades penso que serà com la primera vegada….

    1. Hola, Pilar… Costa trobar algú que estigui realment molt content amb el seu part. És tan bèstia, tan colpidor i intens alhora que normalment no va com el prevèiem perquè és impossible preveure alguna cosa que no hem viscut mai, no? En fi, no sé… M’ha agradat saber com va anar el part del Joan… Una abraçada!

  6. Llegint aquest post, realment em fas tenir una bona idea del que vas patir, no tant amb la cesàrea, sinó amb el sentiment de que tot anés com va anar, i no com tu volies. Em sap greu. Són coses difícils de pair, llargues de pair…
    jo no vaig tenir cesàrea, però després de tota la nit de contraccions, a l’arribar a la clínica a les 7 del matí, ja em van rebentar la bossa, em van punxar l’epidural, i oxcitocina per vena (tot sense consultar). A les 10 h el Martí ja havia nascut, o me l’havien tret, que és la sensació que em va quedar. Tampoc va anar com jo havia pensat, però la por va deixar que m’anés així.
    Pel següent part, no deixaré que sigui d’aquesta manera. He canviat de ginecòloga, coneixeré l’equip de comadrones amb temps, sé que comparteixen la meva idea de part “respectat” que en diuen… i espero aquest cop ser jo la que pareixi. I desitjo que si algun dia la teva Laia ha de tenir un germanet/a, siguis també tu la que el porti al món.
    una abraçada

    1. Clarise.. Et desitjo el millor pel proper part… Tan de bo pugui assemblar-se al que desitges! Gràcies x compartir aquí la teva experiència! Una abraçada (ens ho explicaràs?!) 

  7. Me siento totalmente como tú. Jamás he parido, y es mi espina clavada…y eso que tengo dos hijos.

    Con la primera tuve cesárea programada (venía de nalgas y no me dejaron ni intentar ponerme de parto). La separaron de mí nada más nacer…fue duro. Recuerdo a mi madre, a mi hermana, a mi cuñada…todos llorosos explicándome lo bonita que era mi hija. Y yo, que no la había parido y tampoco la había sentido, sólo quería asesinarlos a todos y que me dejaran en paz, en paz y sola con mi hija y mi marido.

    Con el segundo estaba a por todas, como extasiada: esta vez iba a ser LA VEZ!!!! Todo lo que cuentas del gran parto era lo que yo me repetía día a día. Leía y releía partos vaginales después de cesárea y terminaba siempre con lágrimas en los ojos. Hice el curso preparto y fui la mejor alumna: todos los días repasaba mil veces las respiraciones (y es que yo ni siquiera sabía lo que era una contracción, a pesar de tener ya una hija). Pasaba el tiempo y pasaba. Y pasó la fecha y más, y más aún. Y ya estaba desesperada con un bebé de 4 kilos y medio en la barriga y el miedo a la inducción (así no empezaban las historias de partos que yo leía). Pero llegamos a la 42 y había que hacer algo, me decían, el bebé era gigante y llevaba demasiado tiempo ahí dentro. Y fui a la inducción, aún con esperanzas, con cero de dilatación y cuello formado…yo que sé, como si estuviera de 5 meses, ja! Y ya sabes, empezaron las contracciones, muy fuertes pero, te lo juro, tenía tantas ganas de sentirlas que las disfruté. Y así horas, sin dilatar nada, pero nada de nada. Y a las 5 horas (con oxitocina mucho más fuerte de lo que debería estar con una cesárea previa), no había dilatado nada. Rotura de bolsa, y más contracciones, y epidural…y, como tú dices, se acabó, dejé de sentir nada. Pero me tuvieron tanto, tanto tiempo (estuve desde las 9 de la mañana hasta la 1 del día siguiente), que el efecto se pasaba, y volvían las contracciones, fortísimas, a ratos, y me metían dosis de veteasaberquéanestesia. Al final lo dijeron: cesárea. Después de 16 horas había dilatado 3 centímetros. Y, lo peor?, en la cesárea todo se les fue de las manos: a punto estuve de tener rotura de útero, tan a punto que, una hora más y hubiera sucedido (así me lo explicó una ginecóloga).

    Y yo ya no sé qué pensar; siento una envidia infinita hacia las madres que parieron y que pueden parir. En mi visión de familia ideal tengo tres hijos, quién sabe si volveré a estar embarazada y soñando partos…pero, sinceramente, a mí se me ha quitado ya la ilusión. Soy de ese porcentaje de mujeres que sienten, con inmensa pena, que ellas no pueden parir. Sí, leo y sigo leyendo toda la información sobre cómo conectar, sobre todo lo que se hizo mal en mi caso, y pienso: ¿podría haber sido de otra forma? Sé que podría haber sido de otra forma, pero yo sigo pensando, en lo más profundo de mí, que tampoco hubiera salido bien 🙁

    1. Kym, no sabes lo mucho que te entiendo… tus dudas, tu dolor después de la primera cesárea, y esa sensación de que las cosas “no van bien”. Y tus ganas: “esta vez sí!”… supongo que es lo que me diré yo a mi misma si alguna vez vuelvo a estar embarazada. Porque hay algo que queremos sentir, ¿verdad? Pero también he aprendido una cosa después de mi cesárea; hay cosas que no puedo controlar, se me escapan y esas “cosas” quiero dejar de intentar controlarlas… porque no sirve de nada y luego te llevas un buen “chasco”!
      Ojalá hubieras tenido otras experiencias, más gratificantes, menos dolorosas para ti en cuerpo y en alma.
      Te mando un abrazo lleno de empatía.

  8. Quan llegeixo el teu escrit realment em fa patir veure que et sents així, però a mi m’agradaria donar un altre punt de vista de les cesàries. Perquè jo ho vaig viure molt diferent i si alguna mare que et segueix sap que li faran m’agradaria que pogués anar una mica més tranquil·la, si és que la meva experiència la pot ajudar.
    Jo no tinc la sensació de no haver parit i tampoc tinc aquesta sensació de separació de la meva filla.
    Vaig tenir la sort de l’equip mèdic que em va atendre i l’hospital on la vaig tenir, on intenten que la cesària sigui el mínim de traumàtica. Vaig poder viure tot el meu part completament desperta, sense notar que l’anèstesia em feia perdre cap detall (això sí tremolant de fred). Em van ensenyar a la meva filla en el mateix moment de néixer, i sí és cert que se la van emportar per netejar-la i fer-li les proves pertinents, però me la van tornar súper ràpid, ho van fer mentre em cosien, però jo veia el que li feien. El papi va poder estar al meu costat tot el part i això em va ajudar molt, els dos la vam sentir plorar per primera vegada i aquí va ser quan el meu cor bategava fort i no podia esperar per veure-la. La llevadora va ser molt ràpida, i això sempre li agrairé, perquè van ser segons el que va trigar a portar-me-la, apropar-la a mi i deixar que li fes un petó.
    Una vegada feta la revisió pertinent a la petita me la van portar i en cap moment ens van separar. Vam pujar els tres junts a l’habitació, jo amb ella ben abraçada. La meva petita va néixer a les 5 de la matinada a les 7 ja estàvem a l’habitació i vaig ser jo qui li va poder ensenyar a la meva mare. He de reconèixer que abans de l’experiència em feia por que ens separessin, em feia por no poder compartir aquest moment amb el papi, em feia por que l’anestèsia em fes perdre algun moment i em feia por que no pogués gaudir de la meva filla des del primer moment, ara puc dir que m’ho van fer molt fàcil i ho agraeixo.

    1. Mercè, tu vas viure una cessària RESPECTADA i m’encanta que ho hagis explicat perquè sí, n’hi ha. Les cessàries respectades TAMBÉ existeixen i de fet, fa temps en vaig escriure un post. En les cessàries respectades el pare pot estar amb la mare, el bebè es dóna a la mare després de néixer i pot començar a mamar quan vulgui. En aquest tipus d’intervencions no se separa la díada a no ser que sigui estrictament necessari. I evidentment, totes aquestes circumstàncies fan que l’arribada del bebè es pugui viure d’una altra manera totalment diferent. Una cosa tinc clara: si mai torno a estar embarassada i m’han de fer una cessària, t’asseguro que aniré a un hospital on es facin cessàries respectades. Em vaig prometre no tornar a passar per allò sola i sense veure la meva filla fins al cap de tanta estona.
      Celebro que poguessis rebre la teva filla d’aquesta manera!
      Una abraçada.

  9. Jo he tingut les dues experiències, se com et sents per la cessària perqué el meu primer fill va néixer així, molt semblant al part de la Laia i a més a més no vaig poder-lo alletar, m’he sentit i em sento molt culpable, com tu dius és una ferida que surt de tant en tant, que costa molt de pair…
    Amb la meva filla vaig poder parir i em reconeixo plenament en el part que t’imagines: si, realment és la bomba i jo no ho podria descriure millor, tot i que va ser tan ràpid que tinc la sensació de no
    have r-lo gaudit prou…però soc molt feliç d’haver-la parit, encara que allò que diuen que “un clavo
    quita otro clavo” no acabo de sentir-ho, la pena de
    la primera experiència hi és.

    Tinc clar que em va ensenyar molt i que la crisi
    que em va suposar em va posar a lloc per tenir
    una segona experiència més positiva, amb un
    avortamemt entremig i tot, vaig poder estar més a
    punt per què anés com anés, seria com havia de
    ser, tu ja ho dius en el post: hi ha coses que nol les
    podem controlar i punt, i em vas ajudar molt a veure-ho així en el seu.moment, t’ho agraeixo moltíssim i desitjo de tot cor que totes les que teniu cessàries prèvies pugueu passar algun dia
    per un part vaginal…sé el que és aquedta espera, també he edtat en fôrums on es parlava de PVDC i la il.lusió i esperança que s’hi posa…molta sort!!!!

  10. El meu part, a una meravellosa clinica de nom internacional a Barcelona…va ser un autèntic desastre. La meva nena q la setmana que ve fara 9 mesos no va neixer per cesària, però una mica mes ens quedem amb l’intent. El dia que sortia de comptes la meva gran ginecòloga no es va adonar de que alguna cosa no anava bé…vaig haver de ser jo quellegint l’informe li crides l’atenció… Van passar de dir-me, esperarem 2 setmanes a un vine demà passat que et donem hora perque neixi. Amb l’estres i por que aixo em suposava al dia següent estava de part…10 hores que es van fer eternes!!! Arribem amb el meu marit i ens diuen que tranquils, que va per llarg, que als 3,5 cm em posaran l’epidural. Fins asl 5 allà no ve ningú! Massa noies de part, em van dir! Li comento a l’anestessista que estava de conya amb la seva companya q vagi amb compte, que tinc por i que la meva esquena te escoliosi! Em diu que em relaxi que no soc la unica amb l’esquena torta!!! I que pasa, pam! Em posa malament l’epidural, nomes punxarme se m’adorm el cos sins al coll…veig que les pulsacions de la meva petita passen de 160 a 40 en mig segon! no deixen entrar al meu marit i comencena injectarme coses x remontar! Al sinal, en pocs segons que per mi van ser hores tot sembla que s’estabiolitza, això si, engeguen en un tres i no res la millor experiencia de la meva vida a norris! Gracies clinica, gracies anestessista per escoltar-me, gracies doctora per no veure que alguna cosa no nava be i fer-me sentir amb aquella angoixa, i gracies per no deixar que el meu marit fos alla quan el necessitava!
    No hi tornaré, i espero que si tinc una altre fill, pugui saber que es parir, i que no sigui la comadrona amb mala gana la que s’arrepengi a la panxa quan la maquina li diu que tinc una contraccion, xq jo no notava res de sota braç en avall. El meu proxim part, espero i desitjo que sigui mooolt diferent!
    Com bé dius, encara n em veig amb foces, encara no ho he pait!
    Pero veig a la meva nena, i sigui com sigui, ha valgut la pena!

    1. Buf, Mireia, quina experiència més dura que us ha tocat viure. No m’ho puc ni imaginar… L’anestèsia epidural no és cap tonteria. No ets la primera noia que em diu que li ha provocat problemes, i no lleus. El teu cas és una nova mostra de la poca sensibilitat que tenen molts equips mèdics a l’hora de tractar el naixement d’una criatura. L’anestesista, la ginecòloga, en el teu cas van demostrar una empatia nul.la amb tu, una dona que necessitava tot l’acompanyament, tota l’empatia i sensibilitat possibles. Em sap molt greu.
      No sé si ho vas fer, però aquesta clínica es mereixia una reclamació per escrit, una crítica per escrit a l’equip mèdic que et va atendre. Un dia en vaig parlar al post: “DEIXA-HO PER ESCRIT”. Jo sóc de l’opinió que aquestes coses no haurien de passar mai i les hem de donar a conèixer i queixar-nos allà on calgui perquè cap més dona es trobi amb aquest tracte.
      Una abraçada.

      1. Com tu dius, i sense haver-ho llegit fins aquest matí, ahir al vespre vaig estar revivint el moment amb la meva parella, i vam decidir que aquesta setmana que entra anirem a deixar-ho per escrit, encara que hagin passat 9 mesos, crec que mes val tard que mai. no servirà de res, pero nosaltres ens quedarem mes tranquils.

        Gràcies pel blog, hi ha molta gent que s’hi sent identificada!

        Una abraçada.

  11. Uix Mireia, com t’entenc!
    Jo tb tinc escoliosi i em van punxar fins a 3 vegades la merda de l’epidural. A la tercera me la van fotre tan forta q em tremolava tot el cos. Quin horror! Mai més!El part va ser ràpid i sense problemes però la sensació de no dominar el cos em va marcar moltíssim.

    I mira, amb la segona filla vaig conscienciar-me que volia un part natural i va ser, com bé dius, Miriam, la bomba, i si em permeteu afegeixo tb la hòstia, o potser el que queda més escaient: bestial. No hi ha res millor que sentir que estàs parint i després tenir el teu nadó sobre teu, una hora, despulladeta, amb aquella olor…
    Tornaria a parir ara mateix! és el millor del món i el secret està, sens dubte, al cap. Si ho tens clar i et concentres durant tot el procés de part, el dolor es suporta. Oi tant!

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