24.1.2013

 

A veces tengo la sensación de vivir en un bucle. Hace muy poco escribía a propósito del nacimiento del hijo de Leo Messi («EL NACIMIENTO DE MESSI«) y en un abrir y cerrar de ojos me encuentro, otra vez, ante una noticia prácticamente idéntica: el nacimiento del hijo de Gerard Piqué y la cantante Shakira por cesárea programada.

 

Ya puedo ir escribiendo posts. Ya podemos ser decenas, cientos, miles de personas en todo el mundo intentando luchar por el respeto a los bebés. Por los partos respetados. Ya pueden salir estudios científicos que desaconsejan las cesáreas programadas, escoger sobre una agenda el día del nacimiento de un bebé. Ya puede decir misa la OMS y quien quiera… que cuando un famoso da a luz por cesárea programada, esto dinamita todo el trabajo realizado.

 

Porque sí. Porque hace rato que leo los periódicos digitales y una de las noticias más leídas del martes y el miércoles es el nacimiento del famoso ya MILAN (que por cierto, se ve que quiere decir unicidad ese nombre, y no sé cuántas cosas más). Y a mí, que sus padres hayan decidido que nazca el 22 porque su padre pueda entrenar al día siguiente y sobre todo, porque resulta que así se juntan dos 2, que es el día que nacieron tanto él como Shakira, me da igual. Vaya, lo siento por su hijo, francamente, porque no le han dejado elegir en paz qué día quería nacer, y porque sólo entrar en la habitación se ve que ya ha encontrado media familia. Mucha intimidad, no, por supuesto. Pero en fin, que no es mi problema.

 

Ahora bien, me hace rabiar que con su caso, que ha salido en todos los periódicos de medio mundo, portales de Internet, revistas y demás, millones de personas quizás pensarán «oh, ¡mira que chulo! Han elegido un día muy bonito… « y si alguna vez les toca a ellos parir, sin quererlo, quizás les viene a la cabeza lo que hicieron aquellos a quienes idolatran y harán lo mismo. Estarán muy pendientes del nombre, de abrirle una cuenta en Twitter (que por cierto, ya tiene a esta hora que escribo el post cerca de 5 mil seguidores), de escoger un día muy simpático en la agenda, de que en el quirófano haya un cirujano plástico para que se ocupe de que todo quede fantástico, de…

 

Y ya sé que los millones de personas que los siguen y que los intentarán copiar no llegarán nunca a mí, pero si tuviera la oportunidad, si sólo uno de ellos entrara aquí y parara unos minutos para leerme, le diría que se deje estar de tonterías. Que se informe. Que lo que hay dentro de la barriga de la madre es una persona con el derecho también de ser respetado, de ser tenido en cuenta con respecto a cuándo es el momento de salir. Le diría que entienda qué es un parto y qué conlleva. Le diría que lea mucho, que busque, que procese, y sobre todo que después… sienta qué es lo que le dice su cuerpo y su corazón. Que se conecte al hijo que va a nacer. Que sepa descifrar si lo que hay es miedo y por eso quiere recurrir a una cesárea programada pensando que así, podrá controlar todo el proceso…

 

Le diría que fuera a lo esencial y no a lo superfluo.

 

Le diría que no llenara la habitación de familiares porque no les necesitarán para nada y más bien les harán estorbo. Le diría que sepan qué es el postparto y el puerperio, para que no les pille desprevenidos. Le diría que es un adulto y que, por tanto, se comporte como tal y se responsabilice, con todo lo que ello significa.

 

Le diría tantas cosas... Pero estoy segura de que en pocos meses volveré a estar en un bucle y algún otro famoso de turno habrá decidido otra cosa que me hará poner los pelos de punta. Y sí… de alguna manera, estos bucles me desaniman. Porque tienen mucha fuerza, porque se esparcen como una mancha de aceite… y porque se repiten y repiten y repiten, provocando un cansancio profundo que a veces, está a punto de hacer que dejes de luchar.

 

Pero me niego. A pesar de que me tienen harta y que me desesperan, me niego a no dar un grito de indignación, aunque esto, mi grito, sea ensordecido por la multitud de voces que dirán «el día que tenga un hijo, yo quiero hacerlo como ellos «.

 


 

 

20 Comentarios

  • Lali

    A mi també m´ha indignat la notícia i la banalització que es fa del naixement. I m’ha sabut greu també per aquest nen que acaba d’arribar. Em molesta aquest fer que la maternitat o paternitat afecti com menys millor a la nostra vida quotidiana i que això es valori molt positivament.
    Jo, que estic en ple puerperi ,celebro tot el que la maternitat m’aporta de llum i foscor per créixer com a persona!
    I si, crec que aquest bucle continuarà!

    • Míriam

      Hola, Lali!
      Exacte: és com si el veritablement important és que el pare i la mare puguin continuar «com si» res hagués passat. Que no es noti l’embaràs, no les agendes no quedin tocades, que el bebè «estorbi» el mínim possible i tot pugui continuar el seu curs. La roda… M’entristeix i alhora ho entenc, perquè en la societat en què vivim es dóna importància al fer, sempre al fer…
      Gràcies per escriure aquí el teu punt de vista. Una abraçada!

  • CasasMariona

    Vull pensar que l’existència del seu fill els portarà a allò essencial…. però jo que vaig tenir una cessària programada crec que gran culpa és dels metges. A la meva filla me la van programar 3 setmanes abans i estic absolutament convençuda que molts dels problemes que ha tingut han estat per culpa d’aquesta inmaduresa de néixer abans d’hora.

    • Míriam

      Hola, Mariona! Tan de bo!
      Estic totalment d’acord amb tu… Tot sovint són els metges els que fan els possibles perquè aquell part estigui programat i a la seva agenda tampoc res «desquadri». És així. Ens costa massa acceptar que hi ha coses que no podem controlar, i el moment en què es desencadena un part és un d’ells.
      Gràcies pel teu comentari! Una abraçada

  • CasasMariona

    I que consti que no va ser una programació perquè el dia m’agradava o perquè el meu home no es saltés un dia de partit o de feina…

    • Míriam

      Mariona, ni se m’havia passat pel cap! De fet, estic segura que la majoria de cesàries programades no són per aquests motius… O almenys això espero!

  • DesastremaDre

    Bueno, yo no escogería lo que ha escogido esta chica, pues tengo claro que una cesárea tiene más riesgos que un parto. Yo no lo haría así. Igual que tampoco me metería en un quirófano a hacerme una cirugía estética, por ejemplo. Pero respeto a quien lo hace. Si están informados y conocen los riesgos, al fin y al cabo es su decisión. El problema es que no se saben aún los riesgos o perjuicios que puede tener una cesárea para el bebé en comparación con un parto. En fin, que yo creo que son los médicos los que deberían posicionarse en contra de estas cosas. Y decirlo en los medios, educar en salud a la población. Lo que me parece criticable es que un ginecólogo le recomiende una cesárea programada por delante de la opción de esperar y parir cuando toque sin una indicación clara. Aunque bueno, tal vez sí que había una indicación médica de cesárea, que tampoco lo sé.
    Muy interesante tu artículo, como siempre. Un abrazo.

    • Míriam

      Hola, Desastremadre.
      Totalmente de acuerdo: los médicos deberían intentar evitar en la medida de lo posible las cesáreas programadas. Falta cultura de parto, falta información, falta formación también de algun modo… En fin… hay mucho camino que recorrer todavía… y casos como los de Messi, Piqué… sólo demuestran que el camino será laaaaaaargo!
      Besos

  • Ana

    Yo ayer pensé lo mismo. Y que ahora le buscarán una nani al bebé y le darán leche de fórmula para que los pechos no sufran y que la semana que viene ya estará la bella mamá con sesiones de entrenador particular y en un mes no quedará ni rastro de que el pequeño ha pasado por ese cuerpo.
    La idea que me queda es que se tiene un hijo porque es algo que hay que hacer en esta vida, además luego puedes decir en las entrevistas aquello de que tu hijo te ha hecho mejor persona y que cada día te enseña cosas nuevas y que lo mejor de tu vida es ser madre/padre.
    Sí, pero sin que estorbe mucho. Que se pueda salir a cenar o a un fiesta cuando el bebé tiene quince días o pasar una semana de vacaciones para mantener la pasión cuando tiene tres meses.
    Y en estas fantasías y chorradas se nos pierde lo esencial. Y lo que nos transmiten a los que no tenemos nani es que algo hacemos mal. Que hemos arruinado nuestra vida sexual porque después de la cuarentena no tenemos ninguna gana de pasar veladas románticas. O que no nos hemos cuidado y puesto voluntad en recuperar el físico que teníamos antes del embarazo y seguimos “raras” bastante tiempo después del parto.
    En fin. Que es muy penoso cómo esta sociedad elige los modelos a seguir.
    Un abrazo,
    Ana

    • Míriam

      Hola, Ana.
      Totalmente de acuerdo. Y me gusta lo que has apuntado: que muchas madres en pleno puerperio, con un cuerpo que todavía no reconocen, etc, etc, etc… pensarán ¿pero qué demonios estoy haciendo mal? Y no está haciendo nada mal. Muy probablemente, si no se deja llevar por el instinto y se conecta a su bebé, solamente querrá escapar de una maternidad que la remueve por dentro y de qué manera…
      En fin… como ya he dicho, hay un largo camino que recorrer todavía en estos temas! Gracias por tu comentario!
      Un abrazo

    • melibea

      Muy buena respuesta, Ana. Lo triste es que será un niño que podrá tener de todo pero empieza por no tener ese mínimo respeto por parte de sus padres. ¡Ojo! Asumiendo, como parece, que no había problema alguno y que realmente ellos eligieron la fecha…
      Me llama la atención que el (equipo) médico lo permita, ni siquiera por dinero. Mi opinión es que posiblemente les advirtieron de las consecuencias, pero atender a dos celebridades es un caramelo difícil de rechazar.
      En fin, que la madre haga honor a esa humanidad y amor por los niños de la que hace gala en su fundación, que conecte con su hijo como dice Míriam y que tenga en cuenta que Shakiras en el mundo habrá más, pero madre para ese niño no hay otra.

  • Raquel

    Que fort em sembla tot plegat. I el comentari de l’Ana es tan real que donen ganes de plorar.
    una abracada

    • Míriam

      Sí, Raquel.
      I el més fort no és tant tot el que hem explicat (que també), sinó el que hi ha per sota, el que es llegeix entre línies, el que no es diu…
      Una abraçada

  • Verónica

    A banda de tot el que dieu, a mi em crida l’atenció com tots aquests pares (els homes, els jugadors) estan treballant al dia següent del naixement… Està clar que són persones excepcionals amb una feina excepcional, i que per això ningú ni es planteja que aprofitin els seus 15 dies de paternitat : ) Però precisament perquè són excepcionals són un mirall i un model per tants altres pares i futurs pares… I es continua perpetuant aquesta «normalitat» de no posar en primer lloc la família.

    • Míriam

      Hola, Verònica.
      Totalment d’acord. Són un mirall però clar, com que cobren tants i tants milions potser molts fans dirien «amb el que cobra, que treballi i jugui l’endemà!». Però una vegada més, es menysté la família, el nadó i fins i tot a la mare, que necessita el seu company al costat. Tant costa d’entendre? En fi…
      Gràcies per deixar aquí també la teva opinió! Una abraçada

    • melibea

      És cert. Jo sóc autònoma i he comentat a alguns coneguts que quan naixerà la nena no podré agafar tota la baixa i que tinc intenció de passar-li a ell unes quantes setmanes. Doncs algú ha arribat a riure de pensar-ho. Però, a veure, no és la seva filla també? Sembla que ells han de viure la paternitat d’una altra manera, no sé. Per a la nena i per a mi, ell és imprescindible. Per a la feina no. Clar, si els «mediàtics» no gosen demanar estar-se amb els seus fills ni una setmana, coneixent-los, aprenent a estimar-los… òbviament a molta gent li ha de semblar que més de 15 dies per gaudir del moment és una exaggeració. En fi…

  • Inski

    Personalment crecx que cadascú ha de fer el que senti, més que el cregui o vulgui. El problema com tu bé dius és que ells són un exemple que molta gent segueix. I per altra banda, que jo ho trobo més greu encara, és que es banalitzi d’aquesta manera un procés com aquest. Com quan es diu que amb llet de fórmula es crien igual. No em vull ficar amb les persones que trien informades, ni molt menys amb les que han patit una cessària pels motius que sigui. Em refereixo a que no es pot normalitzar d’aquesta manera com si sempre fos el millor mètode per parir.

    • Míriam

      Hola, Inski.
      Jo mateixa vaig tenir la meva filla per cesària. No era, evidentment, la meva intenció ni el meu desig, però les circumstàncies van fer que així fos. Potser per això em molesta tant que els metges acceptin les cesàries a la carta i que, com tu dius, es banalitzi el procés de part, el naixement d’un nou ésser…
      Una pena.
      Petons

  • Nanti Yolkalt

    Es genial que tengas el valor de escribir esta entrada en tu blog, es lo que muchas pensamos y yo soy una de las que tambien me indigna que las cesáreas programadas lejos de verse como algo retrógrada sean vistas como una ‘moda’ y una opción fácil para parir, retrocediendo en la gran lucha hacia los partos humanizados o más bien dicho ‘mamiferizados’. Gracias por denunciar.

    • Míriam

      Hola, Nanti…
      Bueno es que creo que estos casos no deberían de producirse… ya está bien de cesáreas a la carta…
      Un abrazo

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