Tag: lactància materna

Lactancia materna, mi experiencia

Lactancia materna, mi experiencia

¡Nuevo video! En esta ocasión, uno distinto y más personal, donde os cuento mi experiencia con la lactancia materna, ahora que ya he puesto el punto final.   He amamantado 3 años y medio a mi hija mayor, que ahora tiene ya 9 años, y 4 años y medio a la peque, que ahora tiene esta edad. En total, 8…

Empezamos a decir adiós a la teta

Empezamos a decir adiós a la teta

Pues mis vacaciones empiezan con una frase notición de la peque. Su “buenos días” ha sido, “mamá, he decidido que quiero dejar la teta”. Me lo esperaba. Ayer, cuando estaba a punto de acostarla, dijo que quería a papá, así que me fui a ver anochecer. No es ni mucho menos la primera vez que se duerme sin teta, pero…

10 claves para el destete

10 claves para el destete

El destete es el hermano pobre de la Lactancia Materna. Si de la lactancia ya hay bastante desconocimiento, del destete ni te cuento y si encima es de un niño ya mayorcito, el tema todavía se vive más en la clandestinidad entre comentarios de familiares y desconocidos de “pero quítale la teta ya”. Y creía importante hablar de las que…

Lactancia prolongada

Lactancia prolongada

Lactancia prolongada o dar el pecho a tu hijo cuando ya no es un bebé… y tiene dientes, y come de todo, y habla…! 🙂 Quizás algunas de las cosas que cuento en el video te van a resultar familiares… Hacía tiempo que quería hablar de lactancia prolongada en un video. A mi primera hija la amamanté más de 3…

Lactancia: Cosas que pasan cuando das el pecho

Lactancia: Cosas que pasan cuando das el pecho

¿Qué tal? ¿Os habéis sentido identificadas? Espero que almenos, os haya hecho sonreír. ¡Pasan tantas cosas cuando damos el pecho…!  Es tan habitual que madres que dan el biberón se sientan mal cuando otras dan el pecho o cuentan su experiencia, y viceversa, que a veces me desespero. Es como que no acabamos de aceptar que no todo el mundo hace…

La pausa perfecta

Estoy escribiendo muy poco sobre esta segunda lactancia de mi vida, la de Lua. En la primera, todo me sorprendía tanto, todo me conmovía tanto que necesitaba urgentemente contarlo a los cuatro vientos, era todo un descubrimiento para mí. En esta segunda, después de haber amamantado a Laia 3 años y medio, todo está siendo tan absolutamente natural y lo tengo tan integrado que ya no necesito explicarlo como la primera vez. Forma parte de mí de una forma tan espontánea, fácil y natural que me parece lo más normal que he hecho en mi vida: amamantar.

Ahora no me sale

Leí todo lo que salió al respecto con unos ojos como platos, la verdad. Que en el siglo XXI se digan tonterías como las que se han dicho me dejan estupefacta pero a la vez me sorprendía que no me viniera aquella indignación subiendo por la boca del estómago como en otras ocasiones con otras polémicas semejantes. Pasaron los días y me seguía preguntando por qué no me sentaba delante del ordenador y ponía el grito en el cielo. En otra época me habría indignado como la que más y habría hecho algún texto demoledor para sacar con palabras todo lo que aquello me hacía sentir.

Segunda lactancia

Diría que desde que ha nacido Lua os he hablado muy poco de nuestra lactancia, y hace unos días que ya sé por qué no me ha salido todavía escribir sobre ello: porque nos es tan natural, tan espontáneo, tan obvio, que siento que está integrado en nuestro día a día sin sorpresas ni estridencias. La primera vez que amamanté, los 3 años, 7 meses y 16 días que amamanté a Laia todo era nuevo y alucinaba con cada toma. Cada mes que pasaba descubría algo nuevo de nuestra lactancia y era un aprendizaje continuo y apasionante. Con Lua estoy volviendo a tener una lactancia extremadamente fácil y sale tan de dentro, tan de la entraña y de la conciencia de la importancia que tiene, que me siento fluir en ella desde los primeros días.

La fiesTETA y el final de nuestra lactancia

La fiesTETA y el final de nuestra lactancia

3 años, 6 meses y 12 días: este es el tiempo que ha mamado Laia. Cuando era un bebé, muy a menudo, después cada tres horas o cuatro, luego a épocas de nuevo muy a menudo, después cada vez más espaciado. Siempre para ir a dormir, también cuando se hacía daño o cuando tenía un disgusto, todo el día cuando se ponía enferma… Y se fue haciendo mayor. Y cada vez la necesitaba menos pero la amaba más. No os puedo decir cuánto tiempo hacía que mamaba poco… quizá desde el verano, no lo recuerdo. Ya sólo una vez (para ir a dormir, y algún día también para hacer la siesta) y a menudo sólo un pecho. Desde diciembre, la toma no solía durar más de dos minutos. Dejaba el pecho y me decía “¿me cantas?” o “¿me das un masaje?” … y se dormía.

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